Narra Amaia:
Después de haber limpiado todo el apartamento y haber preparado la cena, me fui a dar una ducha de agua fría, necesitaba reflexionar, despejarme, y pensar si este amor es verdadero o es una farsa que empezó hace tiempo y que el final se va alejando cada vez más y más...
Cuando estaba secándome oí un portazo, era Christian se había ido como otra noche más, esto ya no puede seguir así, de verdad.
Pasé la cena sola, en un extremo de la mesa, siempre me obligaba comer ahí, donde solo daba una débil luz que parpadeaba por la poca energía que poseía. Cuando acabé de cenar me senté en el sofá y me puse a ver la tele, siempre las mismas chorradas de realitys y la mayoría del tiempo en anuncios. En unos de los cortes de publicidad volvió a salir él, el chico que al parecer me persigue todo el tiempo, el chico que me provoca vomitar cuando oigo su nombre, el chico que causas los enfados de mi pareja,(si es que lo puedo llamar así):
''Pablo Alborán regresa con más energía que nunca y lo hace con su Gira Tanto 2013, una gira que le hará visitar todos los rincones de España y posteriormente América, no te lo pierdas y compra ya tus entradas''.
BLA BLA BLA, siempre con lo mismo, chorradas para vender más y embolsillarse más pasta. Va con su carita guapa, sus cancioncitas románticas y su guitarrita colgada creyendo que por tener una linda voz va a ganarse a medio mundo, anda y que le den, paso de encender la tele y encontrarme a ese moñas.
Apagué la tele y me fui a la cama, no era una noche muy despejada que digamos, según podía ver por esa pequeña ventana, estaba nublado, y el tiempo había dicho mañana era un día neblinoso, pero bueno, mañana será otro día más que no pisaré la calle y me quedaré aquí recibiendo sus órdenes, todo por amor.
Llevaba un buen rato sin poder pegar ojo, siempre me pasa igual cada vez que sale. Cuando el despertador marcaba las 3, oí sus llaves, ya estaba aquí. Logró llegar a la habitación después de tropezarse con los muebles, sí, estaba borracho. Cuando entró se quedó parado en el marco de la puerta y empezó ha hablar con dificultad, que empiece el espectáculo señores:
-Vaya, vaya, vaya, pero si está aquí mi zorrita preferida, creía que estabas con el Pedro ese.
-Pablo, se llama Pablo-dije yo nerviosa, podía oler el alcohol a kilómetros.
-Me da igual como se llame, solo se que te pone, te pone mucho y que te irás un día de estos con él, y no lo voy a consentir, porque solo vas a tener ojos para mí, y si eso significa que deje mi huella en ti lo haré-a la vez que decía esto se iba acercando más. Esto me estaba dando bastante miedo.
-A ver Christian, relájate, ¿vale?, ahora te voy a duchar y vas a dorm...
-No, no, no, aquí mando yo, y ahora digo que quiero estar dentro de ti, así que venga acuéstate que te espera una noche muuuuy larga-oh no, el Christian agresivo no por favor.
-Cariño ahora no es momento de eso, estás borracho, y muy sucio, vamos a ducharte
-¿Me estás diciendo lo que tengo que hacer?-después de eso soltó una risa, estaba bastante borracho
-No, pero algo mando en mi cuerpo y si no tengo ganas ahora pues no tengo gan..-en ese instante me pegó un bofetón, sabía que este momento iba a llegar, lo sabía y lo esperaba
-No te atrevas a desafiarme, y ahora, ¿quieres ponerte en la cama y te follo de una vez?
-No-y otro bofetón, este más fuerte todavía, tan fuerte que me tiró al suelo. Los golpes ya eran consecutivos, uno detrás de otro, por la cara, por los brazos, por las piernas...
-Venga, acuéstate en la cama ya-estaba tan débil que no podía levantarme bien y me puso el en la cama. Una de las veces que abrí los ojos ya estaba dentro de mi, pero me escocían tanto que los volví a cerrar, esta vez, más tiempo...
Ya era por la mañana, tenia la vista borrosa, me notaba los ojos hinchados, y un ardor recorría todo mi cuerpo, me dolía absolutamente todo, el único esfuerzo que podía hacer era girar la cabeza. Al lado tenía un ramo de rosas, rojas, y en una de ellas había una nota atada. Hice un intento y la logré coger, era de él:
''Siento lo de anoche, sabes que te amo, te amo muchísimo, fue un simple accidente
Siempre tuyo
Christian''.
Oh no... Ya ha llegado a ese tal punto en el que me pega y al día siguiente pide perdón con regalos, ¿me estaré convirtiendo en una maltratada? No, él me quiere, pero, estos moratones no son muestras de su amor.¿Qué debo hacer?¿Debería llamar a la policía?¿Debería romper con él?¿Debería huir?
Sí, huir es la clave...
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