jueves, 19 de junio de 2014

Capitulo 24:Desnudame y ya luego veremos

Una palabra, tres silabas, seis letras... Probablemente una simple entrada del diccionario, pero no teneis ni idea de lo que supuso para mi escucharla decir aquello. Fue una rafaga de aliento, de aire fresco, el pasaporte para seguir creyendo esperanzado en nuestra historia, en ese "Nosotros" que hace unos dias veia tan lejos de poderlo alcanzar. Bien dicen que el verdadero amor llega solo una vez en la vida, y Amaia era sin duda ese amor, sería demasiado idiota si lo dejara escapar, verdad?.
Su mirada desprendía timidez, inseguridad e incluso me atrevería a decir que también algo de miedo… pero a que?, enserio podría pasarse por aquella delicada cabecita la idea de que pudiera hacerle el mismo daño que aquel cabrón? Sea como sea aquella noche me iba a encargar de amarla como nadie lo había hecho jamas. Sustituyendo cada moraton con un beso y cada rasguño con una caricia, iba a limpiar su frágil cuerpo con mis muestras de cariño, dándole el amor que siempre se había merecido y que por caer en las manos equivocadas y en garras de quien nunca la supo tratar como realmente se merecía, nunca tuvo. Acarició varias veces mi cara mirandome a los ojos, como si quisiera perderse en ellos, y yo sin darme cuenta lo hacia en aquellos iris azules que me transportaban a un universo paralelo en el que no me molestaría quedarme a vivir… siempre y cuando fuera con ella, claro.
Aun semidesnuda, la dejé debajo de mi cuerpo con sumo cuidado besando cada rincón que encontraba a mi paso, quería embriagarme de ella, llenarme con su olor, con su esencia. Comenzó a desnudarme con una sincera sonrisa, la timidez había desaparecido y con un pequeño gesto me dio el permiso para que hiciera lo mismo con ella.
Ya nada nos separaba, estábamos piel con piel, alma con alma. Sus manos recorrían desesperadas mi torso desnudo y con un ágil movimiento, en un intento de llevar ella el control se sentó a horcajadas sobre mi, en a quel sofá blanco en el que tantos buenos momentos había pasado y que sin duda este pasaría a la historia… rectifico, a nuestra historia, porque realmente hacia tiempo que mi vida sin ella había dejado de tener ni el mínimo sentido.
Nuestras bocas se buscaban con frenesí, con deseo y pasión a la vez, pero con todo el cariño que ambos sentíamos y no éramos capaces de expresar con palabras, pero, que más da eso? las palabras se las lleva el viento, en cambio las caricias y los besos quedan tatuados y por mucho que lo inertes es imposible borrarlos. Sin vacilar un solo momento me adentré en ella con toda la suavidad y la delicadeza de la que era capaz, quería hacerle el amor, no simplemente acostarme con ella, quería sentirla y que ella también lo hiciera, que olvidara a ese hijo de puta que abusaba de aquel cuerpo de embrujo que por capricho del destino ahora tenía entre mis manos… porque de alguna forma era así, el destino parecía haberme elegido para que fuera yo quien la hiciera olvidar todo lo que había sufrido.
El ritmo de nuestras caderas al igual que la temperatura de aquella pequeña habitación había aumentado considerablemente, bailaba dentro de ella a su compás y sus labios buscaban desesperadamente los míos para iniciar un juego entre nuestras lenguas ansiosas de enredarse una con la otra.
-Pablo. Dijo con la respiración entrecortada cuando estaba a punto de tocar el cielo con la yema de los dedos.
-Amaia. Repetí jadeante.
-Eres el primero que me hace el amor. Respondió como pudo ya que el gemido final no la dejo casi articular palabra. Esa confesión me dejó descolocado, pero a la vez me alagaba  me hacía sentirme orgulloso de mi mismo.
-Si tu me dejas, va a ser así a partir de ahora, hasta que consiga dejar huella en ti. Le miré fijamente a los ojos con total sinceridad y aminorando el ritmo ya que juntos habíamos llegado al éxtasis total.
-Ya lo has conseguido Pablo. Susurró en mi oído. No me pregunteis por que, pero aquellas palabras me hicieron quererla un poquito más si es que aquello era posible.
Nos quedamos dormidos uno encima del otro. Desperté con la sensación de que todos los museos de arte del mundo me envidiarian considerablemente ya que tenía ante mis ojos la mas bella obra de arte jamás creada por el hombre. No nos cubría nada, ella estaba completamente desnuda tumbada encima de mi y yo como un tonto enamorado no podía hacer más que acariciarle el cabello y la espalda.
La apoyé con cuidado sobre el sofá para levantarme y así prepararle el desayuno. Cuando volví seguía dormida, la había tapado con mi camiseta… no se cuanto tiempo me quedé observándola, pero os juro que era digna de admirar. y pensar que el privilegio de tenerla era mío?, increíble verdad, tenía el mayor tesoro del mundo, cuidar a aquella princesa que un día salió del castillo para empezar su vida con un cobarde que la lastimó y ahora era yo quien debía devolverle esas ganas de amar a aquella niña, mi princesita.
-Buenos días Princesita. Me incliné sobre ella mientras dejaba dulces besos sobre su cuello y ella se desperezaba sentandose ya con mi camiseta puesta.
-Número 1, como me vuelva a llamar así vomito, número dos siempre eres así de empalagoso? y numero 3… Mmm eso es bizcocho de chocolate?. Me reí ante su aparente seriedad, me encantaban los puntos que tenía, para que mentir, me encantaba toda ella.
-Numero 1, estas preciosa recién levantada, numero 2, solo soy así con quien realmente me importa y numero 3, el bizcocho lo hizo mi madre y creo que me merezco un beso de buenos días no?. dije divertido imitandola. Ella simplemente rió y con la boca aun manchada del dulce me dio un beso que me supo a verdadera gloria.
-Quiere?. Me ofreció un pedacito de pastel.
-Mmm, sabe mejor de aquí. Dije risueño mientras la aproximaba a mi para besarla.
-Te has dejado esto. Le extendí un margarita que había cortado del jardín y puesto en la bandeja para adornar un poco el desayuno, recuerdo que una vez me comentó que era su flor favorita.
-Puf entonces no voy a salir en todo el día de este estudio. Empezó a reirse como una niña pequeña mientras olía la flor. La miré extrañado sin entender lo que acababa de decir.
-Por que?. Pregunté aun sin entender.
-Porque eres capaz de haber rodeado la casa de mariachis y cantarme serenata para darme los buenos días señor Moreno. Me reí ante su ocurrencia.
-Que graciosa está la niña no?. Me acerqué para darle un fugaz beso en los labios.
-Uf no lo sabes tu bien. Contestó divertida.
Desayunamos entre risas, caricias, algún que otro beso despistado y mucha complicidad. No había ni rastro de ese odio que un día me tuvo y la verdad es que eso me hacia sentir realmente bien. le estuve cantando un buen rato y ella simplemente me miraba y escuchaba con atención. Oficialmente se había convertido en mi musa.
-Amaia. Dije llamando su atención.
-Dime. Desvió la mirada hacia a mi.
-Volverás a casa de tus padres?. Pregunté serio.
-Supongo que si, aunque me da miedo como reaccionen.
-Quedate aquí conmigo. La agarré de la mano.
-Que? Ni borracha, me vengo a vivir contigo!. Contestó segura.
-NO te estoy proponiendo vivir juntos como pareja, simplemente tengo dos habitaciones, te podía rentar una y ya está, seríamos simples compañeros de piso… Venga Amaia no seas orgullosa.
-Tu y yo viviendo en la misma casa? Saldremos vivos?. Rió. -No se Pablo, podrías resistirte?. Dijo risueña con tono pícaro.
-Mmm yo creo que si, y tu?. Le seguí el juego. No me contestó solo se rió desahogadamente.
-Pero te voy apagar el alquiler cada mes y ayudarte con los gastos de la casa… y como se te ocurra poner un pie en mi cuarto cuando esté dentro sin permiso te castraré señor Moreno, Entendido?. Dijo lo mas seria que pudo amenazandome con el dedo índice.
-Esta bien, compañeros de piso entonces?. Le extendí la mano para cerrar el trato.
-Solo compañeros eh. Dijo divertida volviendose a sentar encima mía.
-Compañeros con derecho a roce?. La agarré de la cintura mientras con una sonrisa de oreja a oreja hizo un gesto con los dedos en señal de "un poquito". Ahí si me volvió loco y sellé la conversación de la mejor forma que se me ocurrió con un apasionado beso. Perfecta forma de firmar un contrato no creéis?.

El capítulo de hoy lo ha escrito @PausPearsMLSB con quien ahora llevamos una novela sobre Pablo y Malu #DeAprendizAMaestra es increiblemente buena escribiendo a la vez que como persona,una hermana de la que dudo poder prescindir,gracias por darle este color a la novela,haces magia.

5 comentarios:

  1. Awww, morí de amor!! *-* Qué ganas de seguir leyéndoos...

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  2. quiero mass!! Por favor, avísame por twitter. Soy @alboran_paula

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    1. Claro te pasaré el capitulo,gracias por leer esta novela

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  3. Gracias @alboranista13 por permitirme escribir este capitulo en esta pedazo de novela:) eres una grande y un tesorito que me encontre por el camino! Te quiero! (Soy @pauspearsMLSB)

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    1. Gracias a ti por hacerlo para grande ya estás tu aqui me tienes siempre que no se te olvide,te quiero

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