Apoyado sobre la barandilla del pequeño porche de mi apartamento espero con ansia a aquella mujer que me había devuelto la sonrisa estos últimos días y de la que ahora podría disfrutar sin nadie de por medio tras conseguir ese te quiero tan esperado,eran las dos y cuarto de mediodía,el sol brillaba con fuerza provocando esa calor de principios de Mayo,hacía quince minutos recibí la última llamada de mi madre para que me apresurara y ya poder avisar de que teníamos visita,ella me preguntó de quien se trataba y yo desvié la conversación con un "te echo de menos" que ella recibía entre lágrimas,hacía bastante tiempo que no la veía,tres meses para ser exactos desde aquel accidente,volví hace poco de mi última gira y el comienzo de mi esperado descanso.Mi teléfono volvió a sonar y yo deslicé mi dedo cortando la llamada al ver Amaia bajar las escaleras con aquella elegancia que nada tenía que envidiar a cualquier princesa.
con aquel vuelvo donde no me importaría perderme en estos momentos.
Sus tirantas cubiertas de pedrería adornaban sus hombros al igual que
en su cintura en la que minutos antes la llenaba de caricias encima de aquel piano.Sus zapatos,aquellos tacones de vértigo que me volvían completamente loco estilizaba sus piernas aquellas que escribían melodías sobre la tapa de aquel instrumento que me hacía soñar y que ahora no podría olvidar por su culpa.Su pelo alborotado como de costumbre caía sobre su pecho adornado con dos pequeñas horquillas dejando ver sus ojos,el mejor complemento para semejante sonrisa.
Ella se acercó hacia mí con el sonido de sus tacones resonando por la gran ciudad y yo le sonreía como un adolescente enamorado.
-¿Lista?
Lista-sonríe
-Estás preciosa
Gracias Señor moreno-susurraba inclinando la cabeza en señal de agradecimiento
Le abrí la puerta del copiloto invitándola a entrar mientras ella se acomodaba en el asiento de aquel Audi tapizado.Arranqué el motor notando su temblor a mi lado,no podría decirle "Va a salir bien" Porque ni yo mismo sé que pasará después de este momento pero necesitaba hacerlo,era el último obstáculo que saltar a su lado para conseguir ese futuro ansiado.
Dejé el vehículo en frente de la puerta principal,dándole las llaves al aparcacoches mientras ella se escondía tras mi espalda como si del mundo se tratara,podía notar ese estúpido sentimiento de nuevo sobre ella,el miedo y debía hacer que desapareciera.La cogí de los brazos posándola en frente mía dejando mi pecho sobre su espalda y su pelo sobre mis ojos "No te escondas"-le susurraba
-Pablo es mejor que me vaya
Quédate conmigo-le digo al oído y ella se estremecía al sentir mi respiración sobre su rostro y dejé de hacerlo evitando que se pusiera aún más nerviosa.
Carmen,la sirvienta nos abría mientras me abrazaba con ansia,era una mujer de unos cincuenta años de edad que llevaba desde que era una cría trabajando para nosotros y yo no podría olvidarla,es como una madre para mí,me cuidaba,me escuchaba incluso me aconsejaba cuando no sabía que hacer con mi vida y tenerla conmigo era más de lo que podía desear
-Carmen ella es Amaia,la chica de la que te hablé-Afirmo guiñándole un ojo mientras ella me sonreia
Se abrazaron en un cálido abrazo mientras nos acompañaba al salón donde nos esperaban.Mis nervios aumentaban y los de ella se disparaban a mi lado,notaba sus manos sudar junto a las mías y mis dedos acariciaban sus nudillos al adentrarnos en la sala.Nos miraban asombrados,sin respuesta diría,sobre todo la de ella,la de mi madre,esos ojos presos del horror como si de una pesadilla se tratara se clavaban sobre los míos y los de ella quien ahora mismo daría su vida por desaparecer.Yo toso varias veces para avisar a los demás de que ya estábamos aquí y Casilda,mi hermana se abalanzó sobre mis brazos mientras por debajo de sus hombros miraba a Amaia,sonriéndola
-Te echaba de menos-sollozo junto a sus brazos
Y yo hermano,y yo
-Te presento a Amaia,mi chica-Afirmo mientras mi madre,al escuchar mis palabras vino hacia nosotros con rabia y yo temía por quien me acompañaba.
Dejé a Casilda con ella,conversaban alegremente y me aparté al otro lado de la sala cogiéndo de las manos a quien me trajo al mundo
-¿Se puede saber que hace aquí?-grita con rabia
Shh,habla más bajo
-¿Qué es eso de tu chica?
Estamos saliendo
-¿Saliendo?No,Pablo que la metas en tu cama no significa nada más
Eso lo decidiré yo ¿no crees?
-¿A que se dedica?
Para tu información en Los 40 Principales
-Ya sabemos porque trabaja ahí
Mamá,la quiero
-No puedes quererla
Nuestras miradas se unieron varios segundos,ella con el dolor en sus ojos y yo con la impotencia de no poder hacer nada al respecto,Casilda nos interrumpía "La comida está lista" Y yo volví al lado de mi chica le doliera a quien le doliera.
-¿Que tal?
¿Qué te ha dicho tu madre?-pregunta seria
-Nada cielo-susurro acariciándole las mejillas
Nos sentamos en la mesa,al lado de mi hermana y su marido y en frente de mis padres,Salvador no vendría hasta navidades por su trabajo así que la reunión era bastante corta pero cálida espero.
El silencio era la conversación solo interrumpida por el sonido de los cubiertos sobre el plato,decidí interrumpir esta incómoda situación pero sintiéndolo mi madre se adelantó a mis pasos y yo no sabría lo que pasaría en estos momentos
-Cielo así que sales con mi hijo ¿no?-Joder,me decía a mi mismo mientras todos la observaban esperando una respuesta
Así es
-¿Cómo os conocisteis?-¿Por qué no se calla?Me estaba empezando a poner nervioso,nadie comía en estos momentos atentos a la conversación
Las cosas no son como empiezan si no como acaban-murmuraba mojándose los labios con aquella copa de vino que la hacía tan sexy
-¿Trabajas?
Sí,soy locutora en Los 40 principales
-Vaya ¿En qué universidad estudiaste para la carrera de periodismo?
Mamá ya vale ¿no crees?-interrumpo
-¿Qué pasa cielo? Solo me informo ¿O es que no has estudiado y has conseguido el trabajo como lo consiguió Marta acostándote con él?
Nos vamos-grito dejando caer los cubiertos sobre la mesa
-Por cierto hijo ¿Me puedes explicar para que has sacado cien mil euros de tu cuenta?
Yo la miraba tornando los ojos mientras Amaia arrugaba la frente.La cogí de la cintura atrayéndola hacia mi y abandoné aquel lugar dando un portazo al salir y pidiendo las llaves para marcharnos,en estos momentos necesitaba huir,con ella y solo esperaba que no pidiera demasiadas explicaciones de lo ocurrido o tendría que desvelarle mi pasado y la necesidad de sacar aquel dinero de mi cuenta y eso me incomodaba demasidado.
El camino transucurrió entre silencio y algún que otro bostezo al cristal y se me ocurrió la mejor manera de olvidar lo ocurrido o de poder desmotrarle lo poco que me importa la aprobación de mi madre para estar a su lado.Aparqué sobre una de las bocacalles principales, la agarré de la mano y la llevé conmigo a ese lugar donde tantas veces me he perdido,la arena cubría nuestros pies y el sonido de las olas nuestra mente,ella cerraba los ojos recibiendo la brisa sobre su rostro húmedo por la humedad del mar.
Yo volví su cuerpo abrazándola por la espalda con su nuca sobre mis labios observando la vida pasar.
El amor es complicado,el amor no duele,duele el rechazo,la traición,la mentira,la decepción,duele saber que lo que pensábamos que era nuestro nunca lo fue,Duele saber que esa persona a la que creiamos buena y sincera nunca lo fue.Y ahora me pregunto que entiende el amor de conveniencias y que entiende conveniencias de amor.
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