El silenció se apoderó de nosotros,no hacían falta las palabras para que así se diera cuenta de que en mi vida no había sitio para ella olvidando que en su interior ahora crecía quien sería mi hija,que iba a ser padre y que como buen hombre debía hacerme cargo según mi padre "Si tienes el valor para meterla en tu cama también lo tienes para criar a un hijo"
-¡Carlota espera!-Grito cogiéndola del brazo girándola hacia mí,pudiendo ver así sus lágrimas que ahora afloraban de sus ojos,con todo este caos había olvidado sus sentimientos,aquel amor abandonado una noche por quien ahora descansaba sobre la camilla
-Lo siento-Logro decir abrazándola,acariciándole con las yemas de mis dedos su pelo alborotado
No quiero ser una molestia-Me susurra a centímetros de mi oído
-No lo eres,no lo sois-Corrijo posando mis manos sobre su barriga y ella me devolvía una cálida sonrisa limpiando sus lágrimas
Debo de irme-Musita dirigiéndose hacia la puerta del hospital sin dejar de mirarme
-Iré a verte.
Y con esas últimas palabras me despedí de ella adentrándome en la sala donde un médico la examinaba y yo arrugué la frente tosiendo varias veces para advertir mi presencia
-Hola Pablo-me saluda terminando el reconocimiento,podía ver en sus ojos la preocupación,el miedo y quise saber que pasaba,si esta pesadilla podía terminar o por el contrario convertirse en eterna
¿Cómo está?-Pregunto sentándome sobre la pequeña cama,acariciando con mis dedos sus mejillas sin dejar de mirar a quien ahora sostenía el historial médico releyéndolo varias veces,sacó un radiografía que posó sobre una pequeña pantalla en la pared indicándome que me acercara.
-¿Ves esta parte?-Preguntaba señalando con el dedo-Debido al accidente el cerebro ha quedado ligeramente presionado
¿Qué quiere decir?-Murmuro alterado
-Lo siento-Dice serio apoyando sus manos en mi espalda-No sabemos si despertará-Me comunica entristecido y juro que el mundo se me vino encima,apoyándome sobre la pared golpeándola sin cesar,apoyé mi frente contra ella derramando mis últimas lágrimas ,separándome para salir de allí a algún lugar del mundo donde poder olvidar mis penas,abrí las puertas de aquel infierno,nevaba y me cubrí con la capucha de mi sudadera mientras andaba sin prisa debajo de aquella capa de nieve que ahora cubría mi cuerpo con el último recuerdo de sus palabras "No sabemos si despertará" La nieve no cesaba,al contrario caía de forma más rápida cobijándome de ella debajo del techado de uno de los bares más cercanos del centro sanitario.
Abrí sus puertas mientras calentaba mis manos con mi propio aliento,moviéndolas entre sí para entrar en calor,me senté sobre el taburete de aquella barra.
-¿Qué va a tomar?-Escucho de fondo y señalé con mis dedos la botella del fondo de la vitrina
Gracias-Pronuncié en un tono seco bebiéndome el vaso de un solo sorbo haciendo un pequeño gesto para que repitiera la acción y aquel licor bajaba por mi garganta dándome el calor que ahora necesitaba y aislando mi mente de lo que mis oídos habían oído
-¿No cree que ya ha bebido bastante?-Pregunta la camarera,no me había percatado de que era una chica,en estos momentos era lo que menos me importaba,negué con la cabeza y ella dejó de servirme
¿Me pones otra?-Pregunto creyendo que quizás no se había enterado hasta darme cuenta de que era ella quien hacía de oídos sordos y yo le repetí la misma frase varias veces.Miré a mi alrededor y ella terminaba de limpiar las últimas mesas acompañando a los últimos clientes hacia la puerta,estábamos solos y se quitó el delantal tirándolo sobre una de las sillas,metiéndose de nuevo sobre la barra para terminar su trabajo
¿Perdona?¿Puede volver a llenarme el vaso?-Repetí por última vez
-Hemos cerrado-Logra decirme después de mi insistencia
Quizás si me hubieras atendido antes-Grito enfadado tirando el dinero sobre la mesa marchándome
-¿Alguien te ha ensañado modales?-Refunfuña recogiendo las monedas que con mi torpeza había esparramado sobre el suelo y ella agachada guardaba una a una -Falta un euro y sesenta céntimos.
Me acerqué con rabia sacando un billete de diez euros de mi cartera y entregándoselo en la manos fuertemente-Quédate con el cambio-Y salí de allí dando un portazo recorriendo de nuevo la misma calle con aquel maldito recuerdo en mi mente,tropezando con todo aquel que se me cruzaba no sé si por el dolor o por aquellas copas de más,pero entré memorizando cada paso hasta su habitación,allí dentro nada había cambiado,el gotero alimentaba su cuerpo,aquella maquina mantenía su respiración y los pequeños pitidos marcaban los latidos de aquel corazón noble.
Entré hasta quedar a si lado besandole los labios con la misma ternura,saqué nuestro albúm de fotos ese que pensaba regalarle en nuestro aniversario y despegué una a una todas las fotografías pegándolas de nuevo en las paredes de su habitación,cubriendo así cada parte de ella,metí en agua un ramo enorme de flores rojas,sus preferidas,encendí el reproductor y "Si" el nuevo disco de Malú resonaba por toda la sala.
La desnudé con delicadeza quitándole aquel incómodo camisón de hospital,poniéndole una de mis camisetas,la misma con la que disfrutaba paseándose delante de mis ojos,aún olía a ella y no podía contener la emoción .
Besé su frente acercando mis labios a su oído
"¿Recuerdas cuando me decías que cuando estuvieras enferma no se me fuera a pasar por la cabeza el tratarte como tal?¿O cuando te enfadabas por que decías que no necesitabas mi ayuda?Aún recuerdo esa pequeña arruga que se te hacía sobre la nariz cuando te decía una de mis "ñoñerias" como tu mismas las llamabas,esa primera vez en la que me dijiste te quiero y luego mentías sobre que era una de tus ... como era... a sí "algo sin sentido" ¿Sabes lo único en esta vida que no tiene sentido? Que tenga que verte ahí y no poder hacer nada para que despiertes,pensar que voy a tener un hijo y que tu no seras su madre o que en estos momentos deberíamos de estar peleándonos sobre si poner Mariachis o no en nuestra boda,es injusto,doloroso y muy cruel,tenerte a centímetros de mí y aún así no poder disfrutar de tí,de esa niña caprichosa con defectos que a mí me encantaba"
Terminé mis últimas palabras cuando un joven de su edad entró en la sala acompañado de la madre de Amaia que al verme me abrazó con fuerzas,el chico se acercó a ella con rapidez besando sus manos y yo asombrado miré a su madre quien me hacía un gesto tranquilizador.
-Cielo debes irte a casa-Me susurraba acariando mis brazos
Estoy bien-Afirmé sin quitar ojo a aquel chico que ahora cogía sus manos
-Estás demacrado,ve a casa,duerme,come y vuelves ¿Está bien? Estará bien con nosotros.
Afirmé acercándome a su cuerpo que besé delante de él susurrándole en los labios "Ahora vuelvo" con la esperanza de que me oyera,salí a toda prisa,corriendo hacia mi casa,la sola idea de pensar que puede despertar y no verme me horrorizaba,no miré atrás y mis piernas corrían velozmente chocándome con una chica que cayó sobre la nieve
-Perdona-Me disculpé parándome ante ella y ofreciéndole mi mano
Vaya,el mal educado-Dice levantándose por sí sola ignorándo mi gesto,era la misma chica que minutos antes me atendió y me ruboricé al escuchar llamarme así,había sido un mal educado y un imbécil a quien iba a mentir
-Oye...perdona por lo de antes yo...
No puedes hacer lo que te plazca y luego pedir perdón
-Lo siento ¿vale?-Casi suplicaba y ella cogió su bolso del suelo frío y se marchó perdiéndose entre la gente.
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