sábado, 7 de junio de 2014

Capítulo 17: Hogar, dulce hogar

Narra Pablo

Es ella, Amaia, mi fantasía, mi sueño, mis insomnios, y ahora que la tengo se me vuelve a escapar, no la dejes ir Pablo, corre.

-Amaia, por favor, no te vayas

Se acerca a mi, lentamente, me acaricia la cara, sus ojos expresaban dolor y tristeza, sé que no se quiere alejar de mí tanto como yo de ella.
Me coge la mano y me da algo, algo que cambió nuestras vidas para siempre, la entrada del concierto que dí esa noche, donde nuestros caminos se separaron.

-¿Por-por qué me das esto?

-Shh-posa su dedo en mis labios-hasta siempre Pablo

-¡No!¡Amaia!Espera...

 Noto sus manos en mi espalda,pensando que había vuelto a sorprenderme pero me decepciono viendo que no es ella quien me sorprende
-Cariño, ¿por qué estás aquí?

-Eeh..Carlota, mi amor, no es...lo que parece...

-¿El qué?¿Estar solo aquí fuera en vez de estar dentro con los demás?

-Pero...si antes...estaba aquí Carlota

-¿Quién?

No entendía nada, hace un momento la tenia a mi lado, el aire no corría entre los dos.Era ella,la chica del sueño,Amaia,habñia vuelto ¿para despedirse?.En mis manos guardaba la prueba de que lo sueños a veces cobran vida.

-Nadie, déjalo, ilusiones mías...

-Esta bien, ¿vamos?

-Vamos

Narra Amaia: 
Salí corriendo de aquel lugar,dejándo atrás al chico de mis sueños, al que sin saberlo había cambiado mi vida,al gran Pablo Alborán al que al parecer le ha faltado tiempo para buscar sustituta ¿Sustituta de quien?-Me decía a mi misma,estaba confusa,sentía celos aún sin estar enamorada,sin llamarme si quiera la atención,él se había empeñado en seguirme y yo luchaba por que desapareciera de mi vida y no precisamente porque fuera lo mejor,si no porque sentía que mi obligación era protegerlo al igual que el hizo conmigo entregándome aquel dinero que un día devolvería,ahora está feliz,del brazo de "una chica sin problemas" Codeándose entre gente de su mismo nivel y presumiendo de acompañante ¿Y su hubiera sido yo?¿De que va a presumir?¿De una chica con demasiados problemas sin brillo y sin alma?.

Llego a casa de Marta y me acuesto, no podía aguantar más, demasiadas emociones en un día.

A la mañana siguiente, cuando fui a desayunar, Marta estaba sentada en el sofá esperándome, supongo.

-Marta, ¿qué haces ahí sentada y encima con la tele apagada?

-¿¡CUÁNDO PENSABAS DECIRME QUE ERA PABLO ALBORÁN, MI EX!?

-¿¡TU EX!?

-No me vengas con eso ahora, Amaia

-Si no te lo he dicho es porque no...

-No confiabas en mi, es eso lo que quieres decir

-Pues entonces la que no confiaria sería yo, que no me contaste que saliste con él

-Estabas ocupada siendo el perrito faldero de un tío que en vez de dejarte las marcas de sus besos te deja la de sus manos

Se pasó, no pude más, me derrumbé y salí de allí, como un alma sin vida, siempre me pasa a mí todo, primero Pablo, y ahora a mi mejor amiga, ¿QUÉ COÑO ESTOY HACIENDO MAL?

-Amaia, será mejor que te vallas de aquí, habla con tus padres y vete a vivir con ellos-decía sin mirarme siquiera a la cara

-Esta bien

-Ahora te llamo un taxi

-No, ya me las arreglaré sola

-Si tu lo dices...

Hice las maletas, y me fui rumbo a mi casa, segundo intento.

Era temprano, así que mi hermana estaría en la escuela, y mi padre pues trabajando.

Llamó a la puerta, vamos Amaia, no salgas corriendo.

-Voy voy

Abre la puerta mi madre

-Amaia-se queda perpleja y poco a poco se le van inundando los ojos de lágrimas

-Mamá, he vuelto-no arrodillamos y no abrazamos llorando mutuamente, allí nos podía dar hasta la noche.

Entré, como echaba de menos ese ambiente, el olor al guiso de mamá, el olor de la ropa... Pero notaba que faltaban muchos muebles, y eso me hacía en pensar muchas cosas.

-Mamá

-Dime hija

-¿Por qué faltan tantos muebles?-suspira

-Ven, siéntate, tenemos que hablar

-Vale

-Tu padre, osea, el bar, no está pasando por muy buen momento, no tenemos el dinero suficiente para pagar la luz, el agua, o los estudios de tu hermana, por ese motivo tenemos que vender muebles, y tu padre por la noche hace turnos de basurero por el barrio de aquí al lado

-Joder mamá

-¡Oye niña, esa boca!

-Vale vale, lo siento, ¿qué puedo hacer para ayudar con el tema del dinero?

-Pues, ahora mismo, nada-Otro suspiro, y se va hacia la cocina

En ese instante algo me hace recordar a anoche, el trabajo que me ofrecieron, si me pagan bien podré ayudar a mis padres con el tema del dinero, voy a llamar a Tony ahora mismo.

-Hola, ¿Tony?

-Sí, ¿con quién hablo?

-Soy Amaia, es para el tema del trabajo. Acepto.



No hay comentarios:

Publicar un comentario