Cerré los ojos echando la vista atrás a aquel nombre que ahora resonaba en mi cabeza,no podía pensar,el alcohol no me dejaba,todo me daba vueltas y ni si quiera era capaz de centrarme en sus palabras,no sé si por el miedo a enfrentarme a la realidad a aquella falsa vida que todos habían creado o por el ímpetu de salir de allí de dejarlo todo atrás y hacer lo que era lo mejor para todos,desaparecer.
Sus manos zarandeaban mi cuerpo frágil sosteniéndome sobre los taburetes de la sala,con la vista perdida en aquellas botellas cubiertas de polvo,bebí de un sorvo el contenido ,pagué con las últimas monedas que quedaban en el bolsillo de la cazadora y salí de allí sin inmutarme,obviando sus suplicas para que me quedara,no era consciente de lo que hacía,ni de lo que pensaba,posiblemtente ni de lo que sentía pero mis piernas me llevaron a mi casa,aquel "Dulce hogar" donde mi madre preparaba tazas de chocolate caliente y Carlota soplaba sobre una de ellas con la sonrisa mas falsa del mundo,la maldad reflejada en sus ojos y aquella tripa que no avanzaba con su estado.
Con tres toques de dedos llamé sobre el portalón,mi madre me habría con los brazos abiertos que yo aparté con desprecio encaminándome hacia el salón tirando a mi paso las pequeñas figuritas que adornaban la entrada y ella sobresaltada se puso en pie ante mi presencia me encaminé con torpeza acortando distancia entre su cuerpo y el mío,notando su respiración entre cortada el sudor en su frente y el miedo en su voz que con dificultad pronunciaba mi nombre entre tartamudeos.
-Buenas noches-Musito claro y directo sobre su boca que ella cerro con fuerza dando un paso atrás y volví a acercarme a su barriga donde posé mis manos viendo como tragaba saliva con nerviosismo
Bu-buenas noches-Susurraba casi sin voz
-¿Algo que contarme?-Pregunto apretando mis manos sobre su tripa
Le haces daño
-¿Daño a quien?
A nuestro...
-No vayas a decir hijo,no vuelvas a pronunciar esa palabra-Digo amenzándola,con mis ultimas palabras sus lagrimas afloraron y yo quité mis manos de su cuerpo
Yo...
-Dime que Christian no es tu hermano,dimelo por favor,dime que no me has mentido,que no has jugado conmigo para hacerme daño,que no me has destrozado la vida por el placer de complacerlo !Dimelo¡
Lo siento-Solloza recogiendo sus cosas,corriendo hacia la salida,abandonando mi casa y mi vida si es que alguna vez formo parte de ella.
Me dejé caer sobre el sofá,limpiando mis lagrimas con mis manos, cerrando los ojos para intentar olvidar lo que segundos antes había pasado,pero no podía era imposible hacerlo,como olvidar que te hagan ilusiones que creas que vas a traer a un niño al mundo solo por el hecho de hacernos daños a mi y a...¡Amaia!.
Me levanté obviando a todo aquel que ahora me preguntaba el porque de la huida de Carlota,corrí hacia el hospital ignorando el frío,el viento y la lluvía pensando en cambiar mi vida,nuestra vida,hacer algo de lo que nunca me arrepienta,unir mi destino junto al suyo era lo que necesitaba,sonreía mientras mis piernas aceleraban el ritmo y "Hospital" relucía sobre mis ojos,estaba llegando y el corazón se me aceleraba por momentos,ya no pensaba en nada solo en ella,el volver a verla aunque fuera dormida,tenerla a centímetros de mí,volver a curarla,a limpiar sus heridas,a bromear sobre todo lo que la quería o hacerla enfadar llamandole de la manera mas cursi que encontrara,hacerle el desayuno todos los días,estar a su lado hasta que despierte y cuando llegue el momento que aun no se haya olvidado de nuestra historia.
Abri las puertas con fuerza y aquel chico aun seguia alli pero esta vez no iba a lamentarme por ello si no afrontar la situacion y dejar claro que era solamente mia.Aún sin aire me senté sobre la pequeña silla que se encontraba al lado de la cama,cogí sus manos besándolas y me acerqué a sus labios que aun mantenia aquel calor que me calentaba en noches como esta besándole hasta el alma,acaricié su pelo y hundí mi nariz sobre el impregnandome de su olor,recordando aquellas tardes cuando salia de la ducha y me pedía que la peinara yo era tan torpe que acababa enredándolo aún mas pero ella repetía que no le importaba que necesitaba que yo lo hiciera y no he dejado de hacerlo desde que cayo en este sueño.
Miré al cielo antes de tomar esta decisión cogí fuerzas de donde no las había y saqué un pequeño anillo del bolsillo de la cazadora,agarrando sus dedos
¿Sabes? Alegras mi vida y me das fuerza y confianza para enfrentarla,era feliz cada vez que te veia sonreir,cuando arrugabas la nariz y me prometías que no dejarías de hacerlo mientras fueras consciente de ello,hare todo para devolverte aquella felicidad que tanto compartias,te prometo cuidarte,consentirte,protegerte,abrazarte,apoyarte,aconsejarte,no sufro por que no estés porque se que nunca te has ido,aun sigo escuchando como cantas en la ducha,como refunfuñas cuando algo no te gusta,sigues siendo mi prometida,he luchado por casarme contigo aun estando dormida pero dicen que debes ser consciente de ello y yo he jurado que si lo fueras no echarías a correr,no puedo hacerte mi esposa en estos momentos porque no puedes firmar sobre un papel pero quiero que lleves este anillo,el mismo que iba a ponerte en el altar porque quiero que sepas que para mi ya eres mi mujer y espero disfrutar esta vida contigo,asi que Amaia...¿Quieres a Pablo Moreno como esposo,para amarlo y respetarlo todos los dias de ti vida?
-Si quiero-Dice despertando de aquel profundo sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario