jueves, 26 de junio de 2014

Capitulo 30:El piano

Narra Pablo:
El tiempo corría con aquel incómodo silencio en el plató,el presentador me observaba confuso y el público ya no aplaudía,su voz se dejó de oir y mi  corazón iba más rápido que la razón,tanto que ni las palabras salían.Finalizó la entrevista con unas últimas preguntas a las que contesté torpemente,a quien iba mentir en mi mente solo había sitio para ella y ese te quiero en sus labios.
Los focos se apagaron y yo recogía las últimas cosas para marcharme a aquel apartamento donde ella me esperaba quizás sin más explicación que la anterior,esta vez debía decírmelo a la cara,mirándome a los ojos,solo así sabré si esta vez es la sincera o son otros de sus juegos para mantenerme enganchado a ella.
Recordaba sus palabras en el interior de aquel taxi y mis lágrimas caían,no sé si por la emoción o por la impotencia de no haberla tenido a mi lado en el mismo momento en el que me desvelaba sus secretos.
Pago en efectivo mientras recojo el ticket y me encamino hacia la entrada de aquellas puertas al paraíso o a la desilusión,abrí con énfasis y ella,plasmada frente a mí me observaba con cautela,yo no era capaz de dar un paso al frente sentía ese miedo del que me habla,miedo a perderla y no recuperarla y en este instante estoy tan enganchado a ella que un "adiós" sería lo más doloroso.
Dejo atrás el terror y me aproximo a su cuerpo,ella temblaba bajo mis brazos y yo esperaba con ansias ese contacto físico que ambos necesitábamos
-Pablo...yo...-le agarré las mejillas con ambas manos levantando su rostro,dejando sus ojos a la altura de los míos,ambos derramábamos nuestras lágrimas,soltando el dolor y la impotencia que nuestros corazones albergaban
Amaia-sollozo tragando saliva y aguantando el llanto
El tiempo se paró para nosotros,el resto del mundo seguía su rutina mientras nuestros cuerpos,entrelazados por el contacto con sus mejillas, hablaban sobrando las palabras.
Dime que me quieres-Susurro buscando su mirada,ella me miraba fijamente,podía verme reflejado en sus ojos pero no respondió,se abalanzó sobre mí,abrazándome fuertemente hundiendo su nariz en mi chaqueta mientras acercaba sus labios a mi oído
-Pablo,te quiero-afirma nerviosa,yo la aparté de mí suavemente mientras le sonreía y fundía mis labios junto a los suyos,acariciando con mis manos su cuerpo el que se estremecía sobre mí.Agarré su cintura pegando su pecho junto al mio mientras mis labios seguían aquel recorrido por los suyos,solté el maletín sobre el suelo y la cogí en brazos apoyándola sobre la pared del salón,y encaminándome hacia aquel garaje al que llamaba estudio,no iba a apartarme de ella,no ahora y nuestras lenguas jugaban traviesas bajando las escaleras hacia la gloria
-Pero don...-La callé apoyando mi dedo índice sobre aquella delgada línea de su boca y seguí aquel festival hasta el sofá blanco apoyado sobre la pared.La dejé caer mientras me sonreía y yo imitaba el gesto deshaciéndome de su blusa,desabrochando sus botones con delicadeza uno a uno,sin prisas pero sin pausa,ella me miraba con una mirada distinta,renovada,ya no existía aquel miedo,estaba a salvo en mis brazos y yo me iba a encargar de borrar aquellas huellas,iba a curarla como hace días ella me suplicaba que hiciera en este mismo lugar.Me dejé llevar por sus manos,ahora era ella quien tenía el control sobre mí,por primera vez y eso me gustaba,me hacia sentir único y apostaría mi vida que es la primera vez que lo hace,que es ella quien pone las normas y no iba a interrumpirla de eso estaba seguro.
Me tumbó sobre los cojines aprisionándome entre aquel cuero blanco y su cuerpo desnudo por mis manos,se deshacía de mi camiseta torpemente y ami eso me excitaba más que una mujer experta en hacerlo,al sacarla se quedó enganchada en mi nariz y ella se puso nerviosa
-Lo siento,es la primera vez que hago el amor-susurraba tímidamente,esas palabras eran lo que necesitaba para volver a hacerla mía,mía para siempre y yo le sonreí quitándole importancia.
Ella besaba mi torso desnudo jugando con su lengua sobre mí mientras cerraba los ojos preso de aquel sensual movimiento,estaba apunto de estallar y me levanté con sus piernas enroscadas a mi cintura
¿Confías en mí?-pregunto nervioso,debía tener cuidado con cada paso que diera a su lado no quería que le recordaran a aquel hijo de puta del que abusó de su cuerpo ella afirmaba sonrojada y yo la apoyé sobre el piano tendiéndola sobre él  mientras me saciaba con cada caricia de aquel cuerpo que me volvía loco,agarré sus glúteos suavemente mientras ella se retorcía de placer y la hice mía en el mismo lugar donde creaba mis sueños,ahora ella era parte de esto,de mi mundo,de mi historia y terminé de apoderarme de ella mientras gritaba mi nombre entre gemidos
-Pablo...-resoplaba abrazada a mí
Llevados por el cansancio nos dejamos caer sobre el sofá aún caliente de nuestros cuerpos,ella abrazada a mí,sintiendo su respiración agitaba y el corazón a mil por hora,la acurruqué debajo de mis brazos,dándole el calor que le faltó en aquella fría cama durante sus últimos días y observé su cuerpo marcado de cicatrices y me partía el alma ver que alguien podía haber marcado un corazón tan frágil.
Entre abría sus ojos refunfuñando y yo sonreía mientras lo hacía
-¿Estás cansada?-pregunto
Un poco-resopla incorporándose
-Vamos a comer
¿No tenías que ir a tu casa?
-¿Quieres venir?
Encoge los hombros mientras arruga sus labios en señal de "Me da igual"
Subimos a la parte de arriba a enseñarle su nuevo dormitorio,el que todavía no había podido disfrutar.
Todo tuyo-murmuro
-Gracias
Tienes la ropa de ayer en el armario ¿está bien?-susurro besándole la mejilla
-¿De quién era antes esta habitación?
Una amiga
-¿Amiga?-pregunto alzando sus cejas
Vístete te espero abajo,te quiero-Afirmo y ella me contesta con un "Yo también"
Bajo las escaleras dejándola a solas,iba a presentárselas a mis padre y esta vez no como "la chica con problemas" y eso me asustaba,mi madre era partidaria de las "relaciones por conveniencia" ya lo hizo con Marta y no hace falta que explique como acabó,sé que pondrá pegas que me odiará cuando me vea entrar con "La mendiga" según sus palabras pero prefería ir de frente,la quería y eso no podía  cambiarlo nadie.
El sonido de un móvil me sobresalta,era el de Amaia y lo cogí preso de la curiosidad y sí de los celos
"Hija te necesito,el casero no acepta más tiempo,nos desahucian,ven a por tus cosas,te quiero"
Releía una y otra vez aquel mensaje ¿Sus padres?,no sabía nada de ellos solamente sus nombres y el prefijo,eran de aquí de Málaga capital,cogí mi teléfono marcando el número de mi hada madrina,Mariola.
-¿Pablo?¿Se puede saber dónde estás?Tenías comida con Malú para firmar el contrato del single
Escúchame,necesito que hagas algo
-Y yo que vengas inmediatamente
No voy a ir,tengo comida con mis padres
-Y con la chica de la entrevista ¿no?
¿Qué?¿Cómo lo sabes?
-No se habla de otra cosa,contrólate
Está bien pero antes haz algo
-¿El qué?
Necesito que ingreses cien mil euros en esta cuenta-murmuro dictándole los dígitos
-¿Cien miel euros?-grita
Si,ahora tengo que irme,gracias.








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