miércoles, 13 de agosto de 2014

Capitulo 49:Secretos

Decidí hacer oídos sordos en aquella conversación,cayé  retrocediendo ante mis propios pasos,no por miedo,no por el terror ni por no querer seguir escuchando lo que ambos sabíamos,Amaia le fué infiel a Christian antes de conocernos y no debía juzgarla,es lo que pasa cuando tratas a quien quieres como un trapo,la utilizas,la agredes y la humillas,que tarde o temprano busca otros brazos donde poder refugiarse,lo único que no entendía era el porque no me lo había contado y a decir verdad no sé nada de su pasado excepto aquellos golpes que yo mismo curé con mis labios.
Andaba por la gran avenida,con las manos en los bolsillos reguardándome del aire frío que azotaba a mi rostro quemándolo,había decidido salir de allí,ese no era mi sitio,no pintaba nada en aquella habitación y en su vida...bueno...en su vida tampoco,apareció por sorpresa escondiéndose de aquella bestia y no sé el como ni el porqué pero cuando quise ser consciente de la realidad ya estaba enamorado hasta las trancas y no he dejado de hacerlo en todo este tiempo y asi seguirá siendo aunque tema tanto que al despertar vea aquel chico donde un día se perdió y vuelva a sentir aquel amor abandonado.Entré de nuevo en el mismo bar donde aquella camarera me miraba con recelo,como de costumbre,yo me limité a entrar cabizbajo y a sentarme sobre el mismo taburete de siempre.Alcé la mano y ella me serviá lo que ya se había aprendido de memoria,solo necesitaba beber para así acostumbrarme a esta vida que me estaba destrozando,no cogía mi teléfono desde hace semanas,pensando si volver a los escenarios,a comenzar el disco,las colaboraciones y "La gira esperada" pero en este isntante es lo que menos me apetece,solo quiero cerrar los ojos y que al abrirlos ella esté a mi lado.
Repetí el gesto y la chica llenaba el vaso que yo bebí de un solo sorvo,colocándolo frente a ella,esta vez paró como aquella noche negándomelo por completo.
-Pablo ¿No crees que es hora de dejarlo?-Dice cerrando la botella colocándola sobre la estanteria-¿Sabia mi nombre?-Me preguntaba a mi mismo
¿Has dicho Pa-Pablo?Y ella afirmó con un ligero movimiento de cabeza
-¿Por qué haces esto?
Problemas-Musito mirando hacia otro lado,evitando que viera mis lágrimas,fué inútil,sus manos giraban mi cara hacia ella quien limpiaba mis ojos con sus dedos
-¿Estás bien?-Murmura-Estaba irreconocible,había dejado a un lado su orgullo,su lado duro para ser una chica completamente distinta
Es mi novia-Logro decir
-¿Habéis discutido?-Dice preocupada
Ojalá,ojalá hubieramos discutido-Paré aquella conversación y su rostro indicaba que siguiera,no sé el porque,quizás estaba demasiado solo en este mundo,eso añadido de que llevo unas copas de más empecé con aquella historia,para terminar con un "Está en coma" que ella recibió de la peor manera,tornando los ojos en señal de asombro
-Lo siento,lo siento-Decía abrazándome y yo dejé caer mis lágrimas sobre ella que ahora me ofrecía uno de sus pañuelos
Gracias-Afirmo,íbamos a continuar aquella historia a terminar de desahogarme cuando una noticia nos dejó helados por completo
"Christian,el joven condenado por violencia de género a escapado de la cárcel"
Dejé caer mi copa sobre el suelo y ella su pañuelo y ambos nos mírabamos impactados
-No puede ser...-Sollozaba ella echándose las manos sobre la cabeza,mirando alrededor,acelerando su respiración por momentos
Tranquila-conseguía decirle pero ella aspiraba y expiraba el aire con fuerza,sentándose sobre uno de los taburetes presa de un ataque de ansiedad
¿Estás bien?-Le decía y ella contestaba casi sin voz
-Es él...él...
¿Él que?¿Lo conoces?-Pregunto nervioso
-Si,si que lo conozco y no quiero verlo,Pablo aléjalo de mi,hazlo por favor-Suplicaba entre sollozos
Ey,ey está bien,no va a hacerte daño-Dije posando mis manos sobre sus brazos tapados y ella emitió un pequeño quejido,yo la mire arrugando la frente para comprobar lo que ya me temía,subí la manga de su jersey y sus brazos ahora estaban cubiertos de heridas,bajó su ropa con rapidez
-¿Qué haces?-Dice furiosa
¿Te lo hizo él?
-Si-Musita con la voz quebrada-Estuvimos saliendo hace unos meses
¿Unos meses?-Murmuré con asombro sin dar crédito
-Solo nos veíamos por las noches,él me obligaba a...bueno...
Sé de lo que hablas,creeme
-El estaba con alguien,yo lo sabía pero ella era demasiado aburrida para lo que él necesitaba,además le fué infiel con el marido de su hermana-Narraba y yo empecé a interesarme por aquella conversación ¿Qué secretos guarda Amaia? Lo que era seguro esque no era ella quien iba a contármelo y sonsacar información no está bien pero si se trata de la que será mi esposa iba a dar lo que fuera por ello.
¿Su hermana?-Pregunto
-Si,Carlota.

viernes, 8 de agosto de 2014

Capitulo 48:Tan solo soy un ser humano

Quise gritar el último "Perdona" cuando se perdió entre la gente,yo obvié el gesto y cogí el taxi que paraba ante mí,le indiqué la dirección que el aceptó con un ligero movimiento de cabeza.
Apoyado sobre mis manos mirando através del cristal empañado como la vida pasaba,los abrazos de los enamorados para entrar en calor,niños pequeños jugando con la nieve,echando la vista atrás a mi infancia aquella etapa de nuestra vida en la que soñamos con ser adultos,con tener un trabajo,una casa,una familia,contamos los años y cuando paramos de contar ya estás terminando la universidad,empiezan las prácticas,la busqueda de trabajo y esa vida gris,por eso decidí dedicarme a la música quería algo diferente una vida alejada del ajetreo de por las mañanas para no llegar tarde,las prisas en el desayuno y tener que trajearme para dar una apariencia de alguien que no soy y pensándolo bien mi vida no tiene nada que ver con las de los que ahora me rodean,he triunfado en lo que más me gusta,me enamorado de una chica con problemas que ahora duerme esperando con ansia que despierte,una familia alejada de la perfección,voy a ser padre de una mujer a la que no quiero y con la que compartí una noche de alcohol y pasión,mi ex novia sale con el presentador de una cadena de radio que apostó por mi y a quien tengo que poner buena cara,me he comprometido dos veces,la primera por obligación y la segunda por ese amor que tardé dos días en perder,me he alejado de los escenarios los mismo que me devolvieron las ganas de seguir luchando y ahora me dirijo a una casa en la que seguramente nadie me preguntará como me encuentro,pensando que quizás vuelva al hospital y aquel chico que es la primera vez que veo en mi vida esté al lado de mi futura esposa,besandole las manos y yo no sabré el por qué,ah si que ¿Por que no decirlo? Mi vida no es nada común.
Me bajo con cuidado de no resbalar con lo que quedaba de nieve en la ciudad sobre las aceras,pagué sin ninguna gana y abrí como pude la puerta de la casa de mis padres,en estos momentos volver a aquel apartamento donde pasamos nuestros últimos momentos no me parece la mejor opción para dejar a un lado las lágrimas.Y con el sonido de la apertura de la cerradura Trampi arañaba la puerta y al abrir se posó sobre mis pies quedando panza arriba logrando sacar una de mis sonrisas que acompañé con caricias,me sequé las lágrimas que de nuevo volvieron a brotar de mis ojos llorosos,no podía dejar de pensar en ella,era superior a todo,la necesitaba conmigo y estas semanas se habían convertido en años si ella no estaba aquí.
Solté las llaves sobre la entrada deshaciéndome de mi sudadera entrando sobre el salón donde mi Madre corrió a mis brazos abrazándome con fuerza
-Mi niño-Sollozaba,y ahora vendría esa parte en la que me pregunta como estoy pero como he dicho mi vida es demasiado diferente-Ha venido Carlota-Termina de decir tirando de mi hacia la otra parte de la gran sala donde ella descansaba sobre uno de los sillones al calor de la chimenea que ahora calentaba con fuerza.
Ande hasta su encuentro sentándome a su lado,poniendo las manos cerca del fuego para apaciguar el frío.
La miré casi sin aliento y ella apartaba la mirada centrándose en las llamas.
Apoyé mis manos sobre su tripa sin apartar mis ojos de ella y con una falsa sonrisa me levanté dirigiéndome a mi habitación donde dormí plácidamente durante horas.
El olor a café recién hecho me despierta ¡Mierda me había quedado dormido! Me puse algo de ropa  saliendo corriendo de allí,ignorando las voces de mi madre para que me deteniera a desayunar,y obviando a aquella chica que no se que demonios hacia en mi casa y que no iba a gastar parte de mi tiempo intentando averiguarlo.
Eran las seis de la mañana y los taxis aún no circulaban así que decidí ir a pie hasta allí,corrí sin cesar deteniéndome por completo en el mismo bar que estuve la noche pasada y la camarera servía los primeros desayunos.Me adentré en el local sentándome sobre la barra,ella se giró y al topar conmigo volvió a sonrojarse
-Otra vez tu ¿No hay más bares?-Decía enfadada
Vaya humor-susurro por lo bajo
-¿Qué has dicho?
Un café por favor-Pido molesto y ella callada lo sirve sin dejar de mirarme tirando así parte de él sobre mi camisa
¡Se puede saber que haces!-Grito alterado limpiando con rapidez
-Lo siento,lo siento-Se disculpaba ayudándome con la mancha
Me has puesto perdido
-Tu también tiraste un café en una de tus entrevistas y aquí estás majo-Logró decirme decidida esta vez dejando de limpiar y apoyando la bayeta sobre la barra
Si supieras poner cafés igual que mi vida...
-Fuera de mi bar-Me grita señalando la salida y yo salí decidido dando un portazo a mi paso.
Olvidé lo anterior y aquella mujer que me sacaba de mis casillas para volver a la misma habitación donde dejé a Amaia con aquel hombre-Vaya pintas-me decía a mi mismo mirando la mancha que ahora cubría la parte baja de mi camisa pero no iba a volver a cambiarme ahora.
Abrí la puerta y él seguía allí esta vez solo,sin mas compañía que la de sus manos que aún las sujetaba él
-Hola-saludé acercándome a su cuerpo,tal y como lo dejé besando sus labios de nuevo
Hola-contesta echándose a un lado
-Soy Pablo-me presento y con un-Y yo Hugo-Estrechamos nuestras manos sin quitarnos las miradas,ambos sabíamos de nuestra rivalidad aunque calláramos,él se dispuso a hablar cuando la madre de Amaia,Clara,entró dedicándome una sonrisa
-Buenos días-Me susurra besándome las mejillas,yo quise preguntarle quien era aquel tal "Hugo" aunque ya me imaginaba de quién se trataba,juraría que Amaia me hablo de el y viendo que nadie contestaría mis dudas decidí actuar
-Bueno Hugo y tu...¿De qué la conoces?-Pregunto mirándolo fijamente,el se sentó apoyando sus manos sobre sus rodillas y repitiendo el mismo gesto respondió
Éramos pareja-Dice seco y sentí un hormigueo alrededor del cuerpo,un miedo persistente que no me dejaba avanzar con la conversación y ahora entendía aquel cariño que le daba.
-¿Qué os pasó?-Musito
Te conoció.


jueves, 7 de agosto de 2014

Capitulo 47:Darte todo lo que soy

El silenció se apoderó de nosotros,no hacían falta las palabras para que así se diera cuenta de que en mi vida no había sitio para ella olvidando que en su interior ahora crecía quien sería mi hija,que iba a ser padre y que como buen hombre debía hacerme cargo según mi padre "Si tienes el valor para meterla en tu cama también lo tienes para criar a un hijo"
-¡Carlota espera!-Grito cogiéndola del brazo girándola hacia mí,pudiendo ver así sus lágrimas que ahora afloraban de sus ojos,con todo este caos había olvidado sus sentimientos,aquel amor abandonado una noche por quien ahora descansaba sobre la camilla
-Lo siento-Logro decir abrazándola,acariciándole con las yemas de mis dedos su pelo alborotado
No quiero ser una molestia-Me susurra a centímetros de mi oído
-No lo eres,no lo sois-Corrijo posando mis manos sobre su barriga y ella me devolvía una cálida sonrisa limpiando sus lágrimas
Debo de irme-Musita dirigiéndose hacia la puerta del hospital sin dejar de mirarme
-Iré a verte.
Y con esas últimas palabras me despedí de ella adentrándome en la sala donde un médico la examinaba y yo arrugué la frente tosiendo varias veces para advertir mi presencia
-Hola Pablo-me saluda terminando el reconocimiento,podía ver en sus ojos la preocupación,el miedo y quise saber que pasaba,si esta pesadilla podía terminar o por el contrario convertirse en eterna
¿Cómo está?-Pregunto sentándome sobre la pequeña cama,acariciando con mis dedos sus mejillas sin dejar de mirar a quien ahora sostenía el historial médico releyéndolo varias veces,sacó un radiografía que posó sobre una pequeña pantalla en la pared indicándome que me acercara.
-¿Ves esta parte?-Preguntaba señalando con el dedo-Debido al accidente el cerebro ha quedado ligeramente presionado
¿Qué quiere decir?-Murmuro alterado
-Lo siento-Dice serio apoyando sus manos en mi espalda-No sabemos si despertará-Me comunica entristecido y juro que el mundo se me vino encima,apoyándome sobre la pared golpeándola sin cesar,apoyé mi frente contra ella derramando mis últimas lágrimas ,separándome para salir de allí a algún lugar del mundo donde poder olvidar mis penas,abrí las puertas de aquel infierno,nevaba y me cubrí con la capucha de mi sudadera mientras andaba sin prisa debajo de aquella capa de nieve que ahora cubría mi cuerpo con el último recuerdo de sus palabras "No sabemos si despertará" La nieve no cesaba,al contrario caía de forma más rápida cobijándome de ella debajo del techado de uno de los bares más cercanos del centro sanitario.
Abrí sus puertas mientras calentaba mis manos con mi propio aliento,moviéndolas entre sí para entrar en calor,me senté sobre el taburete de aquella barra.
-¿Qué va a tomar?-Escucho de fondo y señalé con mis dedos la botella del fondo de la vitrina
Gracias-Pronuncié en un tono seco bebiéndome el vaso de un solo sorbo haciendo un pequeño gesto para que repitiera la acción y aquel licor bajaba por mi garganta dándome el calor que ahora necesitaba y aislando mi mente de lo que mis oídos habían oído
-¿No cree que ya ha bebido bastante?-Pregunta la camarera,no me había percatado de que era una chica,en estos momentos era lo que menos me importaba,negué con la cabeza y ella dejó de servirme
¿Me pones otra?-Pregunto creyendo que quizás no se había enterado hasta darme cuenta de que era ella quien hacía de oídos sordos y yo le repetí la misma frase varias veces.Miré a mi alrededor y ella terminaba de limpiar las últimas mesas acompañando a los últimos clientes hacia la puerta,estábamos solos y se quitó el delantal tirándolo sobre una de las sillas,metiéndose de nuevo sobre la barra para terminar su trabajo
¿Perdona?¿Puede volver a llenarme el vaso?-Repetí por última vez
-Hemos cerrado-Logra decirme después de mi insistencia
Quizás si me hubieras atendido antes-Grito enfadado tirando el dinero sobre la mesa marchándome
-¿Alguien te ha ensañado modales?-Refunfuña recogiendo las monedas que con mi torpeza había esparramado sobre el suelo y ella agachada guardaba una a una -Falta un euro y sesenta céntimos.
Me acerqué con rabia sacando un billete de diez euros de mi cartera y entregándoselo en la manos fuertemente-Quédate con el cambio-Y salí de allí dando un portazo recorriendo de nuevo la misma calle con aquel maldito recuerdo en mi mente,tropezando con todo aquel que se me cruzaba no sé si por el dolor o por aquellas copas de más,pero entré memorizando cada paso hasta su habitación,allí dentro nada había cambiado,el gotero alimentaba su cuerpo,aquella maquina mantenía su respiración y los pequeños pitidos marcaban los latidos de aquel corazón noble.
Entré hasta quedar a si lado besandole los labios con la misma ternura,saqué nuestro albúm de fotos ese que pensaba regalarle en nuestro aniversario y despegué una a una todas las fotografías pegándolas de nuevo en las paredes de su habitación,cubriendo así cada parte de ella,metí en agua un ramo enorme de flores rojas,sus preferidas,encendí el reproductor y "Si" el nuevo disco de Malú resonaba por toda la sala.
La desnudé con delicadeza quitándole aquel incómodo camisón de hospital,poniéndole una de mis camisetas,la misma con la que disfrutaba paseándose delante de mis ojos,aún olía a ella y no podía contener la emoción .
Besé su frente acercando mis labios a su oído
"¿Recuerdas cuando me decías que cuando estuvieras enferma no se me fuera a pasar por la cabeza el tratarte como tal?¿O cuando te enfadabas por que decías que no necesitabas mi ayuda?Aún recuerdo esa pequeña arruga que se te hacía sobre la nariz cuando te decía una de mis "ñoñerias" como tu mismas las llamabas,esa primera vez en la que me dijiste te quiero y luego mentías sobre que era una de tus ... como era... a sí "algo sin sentido" ¿Sabes lo único en esta vida que no tiene sentido? Que tenga que verte ahí y no poder hacer nada para que despiertes,pensar que voy a tener un hijo y que tu no seras su madre o que en estos momentos deberíamos de estar peleándonos sobre si poner Mariachis o no en nuestra boda,es injusto,doloroso y muy cruel,tenerte a centímetros de mí y aún así no poder disfrutar de tí,de esa niña caprichosa con defectos que a mí me encantaba"
Terminé mis últimas palabras cuando un joven de su edad entró en la sala acompañado de la madre de Amaia que al verme me abrazó con fuerzas,el chico se acercó a ella con rapidez besando sus manos y yo asombrado miré a su madre quien me hacía un gesto tranquilizador.
-Cielo debes irte a casa-Me susurraba acariando mis brazos
Estoy bien-Afirmé sin quitar ojo a aquel chico que ahora cogía sus manos
-Estás demacrado,ve a casa,duerme,come y vuelves ¿Está bien? Estará bien con nosotros.
Afirmé acercándome a su cuerpo que besé delante de él susurrándole en los labios "Ahora vuelvo" con la esperanza de que me oyera,salí a toda prisa,corriendo hacia mi casa,la sola idea de pensar que puede despertar y no verme me horrorizaba,no miré atrás y mis piernas corrían velozmente chocándome con una chica que cayó sobre la nieve
-Perdona-Me disculpé parándome ante ella y ofreciéndole mi mano
Vaya,el mal educado-Dice levantándose por sí sola ignorándo mi gesto,era la misma chica que minutos antes me atendió y me ruboricé al escuchar llamarme así,había sido un mal educado y un imbécil a quien iba a mentir
-Oye...perdona por lo de antes yo...
No puedes hacer lo que te plazca y luego pedir perdón
-Lo siento ¿vale?-Casi suplicaba y ella cogió su bolso del suelo frío y se marchó perdiéndose entre la gente.

martes, 5 de agosto de 2014

Capitulo 46:A tu lado me siento seguro

Narra Pablo:
Sentado sobre el borde de la cama contemplo su cara pálida con aquellos preciosos ojos cerrados sin poder ver ahora la vida que le rodea,acaricio sus mejillas con la yema de mis dedos esperando así una respuesta pero era inútil,llevaba aquí mas de veinticuatro horas contemplando cada gesto,cada respiración pero me temo que su cuerpo había dejado este mundo momentáneamente y era algo a lo que no me podía acostumbrar ¿Cómo iba a vivir sin ella?.
Apoyo mi cabeza sobre su hombro escuchando el latir de su corazón y aquellos movimientos que seguían su respiración,cerrando los ojos mientras beso cada centímetro de sus pequeñas manos empapando así las sábanas con mis lágrimas
"Si tu no estás aquí me falta el sueño,cierro los ojos volviendo a aquellas tardes cuando mi única preocupación era demostrarte que a pesar de todo sigo queriéndote como el primer día,aquella noche en la que te colaste en mi furgoneta pidiendo auxilio,desde ese momento supe que te quería tener a mi lado a pesar de los golpes que me llevé,aunque pensándolo bien dejaría que me volvieran a partir la cara por ti-sonrío cogiéndole de las manos-No te vayas nunca porque no puedo estar sin ti,quiero que seas...
Me interrumpen mis palabras los pasos de una mujer reconocibles a leguas,era ella,la mujer que me trajo al mundo que ahora aceleraba su paso al verme y yo esperando un abrazo,una muestra de cariño y el típico "Va a salir bien" solo recibí como tantas veces más su desplante.
-¿Qué haces aquí?-Grita haciendo aspavientos con los brazos y yo me giré hacia ella limpiando mis lágrimas,señalando a la que hubiera sido mi esposa,sin poder pronunciar palabra alguna apoyé mis manos sobre la cama mirándola aún sin creérmelo
-Mamá...-Sollozo-Está en coma-Afirmo casi sin voz
El destino a veces es caprichoso
-El destino es una auténtica mierda-Digo alzando la voz mientras golpeo con el puño el pequeño sillón al lado de la cama
¿Una mierda?Pues el destino va a hacerte padre-Me recuerda con una sonrisa en los labios y puedo jurar ante dios y ante ella que no recordaba que en nueve meses iba a tener entre mis brazos el fruto de aquella maldita noche de pasión.No contesté simplemente me limité a volver a acercarme a Amaia y sentarme a su lado,con ese gesto era suficiente para darle con un canto en los dientes iba a permanecer aquí hasta que volviera a abrir los ojos,quería ser lo primero que viera cuando volviera a la vida,y mi madre con los ojos de par en par me miraba incrédula
-Hijo es hora de volver a casa ¿No crees?
Vete tu
-Llevas aquí demasiado tiempo estás demasiado demacrado y en casa estarás mejor con nosotros,tu hermana,Sofía y la que será tu esposa,además yo...
¿Qué?-Pregunto insólito-Mi futura esposa está en esa cama-señalo con el dedo
-¡Abre los ojos!Está en coma y tampoco sabes si volverá a despertar
Lo hará ¿Sabes por qué? Porque me voy a encargar de mimarla cada día,de acostarme con ella,despertarme a su lado,de cantarle,de darle de comer ,quiero vestirle todos los días,desvestirle y quiero hacerla mía eternamente,consciente o no de ello
-¿Qué quieres decir?-Grita y yo la silencio tirando de su brazo para sacarla de la habitación
Voy a casarme con ella-Afirmo-Y ahora vete-le ordeno cerrándole la puerta en las narices apoyándome sobre la madera al cerrar echando la cabeza para atrás consiguiendo así aislarme por unos segundos hasta que volvieron a llamar,esta vez era su madre y yo resoplé aliviado.Se acercó a mi con dulzura apoyando sus manos sobre mi espalda con ligeras caricias tranquilizándome
-¿Cómo está?-Pregunta preocupada acercándose a ella que ahora dependía de un pequeño respirador artificial y yo encogí los hombros derrumbándome ante ella.
-Ey,ey-Susurraba levantando mi cara sujetando mi barbilla-Va a ponerse bien-sonreía,yo no entendía como alguien podía ser tan fuerte y ahora me queda claro de quien sacó ese escudo protector,ese corazón de hierro al que parecía que nada le afectaba,ya podía sufrir la mayor desgracia del mundo,quizás lloraría en silencio pero ante los demás demostraría que con ella no puede nada y su madre era como su reflejo,hablar con ella,esa ternura en la voz,el brillo de sus ojos me recordaba tanto a ella que casi era insoportable.
Me tendió sus manos sujetando de nuevo esa pequeña libreta rosa,era su diario y un escalofrío recorrío mi cuerpo al ver abrir las hojas y señalarme una pagina que ella mismo señalizó antes del accidente
"Y ahora sé que si algo me ocurriera,si me fuera de este mundo sería orgullosa de poder mirar atrás y decir "Fui feliz a su lado" de subir al cielo a la montaña más grande del mundo y gritar "Ya no tengo miedo"" y nuestras iniciales dieron finalizaron el escrito y mirando la fecha había sido solamente dos días antes.
Me acerqué a su cuerpo inmóvil besando su frente con suavidad mientras su madre abandonó la sala para así dejarme solo ante ella,era lo único que necesitaba,posé mis manos alrededor de su cuello encontrándome con sus labios que besé con el mayor amor del mundo,iba a repetir el gesto cuando escuché de nuevo el chirriar de la puerta
-Señora ¿se ha deja...-No terminé de hablar cuando Carlota atravesó el pequeño pasillo hasta la camilla y yo me levanté rápidamente sacándola de allí,si Amaia escuchara algo no quería que fuera su voz.
-¿Se puede saber a que has venido?-Tartamudeo nervioso
He hablado con tu madre
-No se porque pero lo sabía
Cariño no estás bien-susurra cogiéndome las manos
-¿Cariño?No vuelvas a llamarme así-Digo apartándome de ella que se acercaba ahora más a mí
Volvamos a casa estás cansado-Murmura agarrándome de la cintura
-¡Que pares!-Grito con violencia asustándola-Lo siento
No pasa nada,estás nervioso
-¿Y tu como estás?-Cambio de tema a la misma vez que ella se acaricia la barriga
Estoy bien,un poco cansada de todo esto...
-¿Cansada de qué?
De estar sola Pablo,te necesito a mi lado
-Ahora no puedo Carlota ,Amaia me necesita
Amaia no va a darte un hijo
-Pronto lo hará-Sonrío como un idiota al decirlo pero la idea de tenerla conmigo superaba a lo demás
Vas a ser Padre,cuanto antes lo asimiles mejor para todos
-Asimila tu que no somos nada.

sábado, 2 de agosto de 2014

Capitulo 45:El sueño.

Narra Pablo:
El mundo ahi fuera me parecía tan pequeño,tan insignificante que hasta el aire me sobraba,el sonido de los pitidos que marcaban el ritmo de los pequeños latidos de su corazón era lo único que resonaba una y otra vez en mi mente acompañado por los gritos de los auxiliares quien alzando la voz mantenían el pequeño pulso.
Sentado a su lado en una de las sillas que acompañaban a su cuerpo estaba el mío casi con la misma vida que el de ella,sujetando sus manos sobre las mías,besándolas repetidas veces mientras derramaba mis lágrimas sobre aquel anillo representando ese "Si quiero" que me hizo tan feliz,con mi otra mano acariciaba su frente hasta llegar a su pelo ese que me pasaba tantas horas desenredando con mis dedos después de darle mi amor cada noche pero ahora era inútil cualquier esfuerzo por arrepentirme,al fin y al cabo yo era el culpable de que se estuviera debatiendo sobre la vida y la muerte y lo único que me quedaba por hacer era rezar sin cesar a aquel dios todo poderoso.
Perdía mi mirada sobre los cables que ahora cubrían cada centímetro de su piel  interrumpido  por la enfermera quien me agarraba del hombro para apartarme de su lado,hacía unos minutos que habíamos llegado y casi no me había dado cuenta.
La bajaron corriendo hacia la puerta del hospital y ahí me dí cuenta de que quizás esos minutos en la ambulancia podían haber sido los últimos de nuestra historia,que ya nunca podría volver a oir su risa,que probablemente echaría de menos hasta su miedo,sus celos y todos aquellos defectos que me hacían sentir tan sumamente especial porque no quiero otra vida sin "mi chica con problemas".
Me siento sobre uno de los bancos de la sala de espera buscando alguna respuesta del porque la vida me quita todo aquello que me hace sentir vivo,el destino juega a su antojo pero ahora estaba seguro que no nos depararía tantas desgracias,ese accidente debía estar intencionado,alguien ha tenido que poner fin a ese cuento de hadas que ambos vivíamos y "Christian" era la única sospecha de mis supuestos ¿Quién si no quedría hacerle daño a alguien como ella? .
Mi corazón dio un vuelco al ver a su madre entrar con el semblante triste sentándose a mi lado sin ni si quiera dirigirme la palabra,ella no sabía nada de mí y de esa relación,probablemente solo me conocía de mi mundo de la canción y de verme rondar por Málaga y con un "Hola" seco con la voz quebrada puso fin a cualquier otro encuentro.
Tenía sus mismos ojos,su mismo pelo,eran dos gotas de agua completamente perfectas,su voz me recordó a sus últimas palabras y esa huida,y pensándolo bien podría irse de este mundo con el último recuerdo de el haberla traicionado y eso me partí el alma en dos echándome a llorar,tapando mis lágrimas con mis manos para así ocultarme pero los quejidos eran obvios y ella acarició mi espalda
-"Va a ponerse bien"-Me sonríe
¿Cómo sabe...?-No pude acabar la frase cuando metío sus manos en un pequeño bolso que la acompañaba extendiéndome una pequeña libreta donde "mi diario" estaba escrito de su puño y letra decorado con pequeñas notas musicales
-Pero no debería...
Yo ya lo leí hace tiempo,estos últimos meses han sido los peores que hemos vivido-Logra decir entre sollozos
Abrí el diario por las primeras páginas leyendo una a una todas las barbaridades que Christian hacía con ella,con su cuerpo y aquellas heridas,esas mismas que yo logré hacer desaparecer un día y preso del dolor pasé las hojas hasta llegar a aquella fecha donde nos conocimos,quizás esto no estaba bien pero necesitaba saber que ocultaba su miedo.
"Día 1 de mi nueva vida.
Hoy he conocido al mísmisimo Pablo Alboran,aquel chico que me autoconvencí de que odiaba y resulta ser lo más bonito que han podido ver mis ojos"
"Dia 5: Pablo me está ayudando más que nadie,me siento una nueva persona,estoy feliz,contenta y todos los adjetivos posibles..."
"Dia 14:Es la primera vez que alguien me ha hecho el amor,lejos de sus abusos,de sus dedos marcados sobre mi piel,ahora me siento como una princesa..."
-Le cambiaste la vida-Interrumpe mientras terminaba de leer las últimas páginas de aquel cuaderno empapándolas con mis lágrimas dejandolo caer sobre el suelo cuando la enfermera salía a informarnos,no estaba preparado,no sabía que ocultaban sus palabras que noticia podía darnos lo único que necesitaba era verla,pedirle perdón y que me perdonara,vivir una nueva vida,podre hacerla mi princesa de nuevo,casarme convertirla en mi esposa y continuar cambiándole la vida.
-¿Está bien?-Pregunto nervioso y ella niega con la cabeza agachando su mirada sobre una carpeta con sus historiales médicos-¿Que si está bien?-Esta vez alzando la voz y con un ligero gesto apoyando sus manos sobre mi hombro para así conseguir tranquilizarme me susurra
Amaia ha entrado en coma-Susurra acompañado de un "Lo siento" Y aceleré mis pasos sin su consentimiento buscando como un loco su habitación y allí estaba,tumbada sobre una de las camillas,parecía que dormía plácidamente y me acerqué con sigilo a su cuerpo que ahora no respondía,destapé las sábanas y me acosté a su lado,rodeándola con mi brazo,sintiendo de nuevo su calor y ese holor embriagador,acariciándole las mejillas hundí mi nariz sobre su pelo,derramando mis últimas lágrimas
"Despierta,despierta por favor...No me dejes solo ahora que tenía tanto por darte"
"Te amo señora Moreno y no cesaré de decírtelo,cada segundo de mi vida hasta que puedas oírme" Le decía una y otra vez y empecé a tararear ese "Solamente tú" con el que un día le hice el amor.