lunes, 30 de junio de 2014

Capitulo 33:Rumbo a la felicidad

Narra Pablo
Sus ojos dibujaban ese brillo del que antes había disfrutado,podía notar la ilusión que sentía con ese viaje y a mí me transmitía las ganas de dejar este lugar y perdernos ese fin de semana en la ciudad del amor,esperaba una respuesta pero su sonrisa y aquella mirada capaz de hacer que me pierda en ella era todo lo que necesitaba para hacer las maletas y partir en una horas a aquel aeropuerto con destino la felicidad.
-Pablo...muchas gracias
¿Gracias?
-Por este viaje
Lo necesito
-¿El qué necesitas?¿Viajar o estar conmigo?
Estar contigo
-¿En París?-sonreía incrédula
En París o en cualquier otro lugar del mundo-afirmo acariciando su pierna
Agachaba su cabeza hacia aquellos billetes,los releía una y otra vez incrédula receptora de mis caricias y ami lo único que me apetecía era marcharme con ella a aquel rincón del mundo donde perdernos.
Doy media vuelta dejándola en su casa para que hiciera las maletas,nuestro vuelo salía en unas horas y aún necesitaba preparar mis cosas no lo he hecho aún porque no sabía si iba a aceptarlo o no,conocoiéndola podría estar encantada que salir corriendo del coche.
-Te recojo en dos horas ¿Está bien?-Pregunto mientras ella bajaba
Afirma con la cabeza mientras besa mis labios apasionadamente
-¿Y esto?
Encoge los hombros sonriendo mientras se muerde el labio y yo me despido dandole una palmada en el trasero.
"Éxtasis" Sonaba de fondo,aún no me acostumbro a que la radio ponga lo que yo mismo compongo,escuchar mi nombre y que miles de personas lo coreen no es fácil pero si algo que la vida te dá y eso lo agradeces.
Aparco en frente de la puerta de casa,entrando a hurtadillas,lo que menos me apetecía era encontrarme con ella y dar explicaciones de mi desaparición estos tres días aunque a ojos de los demás solo será un viaje para la promoción del próximo single,todavía no había llegado el momento de prestarla como mi pareja y menos conociendo esa faceta suya de "Bipolaridad"

Narra Amaia:
Subo las escaleras de aquel porche donde tantos momentos había pasado,metí mis manos sobre el bolso y recordé que dejé las llaves en el coche de Pablo,así que levanté el felpudo donde mi madre siempre guardaba una copia,el tiempo había pasado pero las costumbres se mantienen siempre intactas.
Abrí la puerta con cuidado y mi madre se abalanzó sobre mí,abrazándome con fuerza mientras yo arrugaba la frente sin dar explicación a esta muestra de cariño,se despega poco a poco pudiendo ver sus ojos llorosos
-¿Todo bien?-pregunto alzando mis cejas
Más que bien,gracias mi niña gracias
-¿Gracias?-digo observándola
Por ese dinero,te lo devolveremos,juro que te lo devolveremos
-¿Qué dinero Mamá?
El que ingresaste cariño para pagar el desahucio
-¿Os iban a desahuciar?¿Por qué no me lo dijiste?
Te mandé un mensaje ¿No has ingresado tú el dinero?
-Yo no...Joder-grito mientras busco mi teléfono entre los bolsillos de la cazadora desbloqueándolo y mirando uno a uno los mensajes de mi bandeja de entrada,no estaba,había desaparecido como si nunca hubiera existido...Pablo. Me disponía a subir las escaleras hacia mi habitación cuando el sonido del claxon me sobresalta y salgo para ver de quien se trataba,era él y ahora tendría que darme alguna explicación a todo esto-decía a mi misma.Salgo pisando fuerte,gesto que repetía cada vez que me enfadaba y él me observaba nervioso quizás temiendo que aquel secreto hubiera salido a la luz
-Hola cariño-digo sonriente y el frunce el ceño al oírme pronunciar tal palabra
Ho-hola
-¿Por qué has venido tan pronto?
Vi que te habías dejado las llaves y vine a traértelas ¿Estás bien?
-Mejor que nunca ¿A que no sabes qué?¡Han pagado las letras que debían mis padres al banco!
Genial cielo
-Mis padres me dijeron que iban a desahuciarlos pero el mensaje no aparece
Estos móviles de hoy en día...
-¿Quién habrá podido ser?
No tengo ni idea
-Creo que se trata de Christian,me quiere y este gesto...
Sus ojos se tornaron y la piel se volvía pálida mientras las gotas de sudor inundaban su frente,paralizado quizás mudo se plantaba ante mí y yo me preguntaba si después de esto iba a ser sincero o iba a continuar con esta mentira
No creo que halla sido él-murmura pasando la mano por su pelo
-¿Entonces quién?-pregunto acercándome a él
Fui yo-confiesa
¿Por qué lo has hecho?Te dije que no te metieras en mi vida
-¿Tu vida?¿Ya no es nuestra vida?
Yo...
-Aclárate,yo no puedo seguir así,necesito saber que piensas,ayer me dices que me quieres hoy que no me meta en tu vida...¿Qué cojones quieres Amaia?Porque yo sé lo que quiero,lo tengo delante de mis ojos
Lo siento...
-Es mejor que no vayamos a París,que esto se acabe
¿Qué?
-Tengo miedo de que no me quieras de la misma forma que yo lo hago
Pablo,te quiero,quiero estar a tu lado en París,en Málaga o debajo de un puente,me haces feliz,y no quiero que desaparezcas,no quiero perderte ahora que te he encontrado,necesito que me cures estas heridas o solo tú puedes hacerlo.
Pasa sus brazos por mi cintura,acercándome a su cuerpo y yo temblaba ante él
-Nos pueden ver-susurro nerviosa
Me da igual
-Esto no está bien
Siento como se desprende de mí mientras me susurra "Tienes razón" se monta en el coche y me hace una señal para que suba a por mis cosas,yo preparo la maleta y me despido de mi familia contándole que tengo que viajar por motivos de trabajo,trabajo que perderé si me tomo más vacaciones,por mucho que Pablo sea quien es debo comportarme como una más y estos privilegios son demasiado.
Me siento en el asiento de copiloto con una sonrisa y él me corresponde con otra
-Pablo no está bien lo que has hecho
Tomatelo como un préstamo ¿Está bien? Cuando empieces a trabajar me lo vas pagando junto al alquiler de la habitación
-Está bien-afirmo y él quita la mirada para fijarla en la carretera donde nos encaminamos hacia el aeropuerto.
Eran las 17:45 y la megafonía anunciaba "Próximo vuelo Málaga-Francia" y los pelos se me ponían de punta,él me agarraba de la mano con disimulo y la apartaba de mí cuando un grupo de chicas vinieron hacia él.Entre gritos,abrazos y besos las recibía con encanto "Guapisimas muchas gracias"Decía aceptando regalos y yo miraba de reojos mientras me observaban con detenimiento.
Habían pasado quince minutos hasta que nos encontrábamos sentados sobre los asientos de aquel avión con clase preferente,las azafatas nos atendían encantadas y más con él a quién no le quitaba ojo con esa sonrisa que le ponía cada vez que le servía alguna copa y el le respondía con otra aún más deslumbrante,así fué el viaje entre muestras de cariño y yo las aparté de un codazo
-¿Qué haces?-grita enfadado
Ya está bien ¿no? Córtate un poquito
-¿Con qué?
Con la azafata
-¿Estás celosa?
No,no estoy celosa
-Si lo estás,a ver yo también lo estaría con una chica así-dice mientras la mira y yo vuelvo la cara hacia el cristal
-¿Estás enfadada?
Déjame en paz
-Si yo te quiero a tí tonta
Claro,me quieres pero tienes que apartarme delante de tus fans ¿Qué pasa te averguenzas de que te vean conmigo?¿Que te vean con "una chica con problemas"?
-No vuelvas a decir eso
Es verdad,estoy cansada de esconderme,de que me ocultes porque te sientas decepcionado
-Si he quitado la mano es porque no quiero que te persigan los periodistas
Claro,eso dices...
-¿De verdad crees que me averguenzo? Yo asiento con la cabeza y el se levanta rápidamente dirigiéndose hacia la cabina donde estaba aquella azafata y entabla una conversación,yo me estaba poniendo de los nervios ¿Por qué no la dejará en paz?Sabe que me molesta y sigue con ese tonteo-me digo a mi misma pero interrumpe mis pensamientos su voz por megafonía
"Pasajeros y pasajeras al habla Pablo Alborán ¿Podéis poner vuestros ojos en el asiento seis de la sexta fila?¿Veís esa chica? Sí,es una chica aunque algunos la hayais confundido con un ángel,la quiero,la amo,y quiero pasar mi vida con ella porque es lo más bonito que me ha pasado en este tiempo.Sé que algunos tenéis miedo a las alturas pero yo tengo mas miedo que un dia me despierte y no la tenga a mi lado"

sábado, 28 de junio de 2014

Capitulo 32:Tu y yo arena y mar

Narra Amaia
Nuestros cuerpos unidos bajo el sol de la gran costa,movidos por el silencio y el sonido de las olas en un intento de hablar mudos.No tenía palabras para expresar lo que siento,dolor,tristeza,desilusión o simplemente gnas de huir y dejar atrás este presente que ambos queríamos convertir en futuro.
Su aliento rozaba mi cuello consiguiendo erizar mi piel palmo a palmo,el latido de su corazón formaba esa perfecta sintonía con el romper de las olas sobre la arena revoltosa por las pisadas de los demás bañistas.Mirábamos al horizonte como si allí se encontrara la solución a nuestros problemas sin querer hablar de lo ocurrido,enterrando aquel momento en algún baúl bajo llave pero incluso los sitios más cerrados necesitan libertad y los problemas soluciones,así era la vida movidos por alguna fórmula secreta,alguna nomenclatura que abriera todos los caminos para obtener ese sentimiento del que todo el mundo habla "El ser feliz".
Me aparté de sus brazos dejándome caer sobre la arena,cruzando mis piernas mientras la puesta de sol daba su espectáculo y nuestras sombras crecían bajo la oscuridad que dejaba a su paso,el repitió la acción y sentándose a mi lado me observaba nervioso,podía notarlo por el movimiento hacia ambos lados de sus ojos y la manera en la que rebuscaba en la arena con sus dedos.
-Lo siento-susurraba apartando sus ojos de aquella despedida del sol y posándolo sobre los míos empañados
No lo sientas-sorío falsamente
-Esto no debería de haber ocurrido,ella...-solloza acabando su frase
Es tu madre Pablo,quiere lo mejor para tí
-Lo mejor para mí eres tú-murmura cogiendo mis manos,acariciándolas con sus dedos
Yo no soy lo que necesitas
-Ey,mírame-Decía cogiendo mi rostro entre sus dedos-Te necesito,más que a nadie en este mundo
¿Cómo necesitabas a Marta?-Pregunto nerviosa,él calla y vuelve a observar la infinidad del mar,ocultando su rostro entre sus manos
-Lo que siento por tí no lo he sentido por nadie ¿Qué tengo que hacer para que te des cuenta?
Esta vez era yo quien se escudaba en el silencio,esa arma de doble filo necesaria en cualquier conversación,nadie habla de él,todo el mundo piensa lo inexsistente que es la falta de palabras pero a veces expresa más que cualquier conversación.
-Amaia-murmura y yo vuelo mi cabeza hacia el para asi demostrar que lo escuchaba
Mi Abuela siempre decía que algunas personas son como el cielo,tan lejos de tí,tan inexsistente,piensas que nunca podrás alcanzarlo que solo permanece ahí para ser observado,para contemplar tu vida,desde que naces hasta que te reúnes con él,lo miras cada noche,cada mañana,sabes que está ahí aunque no puedas tocarlo pero que cuando llegué el momento,cuando vueles lo tendrás tan cerca de tí que sentirás que no quieres volar más alto que donde tus manos lleguen,tú eres como el cielo,has estado siempre ahí solo hacía falta echarte de menos.
Pablo...
-Solo quiero saber si quieres convertirte en mi universo,en ese infinito,más allá del cielo
Mis ojos se empañaban tras cada palabra que pronunciaba sus labios y mis lágrimas se derrumbaron al derrumbarse aquella comparación-Soy su cielo-Pensaba y sonreía al hacerlo,entrelazé mis manos con las suyas
Si quiero-Afirmé y su cuerpo se acercaba sobre el mío sintiendo ese cosquilleo en mi estómago y el temblar de mis manos,era tan normal tener estas sensaciones que el hecho de que cada vez fueran más fuertes no me asustaban,al contrario me hacían sentir especial y aparcando mi orgullo junto a su Mercedes debía reconocer que "El amor" esas palabras de las que tanto he oído hablar pero de las que nunca he visto ser practicadas había llegado a mí,y sí me estaba enamorando de él,de Pablo Moreno.
Posó sus labios sobre los míos de la manera más dulce que unos labios podían posarse y ahora entendía aquellos poemas de Paulo Coelho sobre el amor,poemas indescifrables meses atrás pero él me ayudaba a traducir al corazón.
Introduce sus manos por debajo de mi blusa tendiéndome por completo sobre la arena fría y la oscuridad de la noche,desabrochaba cada botón esta vez sin besarme,se limitaba a observarme con sos ojos cristalinos y aquel pelo alborotado unido a su sensualidad creaban a todo príncipe digno de ser querido.´
Volvió a besarme deslizando sus labios sobre mi cuello impregnado de arena acercando su boca a mi oído "Besa,besa besa con un toque de dulzura" Cantaba mientras dejaba escapar su lengua sobre el lóbulo de mi oreja y yo me retorcía presa del placer,acariciaba con sus manos debajo de mi ombligo mientras me sonreía, "Y roza mis labios con dulzura" Volvía a cantar pasando su dedo índice sobre mi labio inferior "Y me derrito en tu boca" Canto pasando mi lengua por sus labios,el se sorprendió soltando un gemido,este juego acababa de empezar "Y tus ojillos me miran,me vuelvo loco por tí" Entre canta posando sus labios sobre mi pecho desnudo "Quiero quiero quiero que me regales tu cintura" Susurra esta vez sin cantar agarrándome de ella y atrayéndome fuertemente hacia él,deslizando su lengua sobre mi torso "Sabor a sal" Gime y yo repito la acción echando mi cabeza hacia atrás alcanzado el éxtasis mientras se deshacía de la única prenda que me cubría yo miraba alrededor asegurándome que nadie nos veía y el agarraba mis mejillas presionándolas fuertemente
"Estamos solos"-Pronunciaba y yo asentía con la cabeza mientras volvía a aquel concierto en primera línea de playa.
"El aroma de tu cuello me envenena y poco a poco te desnudo sobre la arena" Volvía a cantar echando su aliento sobre mi cuello mientras la piel se me ponía de gallina,ahora mismo quería pasar más allá de esta tortura,necesitara que me hiciera suya así se lo dije pero lo único que conseguí es que me dijera que no y alargara más este castigo,baja con su boca hacia mi ropa interior el único obstácula entre su cuerpo y el mío y se deshace de ellas rápidamente,tumbándose sobre mí mientras apartaba mis manos a un lado y a otro de mi cara me miró fijamente
"Quiero hacerte el amor al compás de la marea"Y sin esperarlo se introdujo en mí volvió a hacerme mía una noche de Mayo sobre la fina arena que cubría nuestros cuerpos unidos entre sí sin más testigo que la Luna y aquel cielo del que antes hablaba.
Y así acabó otra noche más a su lado,otras veinticuatro horas presa de su encanto y de aquel olor sobre mi cuerpo,lo miraba una y otra vez,me perdía en sus ojos y no encontraba la explicación a como un corazón como el suyo podía latir al lado de uno como el mío pero ahora no me importaba nada,ni su pasado,ni su futuro solo necesitaba que el tiempo pasase y siguiera a mi lado,no tener que echarlo de menos porque ya esté conmigo y sintiéndolo demasiado no podría ser así después de este descanso volverá la rutina y con ella esa ausencia abrumadora.
Me abrazo a él sin querer pensar en nada más y tras varias horas sobre la arena mojada esta vez no por la humedad nos marchamos a aquel apartamento compartido donde descanso plácidamente sobre su cama dejando la habitación de invitados a eso,a invitados y me llenaba de orgullo que el reconociera que había pasado a ser algo más alguien por quien mereciera la pena compartir sábanas y sueños.
El sonido del teléfono me sobresalta despertándome de aquel plácido sueño en aquella increíble cama,eran las ocho de la mañana de un Viernes estupendo,hoy hacía veinte años desde que vine a este mundo y al parecer alguien lo había recordado su nombre en la pantalla de mi smartphone producía ese pequeño nudo llamados celos y esque no era fácil pensar que ella también había dormido donde yo me encontraba,que habría probado sus besos y su cuerpo y no me gustaba
"Felicidades,sé feliz" Corto pero lleno de esa tensión constante yo le contesto con un "Gracias" a secas bloqueando la pantalla y levantándome para disfrutar de esta preciosa mañana,no todos los días me levanto en una cama que me había regalado  tanto.
Pablo desayunaba sobre la barra de la cocina y al verme sonríe con un "Buenos días" Besándome deliciosamente,no me importaría desayunar esto todos los días
-Buenos días-contesto aún adormilada esperando su felicitación que no llegaba
-Amaia
¿Sí?-pregunto ahora vendría el felicidades y yo me preparaba para agradecérselo
-Voy a llevarte a casa ¿está bien?
¿A mi casa?¿Por qué?
-Tengo ensayo en una hora y no voy a dejarte aqui sola
Llevame contigo-propongo.El me mira pensativo,adoraba esa cara y afirma
-Está bien,vamos vístete
¿Vamos vístete?¿Era lo único que iba a decirme?No se acordaba,cumplía veinte años pero el ni se le había pasado por la cabeza y eso me molestaba,estaba demasiado ocupado en sus preparativos que yo no era lo suficientemente importante en su apretada agenda de Idolo consagrado.
Nos adentramos en su coche,esta vez en su pequeño Ford Fiesta,había aparcado su lujosa vida y había vuelto al chico sencillo de barrio y se lo agradecía porque no soportaba esas ínfulas de grandeza.
-Hoy es día 15
Lo sé
-¿Sabes que pasó hace veinte años en este mismo día?
Claro-afirmaba
Yo sonreía,se había acordado y eso me reconfortaba,podía confiar en él
Nacio uno de los cantantes más consagrados en el mundo de la música
-¿Qué?
¿No es eso?
-¿Sabes quién nació?Yo imbécil
¿Qué dices?
-Es mi cumpleaños
Lo siento,lo siento cariño no me había acordado con los preparativos del próximo disco
-Déjame en paz,estoy muy enfadada solo tienes tiempo para tus fans ¿Cuándo vas a pensar en mí?¿Eh?¿Cuándo?
Te he dicho que lo siento
-No te lo voy a perdonar en la vida
Toma otra dirección a la que era y yo lo alerto entre voces
-Pablo ¿Dónde vas?
Mierda me he perdido
-¿Qué has hecho qué?
Saca el mapa de la guantera por favor no sé donde tengo que coger la próxima salida.Meto mis manos en aquel cajón sacando dos pequeños papeles creyéndome que de los mapas se trataban y mis manos temblaban,mi corazón se desbocaba y su sonrisa lo confirmaba
-No,no puede ser...¿Paris?
Felicidades

viernes, 27 de junio de 2014

Capitulo 31:Perfecta,sumisa y atenta

Narra Pablo:
Apoyado sobre la barandilla del pequeño porche de mi apartamento espero con ansia a aquella mujer que me había devuelto la sonrisa estos últimos días y de la que ahora podría disfrutar sin nadie de por medio tras conseguir ese te quiero tan esperado,eran las dos y cuarto de mediodía,el sol brillaba con fuerza provocando esa calor de principios de Mayo,hacía quince minutos recibí la última llamada de mi madre para que me apresurara y ya poder avisar de que teníamos visita,ella me preguntó de quien se trataba y yo desvié la conversación con un "te echo de menos" que ella recibía entre lágrimas,hacía bastante tiempo que no la veía,tres meses para ser exactos desde aquel accidente,volví hace poco de mi última gira y el comienzo de mi esperado descanso.Mi teléfono volvió a sonar y yo deslicé mi dedo cortando la llamada al ver Amaia bajar las escaleras con aquella elegancia que nada tenía que envidiar a cualquier princesa.
Mis ojos se abrieron de par en par al igual que mi boca,estaba perplejo,deslumbrado por aquella belleza des-humana,lucía un vestido de cóctel por encima de la rodilla color turquesa
con aquel vuelvo donde no me importaría perderme en estos momentos.
Sus tirantas cubiertas de pedrería adornaban sus hombros al igual que
 en su cintura en la que minutos antes la llenaba de caricias encima de aquel piano.Sus zapatos,aquellos tacones de vértigo que me volvían completamente loco estilizaba sus piernas aquellas que escribían melodías sobre la tapa de aquel instrumento que me hacía soñar y que ahora no podría olvidar por su culpa.Su pelo alborotado como de costumbre caía sobre su pecho adornado con dos pequeñas horquillas dejando  ver sus ojos,el mejor complemento para semejante sonrisa.
Ella se acercó hacia mí con el sonido de sus tacones resonando por la gran ciudad y yo le sonreía como un adolescente enamorado.
-¿Lista?
Lista-sonríe
-Estás preciosa
Gracias Señor moreno-susurraba inclinando la cabeza en señal de agradecimiento
Le abrí la puerta del copiloto invitándola a entrar mientras ella se acomodaba en el asiento de aquel Audi tapizado.Arranqué el motor notando su temblor a mi lado,no podría decirle "Va a salir bien" Porque ni yo mismo sé que pasará después de este momento pero necesitaba hacerlo,era el último obstáculo que saltar a su lado para conseguir ese futuro ansiado.
Dejé el vehículo en frente de la puerta principal,dándole las llaves al aparcacoches mientras ella se escondía tras mi espalda como si del mundo se tratara,podía notar ese estúpido sentimiento de nuevo sobre ella,el miedo y debía hacer que desapareciera.La cogí de los brazos posándola en frente mía dejando mi pecho sobre su espalda y su pelo sobre mis ojos  "No te escondas"-le susurraba
-Pablo es mejor que me vaya
Quédate conmigo-le digo al oído y ella se estremecía al sentir mi respiración sobre su rostro y dejé de hacerlo evitando que se pusiera aún más nerviosa.
Carmen,la sirvienta nos abría mientras me abrazaba con ansia,era una mujer de unos cincuenta años de edad que llevaba desde que era una cría trabajando para nosotros y yo no podría olvidarla,es como una madre para mí,me cuidaba,me escuchaba incluso me aconsejaba cuando no sabía que hacer con mi vida y tenerla conmigo era más de lo que podía desear
-Carmen ella es Amaia,la chica de la que te hablé-Afirmo guiñándole un ojo mientras ella me sonreia
Se abrazaron en un cálido abrazo mientras nos acompañaba al salón donde nos esperaban.Mis nervios aumentaban y los de ella se disparaban a mi lado,notaba sus manos sudar junto a las mías y mis dedos acariciaban sus nudillos al adentrarnos en la sala.Nos miraban asombrados,sin respuesta diría,sobre todo la de ella,la de mi madre,esos ojos presos del horror como si de una pesadilla se tratara se clavaban sobre los míos y los de ella quien ahora mismo daría su vida por desaparecer.Yo toso varias veces para avisar a los demás de que ya estábamos aquí y Casilda,mi hermana se abalanzó sobre mis brazos mientras por debajo de sus hombros miraba a Amaia,sonriéndola
-Te echaba de menos-sollozo junto a sus brazos
Y yo hermano,y yo
-Te presento a Amaia,mi chica-Afirmo mientras mi madre,al escuchar mis palabras vino hacia nosotros con rabia y yo temía por quien me acompañaba.
Dejé a Casilda con ella,conversaban alegremente y me aparté al otro lado de la sala cogiéndo de las manos a quien me trajo al mundo
-¿Se puede saber que hace aquí?-grita con rabia
Shh,habla más bajo
-¿Qué es eso de tu chica?
Estamos saliendo
-¿Saliendo?No,Pablo que la metas en tu cama no significa nada más
Eso lo decidiré yo ¿no crees?
-¿A que se dedica?
Para tu información en Los 40 Principales
-Ya sabemos porque trabaja ahí
Mamá,la quiero
-No puedes quererla
Nuestras miradas se unieron varios segundos,ella con el dolor en sus ojos y yo con la impotencia de no poder hacer nada al respecto,Casilda nos interrumpía "La comida está lista" Y yo volví al lado de mi chica le doliera a quien le doliera.
-¿Que tal?
¿Qué te ha dicho tu madre?-pregunta seria
-Nada cielo-susurro acariciándole las mejillas
Nos sentamos en la mesa,al lado de mi hermana y su marido y en frente de mis padres,Salvador no vendría hasta navidades por su trabajo así que la reunión era bastante corta pero cálida espero.
El silencio era la conversación solo interrumpida por el sonido de los cubiertos sobre el plato,decidí interrumpir esta incómoda situación pero sintiéndolo mi madre se adelantó a mis pasos y yo no sabría lo que pasaría en estos momentos
-Cielo así que sales con mi hijo ¿no?-Joder,me decía a mi mismo mientras todos la observaban esperando una respuesta
Así es
-¿Cómo os conocisteis?-¿Por qué no se calla?Me estaba empezando a poner nervioso,nadie comía en estos momentos atentos a la conversación
Las cosas no son como empiezan si no como acaban-murmuraba mojándose los labios con aquella copa de vino que la hacía tan sexy
-¿Trabajas?
Sí,soy locutora en Los 40 principales
-Vaya ¿En qué universidad estudiaste para la carrera de periodismo?
Mamá ya vale ¿no crees?-interrumpo
-¿Qué pasa cielo? Solo me informo ¿O es que no has estudiado y has conseguido el trabajo como lo consiguió Marta acostándote con él?
Nos vamos-grito dejando caer los cubiertos sobre la mesa
-Por cierto hijo ¿Me puedes explicar para que has sacado cien mil euros de tu cuenta?
Yo la miraba tornando los ojos mientras Amaia arrugaba la frente.La cogí de la cintura atrayéndola hacia mi y abandoné aquel lugar dando un portazo al salir y pidiendo las llaves para marcharnos,en estos momentos necesitaba huir,con ella y solo esperaba que no pidiera demasiadas explicaciones de lo ocurrido o tendría que desvelarle mi pasado y la necesidad de sacar aquel dinero de mi cuenta y eso me incomodaba demasidado.
El camino transucurrió entre silencio y algún que otro bostezo al cristal y se me ocurrió la mejor manera de olvidar lo ocurrido o de poder desmotrarle lo poco que me importa la aprobación de mi madre para estar a su lado.Aparqué sobre una de las bocacalles principales, la agarré de la mano y la llevé conmigo a ese lugar donde tantas veces me he perdido,la arena cubría nuestros pies y el sonido de las olas nuestra mente,ella cerraba los ojos recibiendo la brisa sobre su rostro húmedo por la humedad del mar.
Yo volví su cuerpo abrazándola por la espalda con su nuca sobre mis labios observando la vida pasar.
El amor es complicado,el amor no duele,duele el rechazo,la traición,la mentira,la decepción,duele saber que lo que pensábamos que era nuestro nunca lo fue,Duele saber que esa persona a la que creiamos buena y sincera nunca lo fue.Y ahora me pregunto que entiende el amor de conveniencias y que entiende conveniencias de amor.

jueves, 26 de junio de 2014

Capitulo 30:El piano

Narra Pablo:
El tiempo corría con aquel incómodo silencio en el plató,el presentador me observaba confuso y el público ya no aplaudía,su voz se dejó de oir y mi  corazón iba más rápido que la razón,tanto que ni las palabras salían.Finalizó la entrevista con unas últimas preguntas a las que contesté torpemente,a quien iba mentir en mi mente solo había sitio para ella y ese te quiero en sus labios.
Los focos se apagaron y yo recogía las últimas cosas para marcharme a aquel apartamento donde ella me esperaba quizás sin más explicación que la anterior,esta vez debía decírmelo a la cara,mirándome a los ojos,solo así sabré si esta vez es la sincera o son otros de sus juegos para mantenerme enganchado a ella.
Recordaba sus palabras en el interior de aquel taxi y mis lágrimas caían,no sé si por la emoción o por la impotencia de no haberla tenido a mi lado en el mismo momento en el que me desvelaba sus secretos.
Pago en efectivo mientras recojo el ticket y me encamino hacia la entrada de aquellas puertas al paraíso o a la desilusión,abrí con énfasis y ella,plasmada frente a mí me observaba con cautela,yo no era capaz de dar un paso al frente sentía ese miedo del que me habla,miedo a perderla y no recuperarla y en este instante estoy tan enganchado a ella que un "adiós" sería lo más doloroso.
Dejo atrás el terror y me aproximo a su cuerpo,ella temblaba bajo mis brazos y yo esperaba con ansias ese contacto físico que ambos necesitábamos
-Pablo...yo...-le agarré las mejillas con ambas manos levantando su rostro,dejando sus ojos a la altura de los míos,ambos derramábamos nuestras lágrimas,soltando el dolor y la impotencia que nuestros corazones albergaban
Amaia-sollozo tragando saliva y aguantando el llanto
El tiempo se paró para nosotros,el resto del mundo seguía su rutina mientras nuestros cuerpos,entrelazados por el contacto con sus mejillas, hablaban sobrando las palabras.
Dime que me quieres-Susurro buscando su mirada,ella me miraba fijamente,podía verme reflejado en sus ojos pero no respondió,se abalanzó sobre mí,abrazándome fuertemente hundiendo su nariz en mi chaqueta mientras acercaba sus labios a mi oído
-Pablo,te quiero-afirma nerviosa,yo la aparté de mí suavemente mientras le sonreía y fundía mis labios junto a los suyos,acariciando con mis manos su cuerpo el que se estremecía sobre mí.Agarré su cintura pegando su pecho junto al mio mientras mis labios seguían aquel recorrido por los suyos,solté el maletín sobre el suelo y la cogí en brazos apoyándola sobre la pared del salón,y encaminándome hacia aquel garaje al que llamaba estudio,no iba a apartarme de ella,no ahora y nuestras lenguas jugaban traviesas bajando las escaleras hacia la gloria
-Pero don...-La callé apoyando mi dedo índice sobre aquella delgada línea de su boca y seguí aquel festival hasta el sofá blanco apoyado sobre la pared.La dejé caer mientras me sonreía y yo imitaba el gesto deshaciéndome de su blusa,desabrochando sus botones con delicadeza uno a uno,sin prisas pero sin pausa,ella me miraba con una mirada distinta,renovada,ya no existía aquel miedo,estaba a salvo en mis brazos y yo me iba a encargar de borrar aquellas huellas,iba a curarla como hace días ella me suplicaba que hiciera en este mismo lugar.Me dejé llevar por sus manos,ahora era ella quien tenía el control sobre mí,por primera vez y eso me gustaba,me hacia sentir único y apostaría mi vida que es la primera vez que lo hace,que es ella quien pone las normas y no iba a interrumpirla de eso estaba seguro.
Me tumbó sobre los cojines aprisionándome entre aquel cuero blanco y su cuerpo desnudo por mis manos,se deshacía de mi camiseta torpemente y ami eso me excitaba más que una mujer experta en hacerlo,al sacarla se quedó enganchada en mi nariz y ella se puso nerviosa
-Lo siento,es la primera vez que hago el amor-susurraba tímidamente,esas palabras eran lo que necesitaba para volver a hacerla mía,mía para siempre y yo le sonreí quitándole importancia.
Ella besaba mi torso desnudo jugando con su lengua sobre mí mientras cerraba los ojos preso de aquel sensual movimiento,estaba apunto de estallar y me levanté con sus piernas enroscadas a mi cintura
¿Confías en mí?-pregunto nervioso,debía tener cuidado con cada paso que diera a su lado no quería que le recordaran a aquel hijo de puta del que abusó de su cuerpo ella afirmaba sonrojada y yo la apoyé sobre el piano tendiéndola sobre él  mientras me saciaba con cada caricia de aquel cuerpo que me volvía loco,agarré sus glúteos suavemente mientras ella se retorcía de placer y la hice mía en el mismo lugar donde creaba mis sueños,ahora ella era parte de esto,de mi mundo,de mi historia y terminé de apoderarme de ella mientras gritaba mi nombre entre gemidos
-Pablo...-resoplaba abrazada a mí
Llevados por el cansancio nos dejamos caer sobre el sofá aún caliente de nuestros cuerpos,ella abrazada a mí,sintiendo su respiración agitaba y el corazón a mil por hora,la acurruqué debajo de mis brazos,dándole el calor que le faltó en aquella fría cama durante sus últimos días y observé su cuerpo marcado de cicatrices y me partía el alma ver que alguien podía haber marcado un corazón tan frágil.
Entre abría sus ojos refunfuñando y yo sonreía mientras lo hacía
-¿Estás cansada?-pregunto
Un poco-resopla incorporándose
-Vamos a comer
¿No tenías que ir a tu casa?
-¿Quieres venir?
Encoge los hombros mientras arruga sus labios en señal de "Me da igual"
Subimos a la parte de arriba a enseñarle su nuevo dormitorio,el que todavía no había podido disfrutar.
Todo tuyo-murmuro
-Gracias
Tienes la ropa de ayer en el armario ¿está bien?-susurro besándole la mejilla
-¿De quién era antes esta habitación?
Una amiga
-¿Amiga?-pregunto alzando sus cejas
Vístete te espero abajo,te quiero-Afirmo y ella me contesta con un "Yo también"
Bajo las escaleras dejándola a solas,iba a presentárselas a mis padre y esta vez no como "la chica con problemas" y eso me asustaba,mi madre era partidaria de las "relaciones por conveniencia" ya lo hizo con Marta y no hace falta que explique como acabó,sé que pondrá pegas que me odiará cuando me vea entrar con "La mendiga" según sus palabras pero prefería ir de frente,la quería y eso no podía  cambiarlo nadie.
El sonido de un móvil me sobresalta,era el de Amaia y lo cogí preso de la curiosidad y sí de los celos
"Hija te necesito,el casero no acepta más tiempo,nos desahucian,ven a por tus cosas,te quiero"
Releía una y otra vez aquel mensaje ¿Sus padres?,no sabía nada de ellos solamente sus nombres y el prefijo,eran de aquí de Málaga capital,cogí mi teléfono marcando el número de mi hada madrina,Mariola.
-¿Pablo?¿Se puede saber dónde estás?Tenías comida con Malú para firmar el contrato del single
Escúchame,necesito que hagas algo
-Y yo que vengas inmediatamente
No voy a ir,tengo comida con mis padres
-Y con la chica de la entrevista ¿no?
¿Qué?¿Cómo lo sabes?
-No se habla de otra cosa,contrólate
Está bien pero antes haz algo
-¿El qué?
Necesito que ingreses cien mil euros en esta cuenta-murmuro dictándole los dígitos
-¿Cien miel euros?-grita
Si,ahora tengo que irme,gracias.








miércoles, 25 de junio de 2014

Capitulo 29:Vendas al corazón

Narra Amaia:
Me despierto con el sonido de un mormullo a mi alrededor,eran las doce de la mañana,el sol entraba con fuerzas por los ventanales de aquel apartamento en la costa de Málaga,desde la ventana podías ver como las olas rompían y los primeros pescadores salían a la mar,Pablo pegado al teléfono andaba de un lado a otro de la habitación y al verme despertar me sonríe levemente.
Yo sigo ahí postrada en esta nube al que llama cama,podría tirarme días durmiendo aquí,nunca había descansado sobre tremendo sitio y ahora estaba en la cama del mismísimo Pablo Alboran el chico al que repudiaba hace unos días.Cuelga el teléfono y se dirige a mí .
-Buenos días Prince...-Lo interrumpo levantando el dedo índice-Amaia
Buenos días Pablo
-¿Por qué no te gusta que te llame así?
¿Me ves cara de princesa?
-Ahora mismo no-murmura riéndose mientras limpia mi maquillaje
La cabeza me daba vueltas doliéndome a ratos,la claridad me vencía y aquel vino Francés se repetía como si de uno de brick se tratara,me tiendo de nuevo dejándome caer con fuerza mientras hundía mis ojos en aquella almohada de plumas
-Sh,sh,sh levanta
No-digo haciéndome la remolona
-Vamos no te lo voy a repetir más veces
Déjame en paz
Tira de las mantas dejándome al descubierto y mi odio ahora se incrementaba hacia él,me incorporo seriamente cogiendo el reloj de la mesita para ver con claridad la hora
"Lunes 12:25am"
-¡Mierda!¡El trabajo!-grito vistiéndome rápidamente ¿Dónde cojones está mi ropa?-me decía a mi misma
No te molestes en vestirte he echado tu ropa a lavar y he llamado a Tony para decirle que estabas indispuesta
-¿Qué has hecho qué?
Echar la ropa a lavar
-No,no lo segundo
Lo que has oído
-No vuelvas a decidir por mi ¿te queda claro?
Él asiente levemente,sin dar más explicaciones y se retira a mi habitación,llevaba en las manos un traje de chaqueta cubierto por un plástico transparente y unos zapatos negros a juego con él.Me levanta y me encamino hacia el salón abriendo mis ojos de par en par para creerme lo que veía,montones de bolsas de marcas reconocidas cubrían la mesa y cajas de zapatos la acompañaban,eché un vistazo y si mis ojos lo confirmaban era ropa de mujer,de mi talla para ser exactos y preciosa,largos vestidos de seda de varios colores,faldas,blusas y aquellos tacones de vértigo,parecía una niña pequeña en su noche de reyes.
Pablo interrumpía mi fiesta sobresaltándome con su voz,me doy la vuelta y allí estaba terminándose de abrochar la camisa,camisa que no me hubiera importado desabrochar en estos momentos,estaba tan guapo que era imposible no derretirse ante él,ahora entiendo a aquellas chicas que lo siguen,lo apoyan incluso pagan por estar unas horas con él,no había nada en este mundo parecido a este hombre,llevaba el pelo húmedo aún,la camisa desabrochada por su torpeza,estaba descalzo dejando al aire aquellos pies que me encantaban y los pantalones ajustados terminaban de vestir aquella obra de arte
-¿Te ayudo?-insinúo mirándolo
Por favor
Me acerco a él con delicadeza posando mis manos sobre su torso desnudo,acariciándolo mientras con mis dedos restantes abrochaba los botones,él me sonreía y yo seguía el juego acercando mis labios a su cuello,para que notara mi respiración y él resoplaba cerrando sus ojos
-Listo
Gra-gracias-tartamudea
-¿Dónde vas?
Tengo una entrevista en una hora
-Ya
Luego comeré en casa de mis padres ¿Quieres venir?-pregunta
-No,gracias
¿Por qué no?
-No pinto nada allí
¿Puedo preguntarte algo?-dice serio
.-Claro
¿Recuerdas algo de lo que pasó anoche?
Niego con la cabeza él aparta sus ojos de los míos enchaquetándose sin volver a mirarme y a mí me preocupaba,es la primera vez que se muestra tan frío conmigo y no sabía el por qué,tampoco iba a quedarme con la duda todo este tiempo
-¿Qué pasó Pablo?
Bebistes mucho,solo eso
-Dímelo-sollozo cogiéndole la mano
No pasó nada-sonríe falsamente acariciando mi barbilla
-Pero...
Tengo que irme,me esperan,es en directo ahí tienes mi ordenador por si quieres verme,aunque lo dudo,terminaré sobre las dos te he comprado algo de ropa,dale las gracias a Mariola si te apetece comer conmigo llámame y dímelo ¿vale? te cuidado-dice besando mis mejillas y retirándose rápidamente
Y así,plasmada delante de la puerta me quedo pensativa intentando recordar que pasó anoche,debía ser algo importante para mostrarse así,eché la vista atrás en el beso con Malú eso si que no se me olvidaba,los celos que sentí en ese mismo momento,mi numerito delante de todos los demás,vomitar en los pies de Pablo y esa última conversa...mierda le dije que le quería,era eso,claro¡joder!.Me siento tan imbécil,no sé porque no me ha dejado ya,porque no me ha echado de su vida de una santa vez si no único que provoco en él son desilusiones,me ha dado tanto...me ha salvado la vida,dos veces,se ha puesto en peligro,ha luchado por mí y yo tengo que decirle lo que siento con dos copas de más por no tener cojones y habérselo dicho hace unos minutos cuando lo tenía frente a mí.Enciendo el ordenador rápidamente,quedaban unos minutos para que la entrevista empezara y un anuncio llamó mi atención "¿Quieres hablar en directo con Pablo Alboran?Twittea con el HG #HablandoConPabloAlboran y podrás ser la ganadora" Y por mi mente pasó la idea de decirle,en este momento,delante de toda España lo que siento,de dejarme llevar y darle esa sorpresa,era ahora o nunca,cogí mi móvil y hice esa llamada con el pase a empezar algo más allá de compartir piso
-¿Tony?
Amaia ¿cómo estás?
-Si me ayudas mejor que nunca
Dime
-Necesito que me metas en la entrevista de Pablo
¿Qué?
-He visto que la patrocináis ustedes y hay un concurso de poder hablar con él ¿no?
Si,lo hemos lanzado hace unos minutos
-Nombrarme ganadora,hazlo y te juro que te recompensaré
Eras tu quien iba a ir a entrevistarlo si no hubieras faltado al trabajo
-¿En serio? Joder
A ver,te voy a nombrar ganadora,pero que no se te vea el plumero por favor
-Gracias Tony
Cuelgo rápidamente el móvil preparándome para aquella llamada,me siento en frente del ordenador,con Twitter abierto y la entrevista ante mis ojos.El presentador lo presentaba y el chillido de cientos de chicas me sobresaltaban,odiaba que chillaran por él,obvié el gesto y me centré en ello.Su sonrisa deslumbraba a kilómetros,con su guitarra a cuestas y aquella camisa abrochada por mí
-Buenas tardes Pablo Alboran-dice el presentador
Buenas tardes-y los chillidos volvieron a él mientras sonreía
Pregunta tras pregunta el contador para el gran concurso llegaba a su fin y la cuenta atrás empezó yo miraba mi móvil hasta que esa ansiada llamada sonaba sobre él,Pablo bebía agua para aclarar la voz y el teléfono vibró
-¿Si?-digo haciéndome la tonta
Buenas tardes ¿Con quién hablo?
-Amaia de Málaga
El agua,la que antes bebía la expulsó atorándose y amí me hacia reir
Pablo ¿estás bien?-preguntaba el presentador
-Si,si-afirmaba
Amaia ¿Estás ahí?
-Si
Has sido la afortunada de tener una pequeña conversación con tu ídolo,Pablo saluda
-Hola Amaia
Hola Pablo-gritaba imitando a las chicas del plató
Vaya que alegría le ha dado ¿no?-preguntaba de nuevo el que presentaba
No sabes cuanto-susurraba pensativa
¿Algunas palabras para él?
Claro,lo primero darte las gracias,las gracias por aparecer en mi vida y salvarmela,con tus canciones aclaraba,te has convertido en alguien muy importante para mí,alguien capaz de hacerme sonreir en los peores momentos,de convertir la cocina en un lugar donde perderme-Tony tosía al otro lado-cuando tus canciones sonaban-vuelvo a aclarar-A veces tienes que perder a alguien para darte cuenta de lo que tienes a tu lado,a mi me ha pasado esta mañana al recordar lo imbécil que puedo llegar a ser-El presentador iba a cortar cuando Pablo señaló con la mano que no lo hiciera-Y hace unos minutos ha pasado por mi mente eso que hace que sepas que por mucho que intentes evitarlo,por muchas vendas que le pongas al corazón al final caen y te das cuenta que la persona a la que quieres esta ahi sentado,con tu vieja guitarra y sé que por mucho tiempo que pase,por muchas vendas que le líe al alma eres tu a quien quiero a mi lado todos los días de mi vida,gracias ídolo.

martes, 24 de junio de 2014

Capitulo 28:Posdata:Te quiero

Narra Pablo:
Nuestras miradas cruzadas mediante un Te Quiero,un te quiero que había llegado a lo más profundo de mi ser junto a sus ojos vidriosos y su cuerpo,dos palabras que había hecho falta hacer esto para que dejara su maldito orgullo y dijera lo que siente,lo sabía sabia que no era un chico de una noche que esto había traspasado fronteras y ella se negaba a creerlo se auto convencía de que su sitio no era a mi lado y yo tendría que hacerla entrar en razón de una maldita vez aunque eso me costara la vida.
Me paro en seco ante sus palabras en un intento de asimilar lo que estaba ocurriendo y el pensar que lleva dos copas de más y conociéndola mañana puede no acordarse de todo esto pero aun así debía corresponderle.Posé mis manos sobre su rostro atrayéndolo hacia mí,estando a milímetro de sus labios le susurré "Yo también te quiero,más que a mi vida Amaia" y sus lágrimas cayeron junto a su cuerpo derrotado por aquel vino Francés.La cogí en volandas llevándola a mi casa,nuestra casa.
Abrí la puerta con delicadeza posándola sobre la cama como el que posa una flor mientras le sonreía y recordaba como empezó todo,aquella chica dolorida por los golpes,por el miedo,aquella mujer sin ganas de sonreir a la que un día conocí acababa de decirme que me quería no sé si movida por el alcohol o no pero a mí me bastaba.Le quité la ropa lentamente acariciando las marcas que aun conservaba su cuerpo,heridas hechas por un hijo de puta al que amó algún día,ella se estremecía bajo mi cuerpo y yo dejé de hacerlo,le coloqué uno de mis pijamas y la dejé dormir.
Me disponía a acostarme cuando la puerta sonó y yo me levanté apresurad amente a ver quien era
-¿Si?
Pablo ¿puedes abrir?
-¿Carlota?
Abrí con cuidado de no despertar a quien ahora dormía a unos metros de mí
-¿Qué haces aquí?
Quería verte
Miré atrás a la habitación donde Amaia se encontraba,aterrado por que ella la viera semidesnuda,con uno de mis pijamas y se pensara lo que no es,no era mi pareja pero sabía que ella no habia podido olvidarme al igual que yo aún seguía pensando en aquellas noches donde mi salvación era tenerla entre mis brazos
-¿Estás bien?-susurraba acariciándole el hombro
Ella afirmaba con un ligero movimiento de cabeza mientras le servía una copa que ella aceptó bebiéndosela de un solo trago.
Pablo
-Dime
Te echaba de menos-solloza
Obvié su comentario y me dirigí al minibar sirviéndome de algo fuerte que me hiciera olvidar la situación en la que estoy,agarré la copa y me senté a su lado,cabizbajo preso de aquel silencio amargo al que no decía nada pero al que ambos estábamos acostumbrados a vivir.
-¿Por qué has venido?-Pregunto serio
Ella se encogía de hombros derramando sus lágrimas y a mi me partía el alma verla así,me destrozaba verla llorar,verla sufrir y pensar que soy el culpable de todo esto y eso hacía sentirme sucio y poca cosa,no la había tratado como se merece la dejé por ella,por mi chica del sueño había hecho lo mismo que Marta,ahora era como ella y me odiaba a mi mismo
-Si necesitas algo pídemelo-era lo único que me atreví a decir
Te necesito a tí-afirmaba limpiando sus lágrimas,abalanzándose sobre mí,abrazada a mi cuerpo,desahogándo todo el dolor sobre mí yo le devolví el abrazo besándole las mejillas
-Carlota...
Vuelve conmigo
-Lo siento
Se desprendió de mí observándome,dispuesta a decirme algo,algo importante lo veía en sus ojos pero las puertas de mi habitación abriéndose nos sobresaltó y Amaia,semidesnuda con uno de mis pijamas puestos nos contemplaba atónita,yo la miraba y miraba a Carlota,repetía la acción varias veces
-Pablo ¿qué pasa?-dice medio dormida
Nada,no pasa nada
-¿Qué hace aquí?
Venía a por sus cosas
-¿Estás tu entre ellas?-preguntaba con rabia
No,no lo estoy-decía mirándo a Carlota quién ahora se había alejado y estada dispuesta a marcharse
-Te espero dentro ¿vale?

Esperé a que se perdiera de nuevo en mi habitación y me dirigí a quien segundos antes me abrazaba y lloraba mi nombre
-Será mejor que me vaya
Te acompaño
-No,no te preocupes
Si,si me preocupo
Bajé hacia el portal pidiéndole un taxi mientras esperaba a su lado,callados,sin pronunciar palabra hasta que mis labios respondieron al silencio
-Carlota yo...lo siento
¿Estáis saliendo?
-No,no oficialmente
¿Entonces?
-Somos compañeros de piso,nada más
¿La quieres?
-Si
Que seáis felices
-Espera
Pablo-solloza
-No me olvido de tí,te juro que no lo hago,te debo tanto...
Págame lo que me debes,yo necesito estar contigo una noche,una última noche
-¿Qué?
Hazme tuya por última vez solo así podré olvidarme de tí
-Pero...
Ella se alejó hacia el taxi tendiéndome una de sus tarjetas con su número y yo a lo lejos la miraba sin dar crédito a lo que escuchaba.Vuelvo al apartamento con la esperanza de que Amaia durmiera y ahorrarme explicaciones innecesarias y aunque me dolía no podría ser sincero con ella ¿Qúe le digo?¿Mi ex me ha pedido sexo para olvidarse de mí? Esto es de locos.Entré con cautela sin hacer ruido para que en un caso de que durmiera no despertarla pero mis esperanzas cayeron empicado cuando en el marco de la puerta apoyada sobre la pared me esperaba para hacerme el interrogatorio de mi vida,interrogatorio al que pondría fin rápidamente
-¿Qué queria?-pregunta seriamente
Venía a por sus cosas
-¿A la una de la mañana?
Si
-Dime la verdad
Amaia,ha venido a recoger sus cosas fin de la historia-grito enfadado mientras me dejo caer sobre el sofá
Ella me mira arrugando la frente mientras se sirve un vaso de agua y yo cambio de tema apaciguando las cosas
¿Cómo estás?
-Bien-murmura seca
La miro de reojos,estaba enfadada,más que nunca podría decir por sus fuertes pisadas y el sonido que hacía al soltar el vaso sobre la encimera,otro ataque de celos-me decía a mi mismo y ella continuaba su charla consigo misma refunfuñando con cada paso
-¿Vienes?-me susurra
¿Sigues enfadada?
-Mucho-dice haciéndome pucheros
Vamos
Yo me adentro en mi habitación y sin esperarlo ella me sigue y se sienta sobre mi cama,no sabía que estaba haciendo se supone que está molesta que no me quiere ni ver pero se mete en mi cama y a estas cosas me refiero cuando digo que me vuelve loco ¿Qué hago con ella? Es tan dificil saber lo que piensa si no sale de su voz...Quizás sea por el maldito alcohol y su comportamiento pero no podré dormir,solamente dormir con ella así cubierta por un culotte y mi camiseta de pijama por las rodillas,el pelo alborotado y esa mirada que pone cuando me mira no soy de piedra.Se tiende a mi lado rodeándo mi cuerpo con su brazo,yo cierro los ojos intentando ignorar lo que siento pero sus caricias es superior a todo esto,me dispongo a pasar a la acción cuando sus sollozos me sobresaltan
-¿Qué te pasa?
Nada-Solloza
-¿Qué te pasa? No te lo voy a repetir más
Es por ella
-¿Por Carlota?
No,por Malú
-¿Por Malú?
No puedo quitarme de la cabeza ese beso,no puedo-llora más fuerte
-Joder-susurro
Me incorporo cogiendo el móvil de la mesita de noche mientras me observa nerviosa,marco el número de Lula y lo pongo en manos libres
-¿Qué haces?
Sh calla
Espero unos segundos y su voz suena al otro lado del altavoz
-¿Pablo?
Lula
-¿Estás bien?
Si,estoy con Amaia
-¿De verdad?
De verdad,gracias a ti
-Yo no he hecho nada,era lo justo
Eres increible
Amaia me pellizca con mi última palabra y yo me retuerzo de dolor
-Solo hice lo que debía,tenía que abrir los ojos Pablo y si para eso tengo que besarte pues lo haré pero os quereis y debeis de estar juntos
Gracias por todo
-Estoy para lo que quieras ¿lo sabes verdad?
Lo mismo digo
-Buenas noches cielo
Buenas noches,un beso.

domingo, 22 de junio de 2014

Capitulo 27:Delirio en nuestra piel

Narra Amaia:
Mi mente estaba en un intento de asimilar lo que hace unos segundos pronunciaban sus labios "Yo también te odio" ¿Me odiaba?¿Habría alcanzado el límite de su paciencia?-me decía a mi misma.Levanté la vista a aquellos focos que nos deslumbraban y una chica trajeada de unos treinta años,el pelo corto y de un tono rubio nos hacía señales para que cruzáramos la alfombra roja tendida sobre la calle y adentrarnos en aquel gigante local.Tendí mi brazo esperando que el lo tomara pero alzó sus cejas ladeando su cabeza señalando que iniciara el camino delante suya yo obedecí con rabia y el me acompañaba,a mi lado pero sin ni si quiera mirarme.¿Qué estaba pasando?-me preguntaba y tras aquel paseillo,posando en algún momento sobre las cámaras atravesamos la gran puerta donde uno de los seguratas recogía las invitaciones yo no tenía y temía que me echaran atrás,que no pudiera entrar,quedarme en la puerta y ser el centro de burla de todos estos periodistas
-¿Entrada?
Viene conmigo-decía serio
Y como un "ábrete sésamo" En Ali Baba las puertas se abrieron para mí,mis ojos se tornaron,mis piernas flaqueaban y mis manos,en un intento de escapar se posaron sobre sus manos,el las apartó en seguida,y yo lo observaba atónita
-Pásatelo bien-susurraba en mis oídos con una cálida sonrisa
Grac...Iba a contestar cuando se perdió entre la gente ¿Qué hace?-me gritaba mi subconsciente.
Sola ante el peligro me hallaba donde mesas adornadas con enormes ramos de flores,lámparas de arañas colgadas del techo contemplaban mis ojos,abrí el paso hasta la barra
Negrita por favor
-Negri¿Qué?
Negrita,ron,alcohol-gritaba por el enfado
-Lo siento señorita no tenemos esa bebida
Ah...ya...claro-murmuraba sonrojada
-Tenemos uno de los mejores vinos de este país un crianza de el...
Eso,eso
Cogí mi copa rápidamente escuchando su risa al otro lado,obvié el gesto y me dirigí al centro de la pista de baile,sin más compañía que aquellos tacones que me estaban arruinando la noche,más aún si cabía.
Lo busqué con la mirada,pero no lo veía por ningún lado,recorrí el lugar una y otra vez y lo único que conseguí fué incrementar el dolor de mis pies apaciguándolo con aquel vino que sabía a gloria
"Otro de estos"-decía levantando el dedo índice trabándome con mis palabras
Aquel elixir bajaba por mi garganta como agua de Mayo esto era mejor que aquel jarabe al que llamaba Ron,terminé mi copa dispuesta a pedir otra cuando al otro lado de la pista Pablo conversaba con una chica,ella estaba de espalda y no podía ver con claridad quién era,no por que estuviera lejos si no porque ahora mismo no me veía ni a mi misma.
Ande hacia el otro lado dónde podía observarlos mejor !Era Malú!.Ambos se trataban con cercanía reían sin parar,el sujetaba una copa con la misma elegancia con la que sujetaba una guitarra "Ninguna"-me decía a mi misma riéndome sola -Para de beber Amaia.
Malú acariciaba su rostro y en mi interior una sensación parecida a querer arrastrarla de los pelos se apoderó de mí,me comporté y seguí espiando aquella preciosa escena que a mí me revolvía las tripas.
Él le respondía cogiéndola de las manos y mis ojos escondidos tras esa cortina de lágrimas se apartó de aquella pareja ¿Estarían juntos? Me decía a mi misma pero cuando volví mi mirada para asegurarlo sus labios,aquellos labios que juraron que solo eran míos se posaban sobre aquellos que todos deseaban,fundiéndose ambos en uno solo como hace unas horas los míos sobre los suyos,esta vez el odio se apoderó enormemente de mí.
¡Bravo!¡Bravo!-gritaba aplaudiendo dirigiéndome a ellos-Bonita función
-Amaia-susurraba en tono serio
Yo negué con la cabeza,derramando mis lágrimas mientras abandonaba el lugar,corrí hacia la salida,quería irme,irme para no volver,el segurata me abrió ante mis golpes,cogí los tacones y eché a correr descalza sobre el frío suelo,el me seguía y yo corría con más fuerzas
-¡ESPERA!-grita cogiéndome del brazo
¿Qué cojones quieres?Déjame en paz Pablo,déjame
-Ya has bebido bastante
Suéltame quie...No terminé de pronunciarlo cuando vomité sobre la acera,él me agarraba del pelo agachándome para ayudarme,esto no estaba pasando,es una pesadilla y voy a despertar-me decía a mi misma
-Nos vamos
No voy a ir contigo a ningún lado
-¿Qué has bebido?
Vino
-¿Vino?
No querían darme Negrita ¿vale?
-Negri¿Qué?-sonreía
A mi no me hace gracia ¿sabes?-decía tambaleándome
-A mi tampoco me hace gracia que te pongas así,ya eres mayorcita para estos espectáculos
Eres idiota
-¿Por qué lo has hecho?
¿Hacer el qué?-gritaba separándome de él,quedando uno en frente del otro,con nuestras miradas encontradas,él mirándome con más rabia que nunca y yo correspondiéndole de la misma forma
-Aquel espectáculo
¿Por qué la has besado?¿Eh?Me dijiste que solo eras mío,que yo solo era tuya,que no querías otros besos y te ha faltado tiempo para serme infiel con..
-Ey,ey Yo no te he sido infiel
Os he visto,he visto como disfrutabas con sus besos,como te reías con ella
-Yo no soy infiel Amaia,tu y yo no somos nada ¿no?
Exacto
-¿Puedo empezar una relación con ella?
Haz lo que quieras
-¿De verdad?-susurra aproximándose a mí
Mis lágrimas afloraron derramándolas sobre su traje,abrazándome a él con fuerzas,él me acurrucaba sobre su pecho y acariciaba mi pelo,besando mi frente
Pablo
-¿Qué?
No lo hagas
-¿Que no haga el que?
Ya lo sabes
-Quiero oírlo,Amaia-susurraba cogiéndome el rostro-¿Qué no quieres que haga?
Tragué saliba al igual que mi orgullo,dejé el dolor,la rabia,aquella niña fuerte en contra del mundo,me quité la coraza,la escondí para siempre sacando la ternura,el corazón,el amor que tenía enterrado bajo llave
No quiero que estés con alguien que no soy yo,que disfrutes con otros besos,que acaricies otra piel,no soporto verte en brazos de ella,ni de ninguna mujer,he sentido celos,celos por ver como te perdía como te ibas de mi lado,he vuelto a sentir el miedo sobre mí,miedo de que encontraras a alguien que te diera lo que yo no podía darte y lo siento,siento haberte abochornado delante de toda esa gente pero...yo...
Yo te quiero.

sábado, 21 de junio de 2014

Capitulo 26:El juego

Narra Pablo:
Su cuerpo bajo el mío impregnado de harina y chocolate era lo más parecido que había visto hasta ahora del paraíso y es que a veces las cosas más bonitas del mundo no se encuentran pintadas por el más prestigioso pintor,no son esculturas valoradas en millones de euros ni la más hermosa de las poesías narradas por algún poeta Francés,el mundo guarda miles de obras de arte cada día de tu vida solo hace falta abrir los ojos y observar.Y ella era todo lo que necesitaba encontrar al mirar un cuadro,a palpar una escultura o a leer poesías,su calor,su olor,sus lágrimas era lo único que necesitaba ver cuando alguien hablaba de arte.
Ella,tendida sobre la encimera me sonreía,olvidando sus moratones,sus rasguños,las voces,las amenazas,los insultos,estaba feliz,podía notarlo por el sonido de su risa y eso me hacia sentir grande,enorme,y como no decirlo feliz.
-¿En qué piensas?-susurra arqueando una ceja
En que debemos arreglar este desastre
-Debes arreglarlo-Corrige señalándome con el índice
Me he quedado sin tarta deberás recompensarme
-Pero...
Shh ve a ducharte ya recojo yo-sonrío
-¿Y si no quiero ducharme?
¿Vas a venir así?
-Ir a dónde
Encojo los hombros mientras ella se pierde en el pasillo del apartamento,la oía refunfuñar a lo lejos pero obviaba el gesto mientras limpiaba aquel desastre llamado cocina,me desabrocho el delantal impregnado de lo que iba a hacer mi pastel,todavía olía a ella,a Marta,y recordé la última vez que la ví con el puesto,lo observo perdiéndome en aquel viejo recuerdo y Amaia vuelve mirándome con recelo
-Venía a decirte donde guardabas las toallas pero si estás ocupado...-susurraba con un tono agresivo
Espera ,voy a dártelas-murmuro acercándome a ella,dejando aquel recuerdo metido en la lavadora
-¿En qué pensabas?-pregunta mientras nos dirigíamos al baño
Nada Amaia
-¿Puedo preguntarte algo?
A ver
-¿De quien era el delantal?
La miro atónito sin saber que responder,mudo ante ella,petrificado me paro sobre el pasillo a puertas de mi destino pensativo y con el corazón hecho trizas recordando aquel instante
De Marta-contesto seriamente y ella asentaba desviando su mirada al suelo
-¿Te cocinaba?
Vamos dúchate-digo cambiando de tema
Y volví dejándola sobre el lugar y terminando lo que empezé.
Eran las diez de la noche,había pasado una hora desde aquella extraña conversación,lucía un smoking negro sobre una camisa blanca y corbata,estaba listo,el coche nos esperaba para otra de las galas benéficas que organizaban para mí,ella no lo sabía y así seguirá siendo hasta que estemos dentro y no pueda dar marcha atrás porque sé que si se lo digo ahora no quedrá venir y no me perdonaría dejarla sola con Christian cerca.
Siento la puerta abrirse a su paso y mi boca la acompaña,llevaba un vestido negro por encima de la rodilla,ajustado dejando ver sus curvas de infarto y sus piernas,unos tacones de vértigo del mismo color estilizaba su cuerpo y el acabado en palabra de honor nos regalaba esas vistas a sus hombros,lucía el pelo alborotado y un maquillaje sencillo,podría decirle que estaba preciosa pero eran pocas palabras para describirla.
-Estás...
Ahorrate lo de "Preciosa esta noche" Porque ya sabes lo que opino acerca de tus cursilerías-sonríe posando su dedo sobre mis labios
-Creo que te lo tienes muy subidito ¿eh?,las hay mejores-afirmo arqueando las cejas
También los hay mejores-dice seriamente
-¿Cómo Christian?Mierda ¿Acababa de decir eso?
Ella ignoró mi pregunta,me miró de reojos seriamente y continúo su camino hacia la puerta
"Lo siento"-le susurré al oído,ella negó con la cabeza y la acompañé al coche,esta vez había dejado el Ford en el garaje y saqué a la luz aquel BMW del que odiaba conducir,Mariola se empeñó en que no debía llevar ese "Trato" a los eventos y me recomendó aquel coche de lujo.
"Éxtasis" Sonaba de fondo y ella cambió con el dedo rápidamente
-¿Qué haces?
No me gusta tu música
-Pues el otro día no te importó que te cantara-sonrío
¿Perdona?
-Si,hicimos el amor con "Solamente tú"
No hicimos el amor,nos acostamos
-¿Sabes la gran diferencia que existe entre lo primero y lo segundo?
Pablo,para mí fué solo acostarnos
Frené bruscamente en mitad de la carretera balanceándo su cuerpo con el frenazo
-¿Qué haces?¿Estás loco?
¿No sentiste nada?-pregunto enfadado
Ella se limitó a sonreir y yo decidí no continuar con esta conversación o me temo que será la ultima vez que la viera ¿Por qué cojones no deja al lado su ogullo y se entrega a mi?.Me he acostado con muchas mujeres y sé perfectamente cuando solo quieres pasar una noche o cuando empiezan a sentir algo y ella ha sentido,pude verlo en mi estudio al igual que hace unas horas en mi cocina y si para ella solo soy un hombre más,nuestra relación solo será casero,inquilina.Y si para eso tengo que ponerla a prueba la pondré,esta noche-me decía a mi mismo.
Llegamos al lugar donde cientos de cámaras fotografiaban el momento ella atónita se bajó del vehículo y me agarró del brazo apartándonos de la entrada
-¿Dónde estamos?
Bienvenida a la benéfica
-¿Qué?Ni lo sueñes
Tengo que acudir,es mi obliación
-La mía no,adiós
No voy a dejar que te vayas
-¿Me vas a obligar?
Si te vas me voy contigo,entonces tendrás que explicarle a estos queridos paparachis qué haces conmigo y te aseguro que no son muy convincentes
-Te odio
Yo también-afirmé seriamentes
-¿Qué?
Empieza el juego me decía a mi mismo.

viernes, 20 de junio de 2014

Capitulo 25:Besos entre azúcar

Narra Amaia:
¿Compañeros de piso?¿Yo y Pablo?No podía creerme que hubiera aceptado,que fuera a compartir el mismo aire,que fuera a cocinar para el y tener que verlo al salir de la ducha,en pijama,desayunar,cenar,sentarme en su sofá.Sus caricias interrumpen mis pensamientos y mi mirada perdida entre nuestra ropa tirada en el suelo de este sitio mágico ahora vuelven a su sonrisa y sus ojos vidriosos
-¿Estás bien?-pregunta serio
Yo asiento con la cabeza y el me dedica una de sus miradas que matarían a la mujer más fuerte del mundo.
Me gustaba mirar cuando comía,cuando dormía,cuando bostezaba,me gustaba mirarlo,eso era todo,perderme en sus ojos y en su cuerpo,a su lado me sentía protegida,volvía a ser feliz,a sonreír,a soñar y a creer en el amor,ese amor del que todos hablar y del que yo no pude disfrutar,pagaba mis caricias con agresiones,mis palabras por sus gritos,me hacía frágil,pequeña,indefensa como un niño con miedo a salir a la calle,un perro cuando se esconde de su dueño el que lo castiga a base de palos,ese era el único sentimiento que me unía a él,el miedo.
Termino de comerme,bueno de devorar el pastel y extiendo mi plato
-¿Quieres más?
Por favor
Corta otro trozo de pastel que engullo sin pensármelo dos veces,levanto mi mirada del plato y el me contemplaba con una sonrisa enorme,ladeando la cabeza a momentos
¿Que te hace tanta gracia?-digo limpiándome las manos con una de las servilletas
-Me gusta ver cuando comes
Que chico más raro
-¿Raro?-susurra arrugando la frente
¿Rescatas a más chicas necesitadas y las traes a vivir contigo?
Su sonrisa se escondía mientras se levantaba recogiendo los platos,no contestaba y me levanto con él terminando de limpiar la mesa,echando los cubiertos sobre el fregadero,incorporándome a su lado
¿Por qué no me contestas?
-¿Piensas eso?-murmura mirándome a los ojos
Yo encojo los hombros,él esboza una falsa sonrisa y se retira a su habitación
Se ha enfadado,de eso estoy segura,quizás no debería de haberle dicho eso,de no haberle acusado de esa forma pero me gustaría saber si todo lo que hace por mi no es por pena si no porque siente cosas por mi o solo soy esa "chica con problemas" a la que dar un techo y algo de comida.Debía arreglarlo,recuerdo la receta de mi madre de aquel pastel de chocolate y ahora me tocaba a mí endulzar su vida.
-Pablo-gritaba mientras veía a lo lejos como se desnudaba de camino al cuarto de baño,su espalda era digna de ser esculpida y expuesta en el museo más grande del mundo y él se giro pillándome completamente embobada mientras me sonreía
-Que-que...ems...yo...
¿Quería algo?-murmura acercando su torso desnudo a mí
-Voy a comprar-tartamudeo aún muda
No hace falta puedo llamar a Mariola si necesitas algo
-¿Mariola?-digo frunciendo el ceño
Mi manager
-Que bien te rodeas-asiento dándole un toque con el codo
Hombre con suerte
-Suerte de estar vivo como sigas provocándome así
¿Así como?-sonríe pasándose la mano por el pelo, alborotándolo
-Ahora vengo,y no no necesito a nadie
Ten cuidado ¿vale?
Asiento y salgo de aquel apartamento,me dirijo a la tienda más cercana a unas dos calles abajo según me había dicho un señor al que pregunté,Málaga había cambiado al igual que mi vida,acelero el paso mientras entro en aquel supermercado comprando lo necesario,aún debía ahorrar para la habitación de Pablo y lo demás destinarlo a casa y pagar la deuda.
Todo preparado,chocolate,harina,huevos,azúcar,nata,perfecto.Pago en efectivo doy media vuelta y vuelvo a su apartamento,al apartamento de Pablo Alborán,solo el pensarlo me ponía nerviosa,se me aceleraba el pulso.Unos pasos resonaban a mi espalda dí media vuelta para comprobarlo pero no había nadie y seguí mi camino,sentía que me vigilaban,que me acechaban y salí corriendo "Christian" me decía a mi misma subiendo las escaleras.Llamé repetidas veces y él me abrió
-¿Estás bien?-gritaba acariciando mi rostro
Yo asentaba repetidas veces y el tiró de mí cerrando la puerta
-¿Qué te ha pasado?Estás temblando...
Nada,estoy bien-susurraba sin apartar mis ojos de la puerta
-¿Es él?
He notado que alguien me seguía
-Joder-decía cerrando sus ojos
Ey,estoy genial-sonreía
-No salgas más sola ¿está bien?
Vale
-¿Que guardas ahí?
Ahh...
Le sonreí dirigiéndome a la cocina mientras colocaba los ingredientes sobre la encimera el se dirigía a mí,notaba su aliento en mi nuca y eso me ponía demasiado nerviosa.Saqué un bol de la estantería el se apoyó sobre la mesa cruzado de brazos observándome con detenimiento y yo rogaría que dejara de hacerlo o esto saldría demasiado mal
-Pablo ¿puedes dejar de mirarme?
Está bien
Menos mal me decía a mi mismo cuando veo ponerse un delantal rosa de flores azules,no era la primera que cocinaba para él y la imagen de Marta vino a mi cabeza,obvié mis pensamientos y aquel cuadro de Pablo en delantal y seguí mi trabajo
¿Que hay que hacer?-dice sacudiéndose las manos
-Tu nada
Shh venga
Niego con la cabeza mientras derrite el chocolate en el microondas mirandome pícaramente
-Para
¿Qué?
-Pablo para de hacer eso
¿Hacer el qué?
-El chocolate no se derrite aun
¿Ah no?-sonríe haciéndose el tonto
-¿Necesitas ayuda señor patoso?
Enséñame
Lo rodeo con mis brazos através de su cintura acariciándo sus manos,sintiéndo su respiración entre cortada
-¿Qué me has dicho?
Señor patoso
-¿Me lo puedes repetir?
Patoso-susurro mordiéndome el labio
El muerde el suyo cogiéndome en volandas,sentándome sobre la encimera derramando la harina con sus movimientos,pringando mi cuerpo de aquel desastre mientras cogía el chocolate ya frió,mojándose uno de sus dedos e introduciéndolo en su boca,jugando con su lengua,vuelve a empaparse los dedos con él y lo restriega sobre mi pecho semidesnudo
¿Qué haces?-grito
-Shh,cállate ya-susurra empujándome hacia atrás mientras limpia el cacao con sus labios algo que me excitaba pero a la vez odiaba que hiciera esto sin mi consentimiento.Cojo un puñado de harina y la lanzo contra su pecho y él repite el gesto volviéndome a mojar con el chocolate que quedaba.
Me está entrando hambre
-¿Quieres com...
Acerco mis labios a los suyos fundiéndolos en uno solo.Limpiando aquel desastre con caricias y besos

jueves, 19 de junio de 2014

Capitulo 24:Desnudame y ya luego veremos

Una palabra, tres silabas, seis letras... Probablemente una simple entrada del diccionario, pero no teneis ni idea de lo que supuso para mi escucharla decir aquello. Fue una rafaga de aliento, de aire fresco, el pasaporte para seguir creyendo esperanzado en nuestra historia, en ese "Nosotros" que hace unos dias veia tan lejos de poderlo alcanzar. Bien dicen que el verdadero amor llega solo una vez en la vida, y Amaia era sin duda ese amor, sería demasiado idiota si lo dejara escapar, verdad?.
Su mirada desprendía timidez, inseguridad e incluso me atrevería a decir que también algo de miedo… pero a que?, enserio podría pasarse por aquella delicada cabecita la idea de que pudiera hacerle el mismo daño que aquel cabrón? Sea como sea aquella noche me iba a encargar de amarla como nadie lo había hecho jamas. Sustituyendo cada moraton con un beso y cada rasguño con una caricia, iba a limpiar su frágil cuerpo con mis muestras de cariño, dándole el amor que siempre se había merecido y que por caer en las manos equivocadas y en garras de quien nunca la supo tratar como realmente se merecía, nunca tuvo. Acarició varias veces mi cara mirandome a los ojos, como si quisiera perderse en ellos, y yo sin darme cuenta lo hacia en aquellos iris azules que me transportaban a un universo paralelo en el que no me molestaría quedarme a vivir… siempre y cuando fuera con ella, claro.
Aun semidesnuda, la dejé debajo de mi cuerpo con sumo cuidado besando cada rincón que encontraba a mi paso, quería embriagarme de ella, llenarme con su olor, con su esencia. Comenzó a desnudarme con una sincera sonrisa, la timidez había desaparecido y con un pequeño gesto me dio el permiso para que hiciera lo mismo con ella.
Ya nada nos separaba, estábamos piel con piel, alma con alma. Sus manos recorrían desesperadas mi torso desnudo y con un ágil movimiento, en un intento de llevar ella el control se sentó a horcajadas sobre mi, en a quel sofá blanco en el que tantos buenos momentos había pasado y que sin duda este pasaría a la historia… rectifico, a nuestra historia, porque realmente hacia tiempo que mi vida sin ella había dejado de tener ni el mínimo sentido.
Nuestras bocas se buscaban con frenesí, con deseo y pasión a la vez, pero con todo el cariño que ambos sentíamos y no éramos capaces de expresar con palabras, pero, que más da eso? las palabras se las lleva el viento, en cambio las caricias y los besos quedan tatuados y por mucho que lo inertes es imposible borrarlos. Sin vacilar un solo momento me adentré en ella con toda la suavidad y la delicadeza de la que era capaz, quería hacerle el amor, no simplemente acostarme con ella, quería sentirla y que ella también lo hiciera, que olvidara a ese hijo de puta que abusaba de aquel cuerpo de embrujo que por capricho del destino ahora tenía entre mis manos… porque de alguna forma era así, el destino parecía haberme elegido para que fuera yo quien la hiciera olvidar todo lo que había sufrido.
El ritmo de nuestras caderas al igual que la temperatura de aquella pequeña habitación había aumentado considerablemente, bailaba dentro de ella a su compás y sus labios buscaban desesperadamente los míos para iniciar un juego entre nuestras lenguas ansiosas de enredarse una con la otra.
-Pablo. Dijo con la respiración entrecortada cuando estaba a punto de tocar el cielo con la yema de los dedos.
-Amaia. Repetí jadeante.
-Eres el primero que me hace el amor. Respondió como pudo ya que el gemido final no la dejo casi articular palabra. Esa confesión me dejó descolocado, pero a la vez me alagaba  me hacía sentirme orgulloso de mi mismo.
-Si tu me dejas, va a ser así a partir de ahora, hasta que consiga dejar huella en ti. Le miré fijamente a los ojos con total sinceridad y aminorando el ritmo ya que juntos habíamos llegado al éxtasis total.
-Ya lo has conseguido Pablo. Susurró en mi oído. No me pregunteis por que, pero aquellas palabras me hicieron quererla un poquito más si es que aquello era posible.
Nos quedamos dormidos uno encima del otro. Desperté con la sensación de que todos los museos de arte del mundo me envidiarian considerablemente ya que tenía ante mis ojos la mas bella obra de arte jamás creada por el hombre. No nos cubría nada, ella estaba completamente desnuda tumbada encima de mi y yo como un tonto enamorado no podía hacer más que acariciarle el cabello y la espalda.
La apoyé con cuidado sobre el sofá para levantarme y así prepararle el desayuno. Cuando volví seguía dormida, la había tapado con mi camiseta… no se cuanto tiempo me quedé observándola, pero os juro que era digna de admirar. y pensar que el privilegio de tenerla era mío?, increíble verdad, tenía el mayor tesoro del mundo, cuidar a aquella princesa que un día salió del castillo para empezar su vida con un cobarde que la lastimó y ahora era yo quien debía devolverle esas ganas de amar a aquella niña, mi princesita.
-Buenos días Princesita. Me incliné sobre ella mientras dejaba dulces besos sobre su cuello y ella se desperezaba sentandose ya con mi camiseta puesta.
-Número 1, como me vuelva a llamar así vomito, número dos siempre eres así de empalagoso? y numero 3… Mmm eso es bizcocho de chocolate?. Me reí ante su aparente seriedad, me encantaban los puntos que tenía, para que mentir, me encantaba toda ella.
-Numero 1, estas preciosa recién levantada, numero 2, solo soy así con quien realmente me importa y numero 3, el bizcocho lo hizo mi madre y creo que me merezco un beso de buenos días no?. dije divertido imitandola. Ella simplemente rió y con la boca aun manchada del dulce me dio un beso que me supo a verdadera gloria.
-Quiere?. Me ofreció un pedacito de pastel.
-Mmm, sabe mejor de aquí. Dije risueño mientras la aproximaba a mi para besarla.
-Te has dejado esto. Le extendí un margarita que había cortado del jardín y puesto en la bandeja para adornar un poco el desayuno, recuerdo que una vez me comentó que era su flor favorita.
-Puf entonces no voy a salir en todo el día de este estudio. Empezó a reirse como una niña pequeña mientras olía la flor. La miré extrañado sin entender lo que acababa de decir.
-Por que?. Pregunté aun sin entender.
-Porque eres capaz de haber rodeado la casa de mariachis y cantarme serenata para darme los buenos días señor Moreno. Me reí ante su ocurrencia.
-Que graciosa está la niña no?. Me acerqué para darle un fugaz beso en los labios.
-Uf no lo sabes tu bien. Contestó divertida.
Desayunamos entre risas, caricias, algún que otro beso despistado y mucha complicidad. No había ni rastro de ese odio que un día me tuvo y la verdad es que eso me hacia sentir realmente bien. le estuve cantando un buen rato y ella simplemente me miraba y escuchaba con atención. Oficialmente se había convertido en mi musa.
-Amaia. Dije llamando su atención.
-Dime. Desvió la mirada hacia a mi.
-Volverás a casa de tus padres?. Pregunté serio.
-Supongo que si, aunque me da miedo como reaccionen.
-Quedate aquí conmigo. La agarré de la mano.
-Que? Ni borracha, me vengo a vivir contigo!. Contestó segura.
-NO te estoy proponiendo vivir juntos como pareja, simplemente tengo dos habitaciones, te podía rentar una y ya está, seríamos simples compañeros de piso… Venga Amaia no seas orgullosa.
-Tu y yo viviendo en la misma casa? Saldremos vivos?. Rió. -No se Pablo, podrías resistirte?. Dijo risueña con tono pícaro.
-Mmm yo creo que si, y tu?. Le seguí el juego. No me contestó solo se rió desahogadamente.
-Pero te voy apagar el alquiler cada mes y ayudarte con los gastos de la casa… y como se te ocurra poner un pie en mi cuarto cuando esté dentro sin permiso te castraré señor Moreno, Entendido?. Dijo lo mas seria que pudo amenazandome con el dedo índice.
-Esta bien, compañeros de piso entonces?. Le extendí la mano para cerrar el trato.
-Solo compañeros eh. Dijo divertida volviendose a sentar encima mía.
-Compañeros con derecho a roce?. La agarré de la cintura mientras con una sonrisa de oreja a oreja hizo un gesto con los dedos en señal de "un poquito". Ahí si me volvió loco y sellé la conversación de la mejor forma que se me ocurrió con un apasionado beso. Perfecta forma de firmar un contrato no creéis?.

El capítulo de hoy lo ha escrito @PausPearsMLSB con quien ahora llevamos una novela sobre Pablo y Malu #DeAprendizAMaestra es increiblemente buena escribiendo a la vez que como persona,una hermana de la que dudo poder prescindir,gracias por darle este color a la novela,haces magia.

lunes, 16 de junio de 2014

Capítulo 23:Solamente tu

Narra Pablo:
Aguanto las lágrimas mientras Carlota,aquella chica que me hizo perder el control de mi mísmo cuando más necesitaba perderme,quién me lleno de caricias en las noches más frías y cargó con Amaia en mis noches de sueño,ahora abandonaba mi vida,pegaba un portazo poniendo fin a nuestra corta pero intensa historia y yo ahora estaba entre el corazón y la mente,entre enamorarme hasta volverme loco o mantener la calma y ignorar mis sentimientos,pero eso significaba renunciar a mi chica del sueño y el pensarlo me da miedo.
Amaia contemplaba esta situación tan desagradable,yo intentaba buscar su mirada mientras ella se limitaba a esconderla y limpiaba sus lágrimas a mis espaldas.
Sus manos aún estaban sobre las mías,no sé si por no poder reaccionar a este momento o si necesitaba el calor de mi cuerpo para poder soportarlo,y en una breve pausa,intentando ignorar este dolor que ahora recorría mi cuerpo acaricio con los pulgares sus nudillos y ella se estremece despegando sus manos de las mías
-¿Qué pasa?-sollozo
Ella negaba con la cabeza recogiendo sus cosas,metiéndose en el baño para poder ocultarse de mí
-Amaia-gritaba
Su voz no salía de aquellas cuatro paredes
-¡Amaia!-gritaba más fuerte,aporreando la puerta fuertemente,desahogando mi rabia contra ella,liberando mis últimas lágrimas,quitándome la impotencia de no poder hacer nada,de tener a la que fue lo más importante hace unos días en alguna parte de Málaga y lo que más ha significado durante mi tiempo con ella,encerrada a unos centímetros de mí
Apoyado contra la pared me dejé caer sobre el frío suelo de mi habitación,agazapado delante de donde ella maldecía ahora mi nombre esperando una respuesta y la conseguí,minutos después su silueta brillaba en el umbral de la puerta y yo me ponía en pie para recibirla
Pablo-sollozaba entre lágrimas
-Dime
Necesito irme
-De acuerdo,cuando me digas donde
Donde empezó todo...
-No vas a volver a la calle
A ti que te importa
-¿Qué?
Lo sabía,sabía que cuando ella volviera perderías la cabeza por ella y entonces...
-No,no Amaia...
¿Que significó lo de anoche?¿Otro lío con una de tus chicas a las que engatusas con tus putas mentiras?-solloza
-Tu eres diferente
¿Y ella?¿También lo era?
-A ella no le dije esto
Un placer Pablo Alborán
-No pienso dejar de que te vayas
¿Vas a obligarme?
-Si-murmuro secamente
Me acerco a ella,acortando nuestras distancias,sintiendo su calor sobre mis mejillas y su cuerpo temblar,tanto ella como yo necesitábamos ese contacto entre nuestra piel,ese roce provocando magia.
Acaricié con mis manos sus brazos y ella se hacía pequeña cada vez que las yemas de mis dedos descendían por su cuerpo
Pablo-gimoteaba
-Quédate conmigo
No,esta vez no-solloza
-Lo siento
Yo también-decía mientras se echaba hacia atrás,y la magia dejó de funcionar,ya no saltaban chispas,sus lágrimas las estaban apagando
-Vuelve con ella,yo no soy para ti
Déjame equivocarme
-No quiero ser tu error
Yo si quiero que lo seas
Ella volvía a negar con la cabeza mientras recogía sus zapatos,dispuesta a poner fin a esta aventura,se desnudó ante mi, devolviéndome la camisa con la que horas antes iba a hacerme el desayuno,su olor la impregnaba y yo no estaba dispuesto a vivir una vida entera recordando esta noche como la última.
Su cuerpo se perdía entre las luces del pasillo y el sonido de la puerta recaía en mí como el peor de mis sueños y yo eché a correr antes de que la noche se la llevara para siempre.
-Amaia
Ella se volvió ante mí mientras me acercaba a ella,rozando con mis labios sus oídos mientras apoyaba su manos sobre su pecho
"Tu y tu y tu y solamente tu,haces que mi alma se despierte con tu luz tu y tu y tu"
Le cantaba al oído,su corazón se aceleraba por cada nota que salía de mi garganta y cerraba los ojos ocultando sus lágrimas,intentando parecer fuerte.Cogiéndola en brazos sin dejar de cantarle,se hacía debil,la calmaba,dejaba el orgullo,el miedo,el odio a un lado para abrir paso a alguien diferente,mostrar después de tanto tiempo la chica encarcelada,dulce,tierna y por dentro una salvaje,princesita enamorada de un cobarde que pega y daña a un corazón que arde.
-¿Dónde vamos?
Shh-susurro,haciendo una breve pausa,mientras bajaba las escaleras continuando aquella canción en sus oídos
Abro la puerta con ella en volandas,posándola sobre el sofá y enciendo las luces,sus ojos brillaban más que nunca,sus manos ahora limpiaban su rostro cubierto de lágrimas
-Pa-Pablo-tartamudeaba
Bienvenida a mi mundo-murmuro señalando las viejas guitarras colgadas de las paredes,el piano en aquella esquina donde tantas noches he buscado su nombre componiendo canciones,y sentándome a su lado en mi sofá blanco.
-Pero esto es...
Mi estudio-sonrío
-¿De verdad?
Te lo prometo ¿y sabes qué?
-¿Qué?
Eres la primera persona que baja aquí,la primera y la única-murmuro acariciándola
Ella recaía en su llanto,y sin esperarlo se apoyó sobre mi pecho
"Cúrame"-susurraba posando sus labios sobre los míos...
By:Alboranista13.

domingo, 15 de junio de 2014

Capítulo 22: No te vayas

Narra Amaia
Claro que de verdad le quiero, pero decido no responder ciega a la pasión del momento.
Vuelvo a empezar a darle besos por el cuello, deslizándome por la espalda.
-Amaia...-jadeaba-tenemos...que...levantarnos...
-Mmmm...un ratito mas...
-Venga, vamos a desayunar
-¿Ya ha amanecido?
-Si
-Pues vaya, que rápido se me ha pasado el tiempo
-Eso es lo que pasa por pasar una noche apasionada con el mismísimo Pablo Alborán-dice en tono burlón
Me levanto y me pongo una camiseta suya que había en el pie de la cama. Mientras se está vistiendo, vuelvo a ver esa dichosa foto y todos mis esquemas con el vuelven a romperse a cachitos. Mi cara cambia, y mi estado de ánimo, sobretodo porque la mirada de ella me recuerda a alguien, pero no sé aún a quién.
Me abraza por detrás.Siento como su aliento acaricia mi nuca y ahora no podía pensar en otra cosa que no sea a esta mujer entre sus brazos,así que me aparto de él y me dirijo a la puerta
-¿Qué te pasa?
Nada...
-Nada no,dímelo
Pablo no quiero hablar,lo mejor será que me vaya
-¿Irte?Joder Amaia...susurra mirando la foto del escritorio apartando su vista a momentos para fijarse en mí
Que seáis felices
-No,no...espera-murmura cogiéndome del brazo
No voy a ser un segundo plato,una consolación cuando ella no esté
-No digas tonterías tu eres mi buffet libre
Hasta hoy-sollozo,escondiendo mis lágrimas bajo mis manos
-¡Mierda!-grita desenfundando su rabia contra la mesita de noche
Yo voy a ser la otra,no esta vez
-Voy a dejarla-dice secamente
-No puedo
-¿El qué no puedes?
-Creerte, confiar en tí. Siento que en cuanto la veas vas a estar tan hipnotizado en su cara bonita que vas a ser incapaz de dejarla
Se queda callado
-Te he dicho que lo que siento por tí no lo he sentido por nadie
Se va acercando poco a poco a mí
-¿Y ahora, me crees?
Necesito tiempo,tiempo para pensar...
-Mírame a los ojos
-No puedo
-¿Por qué?
-No quiero perderte
-Tendrás que elegir
-Ya he elegio-susurra besándome
Y le beso, me engancho en él y caemos lentamente en la cama. Los besos se van convirtiendo en caricias, y las caricias en algo más hasta que llaman al timbre.
-Pablo
-Mmmm...dime...-dice dándome pequeños besos por el cuello
-El...timbre-mis jadeos iban a más
-Que vengan mas tarde...
-Abre...
Para y va hacia a la entrada para abrir. Lo malo es quien está al otro lado de la puerta.
-¡Mi amor!
-Carlota...
-Que sexy con esos pantalones
-Eh...ahora mismo no...
-Venga vamos a tu cuarto y hablamos, o lo que quieras...-esto no va acabar muy bien
-No, Carlota, tenemos que hablar-decía Pablo en tono serio
-Está bien
Narra Pablo
Carlota entra y nos sentamos en el sofá. Tengo que decírselo, se lo he prometido a Amaia quién se había escondiendo en el cuarto de baño por no querer enfrentarse a ella y tener más problemas y yo estaba decidido a acabar con este sufrimiento.
Me siento sobre la cama invitándole a que lo hiciera a mi lado,yo la miraba con el gesto serio y ella me contestaba con una sonrisa,no podría hacerlo,no con Amaia en el baño y Carlota mordiéndose el labio.
Verás...yo...-susurraba nervioso
-¿Qué pasa Pablo?
Creo que lo mejor será que..
No pude acabar la frase cuando sus piernas me rodeaban aprisionándome contra las sábanas,revueltas por el buen uso de anoche.Intentaba mantenerme frío pero sin darme cuenta se había desecho de mi camisa y gimoteaba mi nombre,yo me perdía en sus labios,ella me obligaba a hacerlo y por un momento olvidé quién tenía al otro lado de la pared,lo recordé cuándo el sonido de unos botes cayendo sobre el suelo nos sobresaltaron
-¿Qué ha sido eso?
Nada...será el aire
-¿Te crees que soy imbécil?-grita poniéndose en pie dirigiéndose hacia dónde Amaia estaba
Espera,¡CARLOTA!
Abrió la puerta bruscamente,semidesnuda por aquel encuentro hace unos segundos y ella,agazapada al lado de la bañera,sin más ropa que mi camiseta.
Carlota me miraba horrorizada,con los ojos empapados en lágrimas mientras maldecía mi nombre y yo cerraba los ojos para no ver lo que allí acontecía
-¿Es ella verdad?
¿Qué?
-La chica del sueño
No...
-¿Cómo te llamas?-le gritaba
Déjala en paz
-¿La defiendes?
Sí es ella-afirmo seriamente
Me dirijo levantándola,ella me apartaba la vista y sé que quizás saldría corriendo,pero necesitaba demostrarle aunque fuera por última vez que la quiero,que no quiero que se vaya,ahora no...
Acerco mis labios a su oído "Te dije que te demostraría que te quiero".Ella se estremecía bajo mis palabras,la agarro de las manos fuertemente mientras ella tiraba para deshacerse de mí
-Carlota,lo siento pero la quiero

sábado, 14 de junio de 2014

Capitulo 21:Ladrona de mi piel

Narra Amaia:
Tras la discusión en el estudio y aquel plantón por Pablo las aguas han vuelto a su cauce y mientras trabajo para Tony,evitando hacer el mínimo de gastos en casa y destinando todo mi sueldo a saldar la deuda con el casero he vuelto al piso de Marta,donde ahora vivo.
Mis padres no lo han entendido,incluso me han acusado de que Christian había llegado de nuevo a mi vida y yo los volvía a abandonar pero al escuchar mis razones han sonreído falsamente y han aprobado esta decisión.
Eran las diez de la noche,mi cuerpo no soportaba tantas tensiones y despidiéndome de Marta con su beso en la frente me encamino hacia mi habitación,necesitaba dormir y olvidar por un momento todo lo que está pasando,estiro la vieja colcha descolorida y me meto entre las sábanas planchadas y el olor a suavizante que tanto me confortaba,ella lo sabía por eso ponía siempre un poco más.
Me limito a cerrar los ojos y dejar que el sueño me venza,pero me sobresalto al escuchar unas voces en el salón
"¿A que has venido?¡Quieres dejarla en paz!"
Me destapo rápidamente,me meto las zapatillas de casa y sin hacer ruido salgo al descansillo,mi corazón se para por unos instantes,mi respiración se entrecortaba y Pablo clavaba sus ojos sobre los míos,yo me quede paralizada y él se dirigía hacia mi con el mismo rostro que en el estudio
-¿Me puedes explicar que es esto?-grita furioso enseñándome el sobre que días antes dejé en su buzón
Nuestra deuda
-Te dije que no quería que me devolvieras nada
Era lo único que nos unía,ahora ya no queda nada entre nosotros
-¿Que no queda que?
Pablo,vete
-Yo no quiero tu dinero,te quiero a tí
Pero...
-Entérate,quiero que estés conmigo,lo que siento por tí no lo he sentido por nadie,ni por ella-grita señalando a Marta que desde el otro lado del salón nos contemplaba sin pestañear
Ambos nos quedamos en silencio,y la magia volvía a correr entre nuestros cuerpos,yo no reaccionaba y su mirada plantada sobre la mía me hacía temblar
Marta soltó el mando bruscamente sobre la mesa,me miraba con rencor,con odio y me indicó que saliera de casa,que me marchara de allí y esta vez me temo que sería para no volver,y sin dar expliaciones,con la mirada perdida en algún rincón de aquel lugar me marché dando un portazo,dejando atrás a mi mejor amiga y a Pablo a quién nunca se cansaría de perseguirme.
Acelero el paso entre la noche,las calles estaban desiertas y mi casa estaba en la otra punta de Málaga,así que tendría tiempo para pensar que decirle a mis padres cuando vuelva allí,en pijama,¿Que el gran Pablo Alboran,el ídolo más deseado por todas se había encaprichado de una chica con problemas?Se reirían,me tomarían por loca y luego me encerrarían bien lejos.Noto alguien a mis espaldas y acelero pensando que algún delincuente me perseguía pero freno en seco cuando su voz me susurra en el oído
-Espera
Pablo-sollozaba
-¿Estás bien?
Si
-¿Dónde vas?
Y a tí que te importa
-Vamos
Ni a la vuelta de la esquina
-Te he dicho que vamos
¡No!
Y en menos de lo que pensaba mi cuerpo lo cargaba a hombros mientras yo pataleaba implorándole que me soltara
¡SUÉLTAME!¡SUÉLTAME O LLAMARÉ A LA POLICÍA!
-¿A quién iban a creer antes al hijo del arquitecto más famoso de este país o a una loca que se pasea en pijama?
¿Dónde vamos?¿Vas a secuestrarme?
-Vamos a mi casa no voy a dejar que llegues así
No quiero estar contigo,te odio
-Eso decías en aquella furgoneta ¿recuerdas?
No llegué a contestarle  cuando me soltó,estábamos en el porche de su casa al parecer vivía muy cerca de Marta ¿Sería casualidad?.
No voy a entrar
-No hagas que vuelva a obligarte
¿Obligarme?¿Tu? Ni se te...
Sus manos rodeaban mi cintura,su olor volvió a mí y su calor corporal me embriagaba,no podía negar que en estos momentos me apetecía sentirlo aún más cerca,pero no,no puedo hacer algo así.
Llegamos a su dormitorio dónde él me soltó sobre su cama,la que tanta guerra habría dado,mientras me observa con detenimiento
-Por fin solos
¿Solos?¿Qué hacemos en tu habitación?
-No voy a darte el placer de hacerte lo que piensas que voy a hacer
Mira no sé con quién estás acostumbrado a acostarte pero yo no soy una fan de las que te entregaría algo así
-Nunca me he acostado con una fan
No serán por que no se hayan dejado
-No les faltes al respeto,ya te lo avisé hace tiempo
Puse los ojos en blanco y me limité a no volver a dirigirle la palabra,él se fué a la cocina y yo me quedé sola en su habitación contemplando sus guitarras,me levanté de la cama y me dirigí hacia su escritorio dónde un cuadro con la foto de él y aquella chica adornaban el lugar
-¿Qué haces?-decía a mis espaldas,sobresaltándome
Perdona
-¿Es por ella?
¿Quién es?
-Mi novia
¿Qué?
-La conocí el día que me dejaste como una auténtica mierda ¿te acuerdas?
No voy a hablar de eso
-¿Por qué lo hiciste?
Ya te lo dije,no quería que te hicieran daño
-Tu desprecio me hace más daño que aquella paliza
¿Te duele?
-Sé que sientes algo por mí
Si,odio,ya te lo he dicho
-¿Tus besos también eran de odio?
Fuiste tú quién me los robaste
-Tu lengua no decía lo mismo
Mis manos se adelantaron a sus palabras y le planté una bofetada,él me miraba con gesto serio,pero no enfadado y se acercó a mí lentamente,otra vez sentía esos nervios inundar mi cuerpo y los metros que nos separaban ahora eran centímetros
-Vuelve a hacerlo
No me lo digas dos veces
-Te he dicho que nada me hace más daño que tu desprecio,ni esto-susurra señalándose la cara
Lo siento
No terminé de pedirle disculpas cuándo sus labios rozaban los míos,yo cerré los ojos y me dejé llevar,no sé por qué ni el como pero sus besos no sabían a odio,me excitaban necesitaba más,como una droga cuándo se acaba,pero no podía hacerlo,la razón no me dejaba y me aparté de él
-No puedo reprimir lo que siento por tí,no puedo hacerlo
Pues acostúmbrate
-Sé que tú tampoco puedes,que me te mueres de ganas por que te tienda sobre mi cama
Mis manos volvieron a adelantarse,me apresuraba a volver a golpearlo cuando detuvo mis manos en seco,tirándome sobre el colchón,aprisionada entre su cuerpo y las sábanas,sintiéndo que ahora era imposible echarme atrás,mis temores se cumplían "Si vuelvo a verlo caeré en su red" Y así fué,tiré de su camiseta bruscamente,haciéndole saber que esto no era por amor,que yo no estaba enamorada,solo éramos dos chicos atraídos por la pasión y otra vez más me engañaba a mí mismo.
Me levanté separándome de su cuerpo mientras me desnudaba a mi misma,me quité la camiseta dejándola sobre el suelo y me quedé en ropa interior,volví a la cama,me posé sobre ella y con un gesto le indiqué a Pablo que continuara
-¿Qué haces?
¿No vamos a...?
-Así no
¿Entonces?
Se levantó suavemente,recogiendo la blusa del suelo y colocándomela de nuevo
"Voy a hacértelo diferente"-susurraba en mi oído poniéndome la piel de gallina y los pelos de punta
Desliza sus dedos sobre mí camisa, levantándomela sin prisas,besando cada herida que aún conservaba mi piel mientras acariciaba mi cuerpo semidenudo
"Voy a curarte con caricias todo el daño que te han hecho"
Mi voz,perdida en aquella habitación junto a mi orgullo calló y yo me dejé llevar por sus manos y su lengua.
Me posó sobre la cama sin dejar de besarme,apoyándome sobre la almohada,él se puso de pie mientras se deshacía de su camiseta,no podía vocalizar,ahora no,tragué saliva mientras lo contemplaba,quizás me estaba equivocando,me arrepentiría pero no podía resistirme a él.
"Quítamelos"-Susurraba señalando los botones de su pantalón
Yo me quedé quieta,sé que sería torpe,patosa y todos los adjetivos de este mundo porque a decir verdad nunca le he quitado los pantalones a un chico,era la primera vez que lo hacía con alguien diferente y eso se notaba bastante.Él me miraba frunciendo el ceño mientras acarició mi barbilla "Hazlo"-sonreía,
Y mis manos jugando con sus botones y aquella cremallera quitaban lo único que nos separaba.
Ahora,contemplados por la luna nuestros cuerpos totalmente desnudos,entrelazados por sus piernas jugaban y el me hacía vibrar con cada movimiento,haciéndome suya,empapando los cristales de aquella desordenaba habitación,el gritaba mi nombre en cada gemido,yo respondía con el suyo,jugábamos a quién gritaba más pero esta vez no era su nombre el que salía de mís labios...
"Pablo,te quiero"-susurraba
Él paró,me miró a los ojos fijamente
-¿De verdad me quieres?

By:@Alboranista13
Con ayuda de @PauspearsMLSB

jueves, 12 de junio de 2014

Capítulo 20:Sin tu luz el apagón


Narra Pablo
Sé que esto no está bien, que es engañar completamente a Carlota, pero necesito saber si verdaderamente la quiero, necesito besarla, sentir su calor en mis labios, las mariposas en el estómago...La necesito.

Me acerco, lentamente y por fin la beso, un beso que parece que dura una eternidad, lo que hace que todo lo de mi alrededor desaparezca, que solo estemos ella y yo en ese reducido lugar.
Nuestras lenguas bailan y juguetean sin parar. Ella parece no querer parar, hasta que cae en la situación en la que está.

-Pablo...-decía con la respiración muy, pero que muy agitada
-Que-digo yo dándole pequeños y ligeros besos en el cuello
-Esto...esto es un error
-Pues, si es un error quiero cometerlo todos los días de mi vida
-No puedo...

Narra Amaia
Ese beso, era tan real, tan bonito...Jamás he sentido tanto en un beso. Pero, por otro lado, tengo miedo a enamorarme y que todo resulte ser un jodido error, que sus caricias sean cardenales y heridas, que los besos no sean besos, y que sus ''Te quiero'' no sean ''Te quiero''. Se me queda un rato mirándome

-Déjame que lo intente
-Eso mismo decía Christian
-Yo no soy él,me he jugado dos veces la vida por tí y te juro que lo haría mil veces más si tus besos son los que me alivian
-Yo...no puedo respirar-digo mirando alrededor y el agarraba mi mano aislándonos de aquel espacio tan pequeño,las luces verdes indicando que estaba en el aire ya se habían apagado,todo se había apagado excepto el brillo de mis ojos y su sonrisa clavada sobre mis labios
-¿Mejor?-sonríe
-Tengo que irme-susurro recogiendo mi chaqueta de la silla mientras me dirijo hacia la puerta
-Amaia-grita agarrándome del brazo
-Pablo lo siento,yo no siento nada por tí,no quiero hacerte daño
-Mírame y dime que no sientes nada por mí
-Me esperan fuera
-Díme que ese beso no te ha sabido a nada,que mis labios no te dan lo que quieres y prometo no volver a aparecer en tu vida
Mis ojos se cruzaron con los suyos,el fruncía el ceño y mis lágrimas empapaban mis mejillas,me concentré intentando mentir,hacerle creer que para mí esto no había significado nada
-No siento nada por tí
-Te he dicho que me mires
-No puedo-sollozo
-Déjame equivocarme,Amaia,sé mía,prometo enamorarte cada segundo,cuidarte,tratarte como te mereces,confía en mí,quiero volver a sentir lo que hace tiempo dejé de sentir
Sus labios se acercaron a los míos,yo no podría resistirme a él por nada del mundo,del amor al odio hay un paso y yo lo había transpasado a pasos gigantescos,mi cabeza me indicaba parar con una señal de STOP iluminada pero mi corazón me gritaba que sus labios deberían de ser míos y en esta discusión sentimental mis ojos cerraban esperando ese beso que me sabía a gloria,estremecerme bajo su cuerpo sin saber el porque era lo que necesitaba,iba a alcanzar la gloria cuando Marta irrumpía en la sala
-¡Amaia!
-Marta ¡Espera!
Eché a correr buscándola,miré hacia todos lados pero no aparecía,corría sin dirección por los largos pasillos del estudio y agazapada sobre los bancos de espera del salón principal se posaba,hundiendo sus ojos en sus manos mientras me acercaba y me sentaba a su lado
-¡Vete!
-No pienso hacerlo hasta que me escuches
-¿Por qué él?
-Ni él ni nadie,se acabó,se acabó-sollozaba
-¿Se acabó? Os acabo de ver...
-Yo no quiero ser su error,no quiero,quiero marcharme de aquí
-¿Vas a volver a abandonar a tu familia?¿Por otro hombre?
-No me digas eso-susurro entre lágrimas
-Tony te ha contratado ¿verdad?
-No lo sé,ahora ya no sé nada
-Lo llamé después de nuestra discusión
-¿Fuiste tu?
-Si,lo siento,siento todo lo que te dije,siento haberte echado de casa pero él...
-No voy a volver a hablar con él si tu no quieres
-Mi niña a mí me da igual lo que hagas con él,lo nuestro hace tiempo que acabó,pero no te conviene
-Lo sé pero yo...
-¿Lo quieres?
Mi cabeza negaba,se lo negaba a ella y a mi misma,me hacía creer que mis sentimientos aún estaban muertos aunque la realidad era bien distinta y florecían en mi interior,podía sentir un resquemor en sus palabras no sé si eran celos o que Pablo le había hecho más daño del que creía,ahora no era el momento de explicaciones,al fin y al cabo no volvería a cruzarme con él,y mi mente se echa atrás cuando prometió no volver a aparecer en mi vida sin aceptaba su dinero y recordé nuestra deuda pendiente.
-Espérame aquí
Me encamino hacia el despacho de Tony y entre acuerdos pido un adelanto de mi suelto,él no me lo negó,yo sabía que prescindiría de esta cantidad y eso significaba que no podría pagar la deuda con el casero del piso donde viven pero ahora,en este momento quería que aquel hombre desapareciera de mi vida porque sé que si vuelve a entrometerse caeré en su red.
-¿Pablo?-susurro mientras toco con los nudillos el estudio
-¿Has venido?
-No para lo que crees
-¿Entonces?
-Tengo algo para tí-y le planté el sobre con el dinero sobre la mesa
-¿Qué es esto?
-Nuestra deuda pendiente
Abrió el sobre y al darse cuenta lo que había en su interior lo lanzó contra el suelo mirándome enfadado,con los ojos achinados mientras se acercaba a mí y yo ya no sabía si iba a volver a lanzarse sobre mí o esta vez se iría para siempre pero me contesté a mi misma cuándo sin si quiera mirarme abandonó el lugar
-Pablo
El volvió su mirada hacia mí,sin responderme y me partía el alma al verlo,en mi interior no quería que se fuera,lo necesitaba a mi lado,era la única persona que hacía borrar mi pasado pero yo no quiero ser el error de nadie ni que se equivoque a mi lado,él se merecía algo más que "una chica con problemas".
Intenté pronunciar algo que lo convenciera de que no se fuera,que se quedara a mi lado pero las palabras estaban escondidas debajo de mis lágrimas atragantadas y él agachó la mirada y se perdió.