viernes, 20 de junio de 2014

Capitulo 25:Besos entre azúcar

Narra Amaia:
¿Compañeros de piso?¿Yo y Pablo?No podía creerme que hubiera aceptado,que fuera a compartir el mismo aire,que fuera a cocinar para el y tener que verlo al salir de la ducha,en pijama,desayunar,cenar,sentarme en su sofá.Sus caricias interrumpen mis pensamientos y mi mirada perdida entre nuestra ropa tirada en el suelo de este sitio mágico ahora vuelven a su sonrisa y sus ojos vidriosos
-¿Estás bien?-pregunta serio
Yo asiento con la cabeza y el me dedica una de sus miradas que matarían a la mujer más fuerte del mundo.
Me gustaba mirar cuando comía,cuando dormía,cuando bostezaba,me gustaba mirarlo,eso era todo,perderme en sus ojos y en su cuerpo,a su lado me sentía protegida,volvía a ser feliz,a sonreír,a soñar y a creer en el amor,ese amor del que todos hablar y del que yo no pude disfrutar,pagaba mis caricias con agresiones,mis palabras por sus gritos,me hacía frágil,pequeña,indefensa como un niño con miedo a salir a la calle,un perro cuando se esconde de su dueño el que lo castiga a base de palos,ese era el único sentimiento que me unía a él,el miedo.
Termino de comerme,bueno de devorar el pastel y extiendo mi plato
-¿Quieres más?
Por favor
Corta otro trozo de pastel que engullo sin pensármelo dos veces,levanto mi mirada del plato y el me contemplaba con una sonrisa enorme,ladeando la cabeza a momentos
¿Que te hace tanta gracia?-digo limpiándome las manos con una de las servilletas
-Me gusta ver cuando comes
Que chico más raro
-¿Raro?-susurra arrugando la frente
¿Rescatas a más chicas necesitadas y las traes a vivir contigo?
Su sonrisa se escondía mientras se levantaba recogiendo los platos,no contestaba y me levanto con él terminando de limpiar la mesa,echando los cubiertos sobre el fregadero,incorporándome a su lado
¿Por qué no me contestas?
-¿Piensas eso?-murmura mirándome a los ojos
Yo encojo los hombros,él esboza una falsa sonrisa y se retira a su habitación
Se ha enfadado,de eso estoy segura,quizás no debería de haberle dicho eso,de no haberle acusado de esa forma pero me gustaría saber si todo lo que hace por mi no es por pena si no porque siente cosas por mi o solo soy esa "chica con problemas" a la que dar un techo y algo de comida.Debía arreglarlo,recuerdo la receta de mi madre de aquel pastel de chocolate y ahora me tocaba a mí endulzar su vida.
-Pablo-gritaba mientras veía a lo lejos como se desnudaba de camino al cuarto de baño,su espalda era digna de ser esculpida y expuesta en el museo más grande del mundo y él se giro pillándome completamente embobada mientras me sonreía
-Que-que...ems...yo...
¿Quería algo?-murmura acercando su torso desnudo a mí
-Voy a comprar-tartamudeo aún muda
No hace falta puedo llamar a Mariola si necesitas algo
-¿Mariola?-digo frunciendo el ceño
Mi manager
-Que bien te rodeas-asiento dándole un toque con el codo
Hombre con suerte
-Suerte de estar vivo como sigas provocándome así
¿Así como?-sonríe pasándose la mano por el pelo, alborotándolo
-Ahora vengo,y no no necesito a nadie
Ten cuidado ¿vale?
Asiento y salgo de aquel apartamento,me dirijo a la tienda más cercana a unas dos calles abajo según me había dicho un señor al que pregunté,Málaga había cambiado al igual que mi vida,acelero el paso mientras entro en aquel supermercado comprando lo necesario,aún debía ahorrar para la habitación de Pablo y lo demás destinarlo a casa y pagar la deuda.
Todo preparado,chocolate,harina,huevos,azúcar,nata,perfecto.Pago en efectivo doy media vuelta y vuelvo a su apartamento,al apartamento de Pablo Alborán,solo el pensarlo me ponía nerviosa,se me aceleraba el pulso.Unos pasos resonaban a mi espalda dí media vuelta para comprobarlo pero no había nadie y seguí mi camino,sentía que me vigilaban,que me acechaban y salí corriendo "Christian" me decía a mi misma subiendo las escaleras.Llamé repetidas veces y él me abrió
-¿Estás bien?-gritaba acariciando mi rostro
Yo asentaba repetidas veces y el tiró de mí cerrando la puerta
-¿Qué te ha pasado?Estás temblando...
Nada,estoy bien-susurraba sin apartar mis ojos de la puerta
-¿Es él?
He notado que alguien me seguía
-Joder-decía cerrando sus ojos
Ey,estoy genial-sonreía
-No salgas más sola ¿está bien?
Vale
-¿Que guardas ahí?
Ahh...
Le sonreí dirigiéndome a la cocina mientras colocaba los ingredientes sobre la encimera el se dirigía a mí,notaba su aliento en mi nuca y eso me ponía demasiado nerviosa.Saqué un bol de la estantería el se apoyó sobre la mesa cruzado de brazos observándome con detenimiento y yo rogaría que dejara de hacerlo o esto saldría demasiado mal
-Pablo ¿puedes dejar de mirarme?
Está bien
Menos mal me decía a mi mismo cuando veo ponerse un delantal rosa de flores azules,no era la primera que cocinaba para él y la imagen de Marta vino a mi cabeza,obvié mis pensamientos y aquel cuadro de Pablo en delantal y seguí mi trabajo
¿Que hay que hacer?-dice sacudiéndose las manos
-Tu nada
Shh venga
Niego con la cabeza mientras derrite el chocolate en el microondas mirandome pícaramente
-Para
¿Qué?
-Pablo para de hacer eso
¿Hacer el qué?
-El chocolate no se derrite aun
¿Ah no?-sonríe haciéndose el tonto
-¿Necesitas ayuda señor patoso?
Enséñame
Lo rodeo con mis brazos através de su cintura acariciándo sus manos,sintiéndo su respiración entre cortada
-¿Qué me has dicho?
Señor patoso
-¿Me lo puedes repetir?
Patoso-susurro mordiéndome el labio
El muerde el suyo cogiéndome en volandas,sentándome sobre la encimera derramando la harina con sus movimientos,pringando mi cuerpo de aquel desastre mientras cogía el chocolate ya frió,mojándose uno de sus dedos e introduciéndolo en su boca,jugando con su lengua,vuelve a empaparse los dedos con él y lo restriega sobre mi pecho semidesnudo
¿Qué haces?-grito
-Shh,cállate ya-susurra empujándome hacia atrás mientras limpia el cacao con sus labios algo que me excitaba pero a la vez odiaba que hiciera esto sin mi consentimiento.Cojo un puñado de harina y la lanzo contra su pecho y él repite el gesto volviéndome a mojar con el chocolate que quedaba.
Me está entrando hambre
-¿Quieres com...
Acerco mis labios a los suyos fundiéndolos en uno solo.Limpiando aquel desastre con caricias y besos

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