miércoles, 21 de mayo de 2014

Capítulo 4: Heridas

Narra Amaia

Venga ya hombre, no había otra furgoneta, sino la de mi gran amigo Pablo Alborán, el grano del culo que por mucho que lo intentes eliminar no desaparece del todo. Pero ahora mismo me daba igual de quién era, mi temor hacia que Christian me descubriese era mayor, ojalá es tan buena persona como dicen y me deje esconderme lo suficiente para que se rinda y se vaya, cosa que viniendo de Christian es absolutamente extraño.

-Ho-hola, por favor no me eches, te lo suplico-él seguía allí, mirándome como si a un aborto de mono estuviera viendo, que con mis pintas lo parezco.

-Tranquila mi niña, no te voy a echar, ¿quieres un autógrafo o...

-Alto alto alto ¿qué has dicho?-estaba flipando, ¡se cree que soy fan! esto es alucinante

-Ah quieres una foto claro, venga dame la cámara, es que tenemos prisa y...

-Ja ja ja, crees que soy una fan, has tenido que beber algo raro porque estas muy equivocado barbitas

-¿Cómo me has llamado?-dijo como si le hubiera dicho una barbaridad

-Barbitas, si no sabes lo que es, es la parte que por suerte no tiene lunares, esos pelos rubios que te salen alrededor de la boca-sí, me estaba cachondeando de él, ya que lo tengo delante aprovecho.

-¿Pero se puede saber de que vas? Te cuelas en mi furgo, te ofrezco una foto, un autógrafo, ni siquiera eres fan, ¿y tienes la cara de burlarte de mí?-lo estaba cabreando, mucho, pero voy a seguir un poquitín más.

-Ay que nuestro Pablete si ha cabreado, no lo enfademos mas no vaya a ser que por el estrés se le caigan el kilo de lunares que tiene en la cara, pero bueno, a lo mejor hace una canción de su enfado, ya que saca canciones hasta de la mierda de los perros que se encuentra en la acera...

-Ya puedes ir saliendo de mi furgo, ¡Ahora!.

-Vale barbitas, pero quiero que sepas que n...-iba a acabar la frase pero una conversación fuera me impidió terminarla:

-Hola buenas, ¿habéis visto a una chica pasar corriendo por aquí?-OH-DIOS-MIO, no puedo salir ahora, si lo hago, me veré sometida a una tortura sin fin, Christian no me puede descubrir jamás, mi vida está en juego.

-Pero, ¿quién pregunta por m...-le tape la boca-SHH calla, no nos pueden descubrir-dije en un leve susurro.

-Si me dice que chica en especial mejor, miles de chicas han pasado corriendo por aquí nada mas acabar el concierto

-¿Y de quién es el concierto si se puede saber?-ya esta sospechando algo, se nota.

-¿No te has enterado? De Pablo Alborán hombre, 10.100 personas han asistido hoy, vinimos ayer, si preguntas, sí, soy uno de organización. Mira, ahí dentro lo tienes.

-Vale, muchas gracias-conociéndole ahora mismo vendría a la furgoneta y preguntaría por mí,(si no lo mata antes).

-Pablo, por favor, por lo que mas quieras, dile que no estoy, ni he estado, ni estaré aquí, mi vida está totalmente en juego, dependo de un hilo.-mis lagrimas no pudieron aguantar más a este momento y salieron como si unas cascadas se tratasen.

-Pero-seguía sin comprenderlo, hasta que miró algunos moratones que se divisaban fácilmente, y miró mi cara, mis labios hinchados, y en ese instante, me miró a los ojos, con pena, comprendiendo la situación a la que estaba sometida

-Joder Pablo, por favor, si me descubre, mi luz se apagará, poco a poco, día, tras día

-Está bien, está bien.

POM POM POM. Tres golpes fuertes hicieron que nos sobresaltásemos los dos, si verdaderamente este chico es sensible y tiene algo de compasión, me salvará la vida.
Abrió la puerta cuidadosamente. Mi miedo aumentaba todavía mas:

-Hola, desea algo-si señores, el hombretón Pablo Alborán estaba temblando, y mucho.

-Cabrón dame a Amaia de una vez por todas, ya estoy harto de ti y de tus putos encantos nulos, solo le pongo yo, y si no la tengo, nadie la tendrá-se abalanzó hacia él, pero esta vez sin navaja, mano a mano. Yo solo escuchaba los golpes y los quejidos, estaba sentada en ese rincón de la furgoneta, encogida como una mariposa en su capullo, esperando a que cuando despertase, el mundo fuera diferente y mejor.

A los pocos minutos oí una puerta abrirse, no puede ser...

No hay comentarios:

Publicar un comentario