Narra Pablo:
Sentado sobre el borde de la cama contemplo su cara pálida con aquellos preciosos ojos cerrados sin poder ver ahora la vida que le rodea,acaricio sus mejillas con la yema de mis dedos esperando así una respuesta pero era inútil,llevaba aquí mas de veinticuatro horas contemplando cada gesto,cada respiración pero me temo que su cuerpo había dejado este mundo momentáneamente y era algo a lo que no me podía acostumbrar ¿Cómo iba a vivir sin ella?.
Apoyo mi cabeza sobre su hombro escuchando el latir de su corazón y aquellos movimientos que seguían su respiración,cerrando los ojos mientras beso cada centímetro de sus pequeñas manos empapando así las sábanas con mis lágrimas
"Si tu no estás aquí me falta el sueño,cierro los ojos volviendo a aquellas tardes cuando mi única preocupación era demostrarte que a pesar de todo sigo queriéndote como el primer día,aquella noche en la que te colaste en mi furgoneta pidiendo auxilio,desde ese momento supe que te quería tener a mi lado a pesar de los golpes que me llevé,aunque pensándolo bien dejaría que me volvieran a partir la cara por ti-sonrío cogiéndole de las manos-No te vayas nunca porque no puedo estar sin ti,quiero que seas...
Me interrumpen mis palabras los pasos de una mujer reconocibles a leguas,era ella,la mujer que me trajo al mundo que ahora aceleraba su paso al verme y yo esperando un abrazo,una muestra de cariño y el típico "Va a salir bien" solo recibí como tantas veces más su desplante.
-¿Qué haces aquí?-Grita haciendo aspavientos con los brazos y yo me giré hacia ella limpiando mis lágrimas,señalando a la que hubiera sido mi esposa,sin poder pronunciar palabra alguna apoyé mis manos sobre la cama mirándola aún sin creérmelo
-Mamá...-Sollozo-Está en coma-Afirmo casi sin voz
El destino a veces es caprichoso
-El destino es una auténtica mierda-Digo alzando la voz mientras golpeo con el puño el pequeño sillón al lado de la cama
¿Una mierda?Pues el destino va a hacerte padre-Me recuerda con una sonrisa en los labios y puedo jurar ante dios y ante ella que no recordaba que en nueve meses iba a tener entre mis brazos el fruto de aquella maldita noche de pasión.No contesté simplemente me limité a volver a acercarme a Amaia y sentarme a su lado,con ese gesto era suficiente para darle con un canto en los dientes iba a permanecer aquí hasta que volviera a abrir los ojos,quería ser lo primero que viera cuando volviera a la vida,y mi madre con los ojos de par en par me miraba incrédula
-Hijo es hora de volver a casa ¿No crees?
Vete tu
-Llevas aquí demasiado tiempo estás demasiado demacrado y en casa estarás mejor con nosotros,tu hermana,Sofía y la que será tu esposa,además yo...
¿Qué?-Pregunto insólito-Mi futura esposa está en esa cama-señalo con el dedo
-¡Abre los ojos!Está en coma y tampoco sabes si volverá a despertar
Lo hará ¿Sabes por qué? Porque me voy a encargar de mimarla cada día,de acostarme con ella,despertarme a su lado,de cantarle,de darle de comer ,quiero vestirle todos los días,desvestirle y quiero hacerla mía eternamente,consciente o no de ello
-¿Qué quieres decir?-Grita y yo la silencio tirando de su brazo para sacarla de la habitación
Voy a casarme con ella-Afirmo-Y ahora vete-le ordeno cerrándole la puerta en las narices apoyándome sobre la madera al cerrar echando la cabeza para atrás consiguiendo así aislarme por unos segundos hasta que volvieron a llamar,esta vez era su madre y yo resoplé aliviado.Se acercó a mi con dulzura apoyando sus manos sobre mi espalda con ligeras caricias tranquilizándome
-¿Cómo está?-Pregunta preocupada acercándose a ella que ahora dependía de un pequeño respirador artificial y yo encogí los hombros derrumbándome ante ella.
-Ey,ey-Susurraba levantando mi cara sujetando mi barbilla-Va a ponerse bien-sonreía,yo no entendía como alguien podía ser tan fuerte y ahora me queda claro de quien sacó ese escudo protector,ese corazón de hierro al que parecía que nada le afectaba,ya podía sufrir la mayor desgracia del mundo,quizás lloraría en silencio pero ante los demás demostraría que con ella no puede nada y su madre era como su reflejo,hablar con ella,esa ternura en la voz,el brillo de sus ojos me recordaba tanto a ella que casi era insoportable.
Me tendió sus manos sujetando de nuevo esa pequeña libreta rosa,era su diario y un escalofrío recorrío mi cuerpo al ver abrir las hojas y señalarme una pagina que ella mismo señalizó antes del accidente
"Y ahora sé que si algo me ocurriera,si me fuera de este mundo sería orgullosa de poder mirar atrás y decir "Fui feliz a su lado" de subir al cielo a la montaña más grande del mundo y gritar "Ya no tengo miedo"" y nuestras iniciales dieron finalizaron el escrito y mirando la fecha había sido solamente dos días antes.
Me acerqué a su cuerpo inmóvil besando su frente con suavidad mientras su madre abandonó la sala para así dejarme solo ante ella,era lo único que necesitaba,posé mis manos alrededor de su cuello encontrándome con sus labios que besé con el mayor amor del mundo,iba a repetir el gesto cuando escuché de nuevo el chirriar de la puerta
-Señora ¿se ha deja...-No terminé de hablar cuando Carlota atravesó el pequeño pasillo hasta la camilla y yo me levanté rápidamente sacándola de allí,si Amaia escuchara algo no quería que fuera su voz.
-¿Se puede saber a que has venido?-Tartamudeo nervioso
He hablado con tu madre
-No se porque pero lo sabía
Cariño no estás bien-susurra cogiéndome las manos
-¿Cariño?No vuelvas a llamarme así-Digo apartándome de ella que se acercaba ahora más a mí
Volvamos a casa estás cansado-Murmura agarrándome de la cintura
-¡Que pares!-Grito con violencia asustándola-Lo siento
No pasa nada,estás nervioso
-¿Y tu como estás?-Cambio de tema a la misma vez que ella se acaricia la barriga
Estoy bien,un poco cansada de todo esto...
-¿Cansada de qué?
De estar sola Pablo,te necesito a mi lado
-Ahora no puedo Carlota ,Amaia me necesita
Amaia no va a darte un hijo
-Pronto lo hará-Sonrío como un idiota al decirlo pero la idea de tenerla conmigo superaba a lo demás
Vas a ser Padre,cuanto antes lo asimiles mejor para todos
-Asimila tu que no somos nada.
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