Narra Amaia:
Sentía su protección sobre mis manos al entrar sobre aquel salón donde la silueta de una mujer hacían a ambos sobresaltarnos,era Carlota,vestida con sus mejores galas,un vestido de encaje por debajo de las caderas acompañado de unos zapatos de tacón a juego resaltaba su esbelto cuerpo y su melena suelta por debajo de los hombros la hacía aún más encantadora para todos excepto para mí.
Lo miré varias veces y su rostro reflejaba aquel sentimiento que un día afloró entre sus brazos,casi ni pestañeaba y dibujaba una "o" con sus labios,ella le sonreía jugando con los mechones de pelo que tapaban sus ojos marrones separando sus manos de las mías encaminándose hacia ella y cogiéndola del brazo para sacarla de aquel lugar,y yo sola ante el peligro me enfrenté a las miradas de su madre que desde el otro lado hacía comentarios en voz baja riéndose en mi propia cara.Miraba a ambos lados buscándolo pero había desaparecido y el hecho de pensar que estaban solos en algún lugar me hacía estremecer.Dí media vuelta para escapar de allí de nuevo pero la voz de la misma mujer que lo trajo al mundo me sobresaltó
-¿Qué haces aquí querida?-preguntaba con una falsa sonrisa
He venido con él-susurro cabizbaja
-¿Con quién?
Con Pablo-afirmo tragando saliva
-¿Por qué no lo dejas ser feliz con esa chica?-me susurra dirigiendo su mirada al otro lado del pasillo donde ambos discutían acaloradamente y no le dí importancia a aquellos comentarios girando mi rostro para ocultar mis lágrimas
-Ha venido a recuperarlo,a recuperar esa relación rota por tu culpa-volvió a gritarme esta vez más cerca de mi cara agarrando mi barbilla para mirarme de frente y mis ojos se empapaban ante su presencia volviendo a repetir lo que había dicho
-Siempre has sido un problema para él,desde que apareciste ha pasado mas tiempo herido que siendo feliz,¿no crees que es hora de dejarlo ir?Si de verdad lo quieres apártate de él
Señora,el decidió estar conmigo,yo tampoco lo entiendo pero es lo que quiere y no voy a apartarme de el porque usted lo diga-afirmo retirando sus manos de mi cara con violencia y los pasos de Pablo resonaban en mi mente como una salvación para poner fin a esta conversación que empezaba a coger calor.
Su cara pálida me miraba con miedo,con ese terror que pocas veces había visto en él,sus ojos no coincidían con los míos y su sonrisa había desaparecido,ahora se postraba ante mí al lado de aquella chica que vi por ultima vez en nuestra habitación aquella fatídica noche.
Ambos me contemplaban con la misma pena que miraban a un perro abandonado,esa lástima que transmitian sus ojos me atravesó el alma por completo rompiéndola es dos pedazos,tragué saliva y preparé mi cuerpo para lo que ya era evidente.
-¿Podemos hablar?-Me susurra cogiéndome de las manos
¿Qué pasa Pablo?-Sollozo nerviosa y el me hacía un gesto con la cabeza para que me retirara con él y fuí tras sus pasos hacia su habitación,la que pisé por primera vez,olía a él,a ese perfume con el que impregna mi cuerpo,sus trofeos,posters de sus ídolos empapelaban la pared y la foto de él tumbado sobre la cama y Marta sobre su pecho semidesnuda hizo darme cuenta de que este no era mi lugar,había aspirado a demasiado en la vida,al fin y al cabo siempre he sido una chica con problemas.
Me senté sobre su cama y el me acompañó repitiendo el gesto mientras acariciaba con la yema de sus dedos mi pierna,como cuando nos conocimos,en sus gestos podía notar que el cariño y la pasión de quien ahora podría ser mi futuro esposo se habían convertidos en las mismas muestras de cariño de aquellos tiempo en el que solo era "mi salvador".
-¿Me vas a decir que pasa?-Pregunto mirando sus ojos y el seguía con la mirada perdida sobre el suelo
Amaia...verás...lo siento.
-¿El qué sientes?
Cuando te fuiste del hospital y desperté esa sensación de no tenerte a mi lado hizo que cayera en lo más bajo,te mentí,no solo fue una envenenamiento,transpasó la piel hasta llegar a mi sangre que resultó también dañada,por eso entré incosciente,necesitaba una transfusión y Carlota me la hizo
-¿Y qué quieres?-digo enfadada,no entendía nada
Le debía y le debo la vida y me acosté con ella varias veces-afirma cogiendo mis manos que yo aparté con desprecio-Amaia por favor...-suplicaba volviendo a repetir el gesto
-¿Cuántas veces Pablo?-sollozo a la vez que el encogía los hombros sin dar mas explicación que esa
¿Por qué me cuentas esto?¿Eh?¿A que viene?-grito derramando mis lágrimas furiosa
Prométeme algo,prométeme que pase lo que pase estarás a mi lado,que seguirás queriendo casarte conmigo,dímelo por favor
-No puedo prometerte eso-afirmo poniéndome de pie para salir de allí y el se interpuso entre mi cuerpo y la puerta-Apártate por favor-digo empujando su cuerpo
Tengo algo que decirte-dice decidido
-No quiero oírlo,déjame que me vaya-lloro con más fuerza y el limpia mis lágrimas apartando mi cara
Voy a ser padre-Afirma y yo me quedo parada entre la puerta y el comienzo de las escaleras,volví mi cara hacia sus ojos y oculté mis lágrimas entre mis manos acelerando el paso para salir corriendo de aquel lugar de una vez,bajé los escalones rápidamente y el intento pararme varias veces escurriéndome de sus brazos abriendo la puerta para así dejar paso a mi libertad y la sonrisa de su madre al otro lado del salón puso fin a este cuento del que un día creí protagonista.Empezé a correr como si no hubiera un mañana,como empezó todo huyendo de la realidad,ya no sentía nada,no oía,no veía incluso por momentos pensé que ni mi corazón latía,la gente desapareció a mi alrededor,solo quería irme a algún lugar donde no existiera el dolor,crucé la calle sin mirar,solo veía su sonrisa esa que ya nunca podré volver a ver y un coche topó con mi cuerpo desplazándome al otro lado de la cera,bienvenida felicidad.
Narra Pablo:
Sus lágrimas era el último recuerdo que me llevaría de ella,no quería acabar con nuestra historia,esa que un día juré que no tendría fin ,iba a luchar por lo nuestro contra viento y marea,quería hacerla feliz y no iba a descansar hasta conseguirlo,me haría cargo de ese hijo como el mejor padre pero no significaba tener que quererla a ella como quiero a Amaia,quizás poner distancia un tiempo era la solución para despues volver a hacerla mia,aunque me moría por dentro el pensar que no la tengo a mi lado.
Cogí mi cazadora saliendo a toda prisa de mi casa,quien todos me llamaban y yo hacía oídos sordos,atravesé la gran avenida y una ambulancia me sorprendía a lo lejos donde un corro de personas contemplaban la situación,decidí asomarme y al verla clavé mis rodillas en el suelo,al lado de su cuerpo inmóvil llorando sobre su pecho
-Amaia...mi niña despierta-sollozaba mientras los auxiliares tiraban de mi cuerpo obligándome a retirarme de ella
Narra Carlota:
Toqué con mis manos mi barriga respirando hondo,mientras me sonreía a mi misma
"Christian,vas a ser tio"-me repetía una y otra vez
"Para ser una princesita debes tratarme como un príncipe"
sábado, 19 de julio de 2014
miércoles, 16 de julio de 2014
Capitulo 43:Ser la causa que haga que sonrías
Narra Pablo:
Sus ojos ahora se perdían en algún rincón de nuestra habitación dándole vueltas a su anillo con los dedos donde sentía su corazón latir más rápido de lo normal y me senté cruzando las piernas mientras la sentaba quedando su espalda pegada a mi pecho rodeando con mis brazos su cintura
-¿Qué te pasa?-pregunto cerca de su oreja
Nada-pronuncia secamente jugando con sus manos
-Cielo...
No es la primera vez que le pides a alguien matrimonio y eso me duele-logra decir entre sollozos y yo le doy media vuelta quedando nuestros labios a centímetros del otro a la misma vez que ella agachaba la cabeza para ocultar sus ojos vidriosos
-Tienes razón no es la primera vez que pido matrimonio,también se lo pedí a Marta pero con una gran diferencia,ella lo hice por miedo y a ti por amor-sonrío y ella sonríe en mi boca
Aún no sé como te has podido enamorar de alguien como yo
-¿Alguien como tú?-Pregunto frunciendo el ceño
¿Sabes que hay chicas que darían su vida por pasar un solo segundo entre tus manos?
-Algo sé-carcajeo levantándola conmigo
¿De verdad quieres casarte conmigo?
-No voy regalando anillos a cualquiera -murmuro cogiéndola de sus manos atrayendo su cuerpo hacia mi mientras besaba sus labios y su lengua jugueteaba con la mía de forma traviesa,acelerando su respiración junto a aquellos pequeños gemidos que soltaba sobre mi boca
-Amaia...-susurro mientras sus manos recorrían mi torso desnudo mordiendo mi cuello entre sus dientes,quería provocarme y esta era la mejor manera,me tiró sobre la cama sentándose a horcajadas sobre mí,no la reconocía,estaba descontrolada y eso me gustaba demasiado,siguió devorando cada centímetro de mi piel hasta introducirse en mi cuerpo,gritando a la misma vez que yo me retorcía del placer debajo de sus caderas que ahora se movían con agilidad llegando al éxtasis total,despacio,sin prisa con cada movimiento lentamente me besaba cerrando los ojos con fuerza mientras tiraba de mi pelo,el calor se apoderó de la habitación empañando los cristales y los espejos que ahora vibraban a la vez que mi cuerpo,iba a estallar cuando se acercó con destreza a mi oído mordiendo el lóbulo de mi oreja
"¿Te gustaría ser padre?"-susurra acabando ambos por completo apoyando su cuerpo desnudo sobre el mío empapado por el sudor.Sus palabras en mi mente era lo único que resonaba en este lugar,miraba al techo y por más que lo intentaba no podía olvidar aquella ¿Petición?,pasé mis manos por debajo de mi cabeza,sin dar crédito a todo esto mientras ella dormía a mi lado,sentía un cúmulo de emociones,me había hecho enormemente feliz el pensar que ella quería ir más allá de esto pero conociéndola podía despertar y no acordarse.
Besé su frente con cuidado despertandola de aquel sueño,ella se estirazaba mientras frotaba sus ojos y yo le sonreía acariciándole la barbilla
-Buenos días-digo besándola rodeando su cadera para traerla a mí
Buenos días-responde acurrucándose sobre mi pecho,ambos permanecíamos en silencio pensando en aquella palabras que aún recordaba a la perfección y la miré hablándole con la mirada
-Pablo...yo...lo que he dicho...-tartamudea nerviosa
¿De verdad quieres que sea el padre de tus hijos?-pregunto seriamente
-Si,quiero un Pablete recorriendo la casa,con tu pelo,tus ojos y esa sonrisa-solloza acariciando con la yema de sus dedos cada parte de mi cuerpo que antes mencionaba
Pero...-Casi no me salían las palabras,estaba emocionado,feliz y con las cosas un poco más claras,quería ser madre,darme un hijo,a mí...-pensaba sin dejar de mirarla
-Eso sí con una condición-Afirma mientras me señalaba con su dedo índice
Dime-sonreía entre sus brazos
-Que no salga tan ñoño y soso como el padre-carcajea
¿A sí que ñoño y soso no?-Digo acercándome a ella tendiéndola por completo mientras le hacía cosquillas
-Para,Pablo para...-Suplicaba mientras golpeaba mi pecho para que parara.
Retíralo
-Vale,vale lo retiro-sonreía mientras yo me detenía-Eso si señor Moreno no deja de ser un soso,un ñoño y dejarme decirle que demasiado cursi-aclara guiñándome un ojo mientras se dirigía a la ducha mordiéndose el labio inferior
Deja de hacer eso-Susurro acercándome a su cuerpo aún desnudo a la vez que cerraba la puerta volviendo a repetir el gesto,me di media vuelta cuando la abrió por completo y yo la miré extrañado
-¿Sabes que es lo peor?Que aún odiando a la gente cursi y aburrida e de decir que te amo,más que a mi propia vida-suelta de golpe cerrando ahora si por completo y abriendo el grifo.
Yo empecé a vestirme con la cabeza en otro sitio,en la proposición de tener un hijo con ella,en esta boda y en aquel "Te amo" que me había llegado a lo más profundo del alma,junto a ese hueco que siempre guardaba para ella,y es que cada vez que la veía,que pensaba en ella sentía eso a lo que llaman "mariposas" revolotear mi estómago,el temblar de mis manos y mis piernas al despertar y verla a mi lado o esas terribles ganas de querer hacerla mía cada segundo de mi vida eran señales que me abrían los ojos aún más de lo que ya estaban para decirme que era ella "la mujer de mi vida" esa "chica con problemas" que yo convertí en Princesita.
Me acerqué al tocador justo al lado de la puerta del baño y oí su voz cantando "Solamente tu" era la primera vez que la había escuchado cantar y mi canción esa que odiaba y detestaba por encima de todo,ahora sé que también le gusta mi música y que lo oculta por ese orgullo que gasta y que a mí también me vuelve loco.
Pegué mi oído junto a la ranura de la puerta y ella abrió de bruces topándose conmigo
-¿Ahora también me espías mientras me baño?-Pregunta con los brazos en jarra
"Bonito concierto"-susurro en su boca deshaciéndome de su toalla y ella abre sus ojos de par en par provocándome aún más gracia
Vístete-le ordeno mientras termino de peinarme
-¿A dónde vamos?-Pregunta aún sonrojada
A mi casa
-¿Qué?Ni lo sueñes-Niega sentándose sobre el sillón
Amaia...Venga.
-No voy a permitir que vuelvan a humillarme y sobre todo que me comparen con...-No terminó de hablar cuando la callé con un beso y ella volvió a negar en mis labios
No voy a consentir que te hagan daño-Afirmo agarrándole su sus mejillas-Nadie ¿Te queda claro?
Afirmó con un ligero movimiento de cabeza y yo terminé de acicalarme.
Llegamos a mi casa,un gran apartamento situado en la costa,la cogí adentrándonos en ella,le sudaban las manos y yo la tranquilizaba apretándolas aún más fuerte.
Atravesamos el largo jardín donde Trampi nos recibía con aquel jugueteo entre nosotros saltando alegremente y me agaché para acariciarlo,tras hacerlo se acercó a Amaia dándole pequeños golpecitos con la pata para que lo acariciara,ella me imitaba y el empezó a lamer sus manos
-Le has caído bien-sonrío mirándola
Es el único de esta casa que le caigo bien entonces-susurra mirando sus manos
-Todos te adoran
Menos tu madre-dice con el semblante triste
-Te adorará,confía en mí
Y con un "Sí" nos encaminamos hacia la puerta donde Carmen volvía a abrirnos y a recibirnos como días antes.Caminando por el largo pasillo llegamos al salón
-Buenos días Famili...Mis palabras se atragantaron al verla...¿Se puede saber que haces tú aquí?
Sus ojos ahora se perdían en algún rincón de nuestra habitación dándole vueltas a su anillo con los dedos donde sentía su corazón latir más rápido de lo normal y me senté cruzando las piernas mientras la sentaba quedando su espalda pegada a mi pecho rodeando con mis brazos su cintura
-¿Qué te pasa?-pregunto cerca de su oreja
Nada-pronuncia secamente jugando con sus manos
-Cielo...
No es la primera vez que le pides a alguien matrimonio y eso me duele-logra decir entre sollozos y yo le doy media vuelta quedando nuestros labios a centímetros del otro a la misma vez que ella agachaba la cabeza para ocultar sus ojos vidriosos
-Tienes razón no es la primera vez que pido matrimonio,también se lo pedí a Marta pero con una gran diferencia,ella lo hice por miedo y a ti por amor-sonrío y ella sonríe en mi boca
Aún no sé como te has podido enamorar de alguien como yo
-¿Alguien como tú?-Pregunto frunciendo el ceño
¿Sabes que hay chicas que darían su vida por pasar un solo segundo entre tus manos?
-Algo sé-carcajeo levantándola conmigo
¿De verdad quieres casarte conmigo?
-No voy regalando anillos a cualquiera -murmuro cogiéndola de sus manos atrayendo su cuerpo hacia mi mientras besaba sus labios y su lengua jugueteaba con la mía de forma traviesa,acelerando su respiración junto a aquellos pequeños gemidos que soltaba sobre mi boca
-Amaia...-susurro mientras sus manos recorrían mi torso desnudo mordiendo mi cuello entre sus dientes,quería provocarme y esta era la mejor manera,me tiró sobre la cama sentándose a horcajadas sobre mí,no la reconocía,estaba descontrolada y eso me gustaba demasiado,siguió devorando cada centímetro de mi piel hasta introducirse en mi cuerpo,gritando a la misma vez que yo me retorcía del placer debajo de sus caderas que ahora se movían con agilidad llegando al éxtasis total,despacio,sin prisa con cada movimiento lentamente me besaba cerrando los ojos con fuerza mientras tiraba de mi pelo,el calor se apoderó de la habitación empañando los cristales y los espejos que ahora vibraban a la vez que mi cuerpo,iba a estallar cuando se acercó con destreza a mi oído mordiendo el lóbulo de mi oreja
"¿Te gustaría ser padre?"-susurra acabando ambos por completo apoyando su cuerpo desnudo sobre el mío empapado por el sudor.Sus palabras en mi mente era lo único que resonaba en este lugar,miraba al techo y por más que lo intentaba no podía olvidar aquella ¿Petición?,pasé mis manos por debajo de mi cabeza,sin dar crédito a todo esto mientras ella dormía a mi lado,sentía un cúmulo de emociones,me había hecho enormemente feliz el pensar que ella quería ir más allá de esto pero conociéndola podía despertar y no acordarse.
Besé su frente con cuidado despertandola de aquel sueño,ella se estirazaba mientras frotaba sus ojos y yo le sonreía acariciándole la barbilla
-Buenos días-digo besándola rodeando su cadera para traerla a mí
Buenos días-responde acurrucándose sobre mi pecho,ambos permanecíamos en silencio pensando en aquella palabras que aún recordaba a la perfección y la miré hablándole con la mirada
-Pablo...yo...lo que he dicho...-tartamudea nerviosa
¿De verdad quieres que sea el padre de tus hijos?-pregunto seriamente
-Si,quiero un Pablete recorriendo la casa,con tu pelo,tus ojos y esa sonrisa-solloza acariciando con la yema de sus dedos cada parte de mi cuerpo que antes mencionaba
Pero...-Casi no me salían las palabras,estaba emocionado,feliz y con las cosas un poco más claras,quería ser madre,darme un hijo,a mí...-pensaba sin dejar de mirarla
-Eso sí con una condición-Afirma mientras me señalaba con su dedo índice
Dime-sonreía entre sus brazos
-Que no salga tan ñoño y soso como el padre-carcajea
¿A sí que ñoño y soso no?-Digo acercándome a ella tendiéndola por completo mientras le hacía cosquillas
-Para,Pablo para...-Suplicaba mientras golpeaba mi pecho para que parara.
Retíralo
-Vale,vale lo retiro-sonreía mientras yo me detenía-Eso si señor Moreno no deja de ser un soso,un ñoño y dejarme decirle que demasiado cursi-aclara guiñándome un ojo mientras se dirigía a la ducha mordiéndose el labio inferior
Deja de hacer eso-Susurro acercándome a su cuerpo aún desnudo a la vez que cerraba la puerta volviendo a repetir el gesto,me di media vuelta cuando la abrió por completo y yo la miré extrañado
-¿Sabes que es lo peor?Que aún odiando a la gente cursi y aburrida e de decir que te amo,más que a mi propia vida-suelta de golpe cerrando ahora si por completo y abriendo el grifo.
Yo empecé a vestirme con la cabeza en otro sitio,en la proposición de tener un hijo con ella,en esta boda y en aquel "Te amo" que me había llegado a lo más profundo del alma,junto a ese hueco que siempre guardaba para ella,y es que cada vez que la veía,que pensaba en ella sentía eso a lo que llaman "mariposas" revolotear mi estómago,el temblar de mis manos y mis piernas al despertar y verla a mi lado o esas terribles ganas de querer hacerla mía cada segundo de mi vida eran señales que me abrían los ojos aún más de lo que ya estaban para decirme que era ella "la mujer de mi vida" esa "chica con problemas" que yo convertí en Princesita.
Me acerqué al tocador justo al lado de la puerta del baño y oí su voz cantando "Solamente tu" era la primera vez que la había escuchado cantar y mi canción esa que odiaba y detestaba por encima de todo,ahora sé que también le gusta mi música y que lo oculta por ese orgullo que gasta y que a mí también me vuelve loco.
Pegué mi oído junto a la ranura de la puerta y ella abrió de bruces topándose conmigo
-¿Ahora también me espías mientras me baño?-Pregunta con los brazos en jarra
"Bonito concierto"-susurro en su boca deshaciéndome de su toalla y ella abre sus ojos de par en par provocándome aún más gracia
Vístete-le ordeno mientras termino de peinarme
-¿A dónde vamos?-Pregunta aún sonrojada
A mi casa
-¿Qué?Ni lo sueñes-Niega sentándose sobre el sillón
Amaia...Venga.
-No voy a permitir que vuelvan a humillarme y sobre todo que me comparen con...-No terminó de hablar cuando la callé con un beso y ella volvió a negar en mis labios
No voy a consentir que te hagan daño-Afirmo agarrándole su sus mejillas-Nadie ¿Te queda claro?
Afirmó con un ligero movimiento de cabeza y yo terminé de acicalarme.
Llegamos a mi casa,un gran apartamento situado en la costa,la cogí adentrándonos en ella,le sudaban las manos y yo la tranquilizaba apretándolas aún más fuerte.
Atravesamos el largo jardín donde Trampi nos recibía con aquel jugueteo entre nosotros saltando alegremente y me agaché para acariciarlo,tras hacerlo se acercó a Amaia dándole pequeños golpecitos con la pata para que lo acariciara,ella me imitaba y el empezó a lamer sus manos
-Le has caído bien-sonrío mirándola
Es el único de esta casa que le caigo bien entonces-susurra mirando sus manos
-Todos te adoran
Menos tu madre-dice con el semblante triste
-Te adorará,confía en mí
Y con un "Sí" nos encaminamos hacia la puerta donde Carmen volvía a abrirnos y a recibirnos como días antes.Caminando por el largo pasillo llegamos al salón
-Buenos días Famili...Mis palabras se atragantaron al verla...¿Se puede saber que haces tú aquí?
domingo, 13 de julio de 2014
Capitulo 42. Un SI para siempre.
Narra Amaia:
Mis ojos viajaban sin descanso haciendo una ruta desde el anillo a su rostro. Habia escuchado bien?, ese: "Quieres casarte conmigo?" Habia sido real o un simple producto de mi enamorada inaginacion que no hacia mas que inventar momentos perfectos a su lado?. Me dejé caer de rodillas para estar a su altura acariciandole el rostro. No me lo creia, ya no era "la chica con problemas" que salvo por caridad, ahora la chica con la que compartir su vida, sus inquietudes, su buenos y malos ratos, el café de por las mañanas, la copa de vino al llegar a casa despues de un agotador dia de trabajo... La madre de sus hijos. Hijos con Pablo Alboran? Suena a disparate verdad? Pero mas dispareta era que el chico al que odie con toda mi alma meses atrás ahora estaba arrodillado frente a mi con un precioso anillo de diamantes que en nada se comparaban con su sonrisa... Y puede que fera eso precisamente, su sonrisa, la que me dio las fuerzas suficientes para lanzarme a sus brazos quedando los dos casi recostados en el suelo y susurrarle ese "Si quiero" que tanto queria escuchar. Y así lo hice. Permanecimos durante unos largos minutos besandonos en aquel frio suelo de Marmol mientras el ponia esa deslumbrante joya que ahora lucia en mi mano como simbolo de nuestro amor.
-Tienes idea de lo feliz que me acabas de hacer?. Pregunto a milimetros de mi boca acariciando suavemente mi mejilla.
-y tu tienes idea de lo mucho que te amo?. Volvi a atacar como el segundos antes.
-uy, donde quedó aquella Amaia despota, desconfida y arisca que casi me mordia cada vez aue queria acercarme?.
-En el mismo lugar que ese odio absurdo... Enredado entre tus sabanas Señor Moreno. Dicho esto me beso con pasion, frenesí pero al mismo tiempo con mucho, muchiiisimo amor! Todo el que teniamos, nos sobraba.
-Prometeme algo. Dije con la respiracion algo cortado por los besos que habia inicado en mi cuello.
-lo que quieras. Afirmó.
-Que por mucho que pasen los años vas a seguir haciendome el amor como hasta ahora, despertandome con esa dulzura y diciendome las misma chorradas y cursilerias que tiempo atrás detestaba. Remimos uno en la boca del otro. Y creo que mi voz se proyectaba directamente en su boca haciendo que solo la escucharamos nosotros por el insignificante espacio que habia entre nosotros. Sin mas preambulos me cogio en volandas como una princesa y yo rei ante su gesto.
-Pareces todo un caballero Medieval. Rei despreocupadamente en sus brazos.
-Y tu la princesa en apuros, perdon, la princesita que aun eres casi una niña. Se llevó un puñetazo cariñoso de mi parte y mirandole fijamente a los ojos le dije.
-TU princesita. Le corregí.
No hicieron falta mas palabras, llegamos a su cama... Perdón, nuestra cama y comenzó a desvestirme prenda por prenda, besando cada herida, cada recoveco que a simple vista no se apreciaba pero que el conocia al milimetro de tantas veces que habia estudiado el mapa de mi piel. Fuimos desaciendonos de la ropa, enredandonos en las sabanas al igual que hacian nuestras lenguas desesperadas de sentirse. Lo amaba, nunca amé a nadie como a el y se lo demostraba con cada caricia, cada beso, cada muestra de cariño... Se ademtró en mi callando el primer gemido con sus besos, sin duda eso era amor... Pablo habia sido el primero en muchas cosas: en hacerme el amor, en enamorarme y en hacerme sentir verdaderamente mujer, no un simple objeto sexual. Caí rendida en su pecho mientras acariciaba todo mi cuerpo como si quisiera marcarlo para siempre.
-Princesita, despierta?. Escuché mientras sentia su boca juguetear con mi piel recorriendola por cada rinconcito que aquella tupida sabana dejaba libre.
-Buenos dias futuro esposo. Dije atrayendolo a mi para besarlo mientras notaba que una amplia sonrisa se le dibujaba en el rostro.
-Suena demasiado bien no crees?. Me atrajo a su pecho abrazandome con fuerza y besando mi frente.
-Suena perfecto. Lo besé de nuevo y me quedé pensativa mirando ese magnifico anillo que ahora descansaba en mi dedo corazón.
-Mi amor, estas bien?. Dijo besando delicadamente mi cuello. Es cierto que nunca soporte esas ñoñerias tipo: "mi amor", "mi niña", "princesa"... Pero no se porqué con el era todo diferente, de su boca esos piropos no me resultaban empalagosos, al reves, me resultaban demasiado bonitos.
-Que va a pasar ahora pablo?. Pregunté con la mirada perdida en algun lado de la habitacion.
¿Que quieres que pase?
-Tengo miedo-resoplo acomodandome en su pecho mientras el levantaba mi barbilla quedando mi mirada frente a la suya
No vuelvas a decir eso-dice ahora seriamente
-Esto no va a ser fácil
Nadie dijo que lo fuera solo que valdría la pena vivirlo.
sábado, 12 de julio de 2014
Capitulo 41:Como tu no iba a quererme nadie
Narra Pablo:
"Vuelve a curarme" esas palabras se clavaron sobre mi como cuchillas desgarrandolo todo a su paso mientras su cuerpo temblaba bajo el mio,escondiéndose sobre mi pecho donde se sentía segura y yo maldecia una y otra vez a aquel hijo de puta que abuso de su cuerpo amenazando con mi muerte aprovechando su amor para hacerle daño y ahora con cada caricia ella se estremecía por en dolor del roce de mi piel sobre sus heridas haciendo una mueca y yo apartandome de ella con cuidado observándola de nuevo con aquella tristeza que desprendía y su cuerpo demacrado,en los huesos
-¿Que han hecho contigo?- sollozo a la vez que se acerca de nuevo a mi atrayendome hacia ella que bajaba la cabeza y yo la subía de nuevo con mis dedos
No he sufrido tanto gracias a ti,con cada golpe cerraba los ojos transladandome a aquel mundo distinto a tu lado
-He sufrido tanto por ti...
Lo siento-vuelve a decir entre lágrimas
-Si de verdad quieres que te sane necesito que confíes en mi que pongas todo tu corazón en mis manos y me obedezcas
Esta bien-entre dice secando sus lágrimas
-No vuelvas a olvidar que te quiero
Nunca lo olvide al igual que tus caricias y tu forma en la que me hacías tuya
-Amaia...
Vuelve a hacérmelo solo asi podre olvidar sus abusos
-Estas herida
Nada me hace mas daño que aquel recuerdo-solloza cogiendome de las manos y apoyándolas sobre sus piernas y yo me levanto rápidamente quedando a su espalda apoyando mis brazos sobre el cristal
"Vuelve a curarme" esas palabras se clavaron sobre mi como cuchillas desgarrandolo todo a su paso mientras su cuerpo temblaba bajo el mio,escondiéndose sobre mi pecho donde se sentía segura y yo maldecia una y otra vez a aquel hijo de puta que abuso de su cuerpo amenazando con mi muerte aprovechando su amor para hacerle daño y ahora con cada caricia ella se estremecía por en dolor del roce de mi piel sobre sus heridas haciendo una mueca y yo apartandome de ella con cuidado observándola de nuevo con aquella tristeza que desprendía y su cuerpo demacrado,en los huesos
-¿Que han hecho contigo?- sollozo a la vez que se acerca de nuevo a mi atrayendome hacia ella que bajaba la cabeza y yo la subía de nuevo con mis dedos
No he sufrido tanto gracias a ti,con cada golpe cerraba los ojos transladandome a aquel mundo distinto a tu lado
-He sufrido tanto por ti...
Lo siento-vuelve a decir entre lágrimas
-Si de verdad quieres que te sane necesito que confíes en mi que pongas todo tu corazón en mis manos y me obedezcas
Esta bien-entre dice secando sus lágrimas
-No vuelvas a olvidar que te quiero
Nunca lo olvide al igual que tus caricias y tu forma en la que me hacías tuya
-Amaia...
Vuelve a hacérmelo solo asi podre olvidar sus abusos
-Estas herida
Nada me hace mas daño que aquel recuerdo-solloza cogiendome de las manos y apoyándolas sobre sus piernas y yo me levanto rápidamente quedando a su espalda apoyando mis brazos sobre el cristal
-No puedo-afirmo seriamente
¿Ya no te gusto?¿Es eso?-pregunta mientras tocaba mi espalda obligandome a darme la vuelta
-No es eso,pero...es mejor que te vayas,te pagaré una de las habitaciones de...
¿Del hotel Picasso? No necesito tu caridad asi que si me has traido aqio solo por lástima me iré en seguida
-Me acosté con Carlota-grito mientras aceleraba el ritmo hacia la puerta parando en seco encaminando sus pasos hacia mi con sus ojos empañados en lágrimas apunto de brotar de sus ojos
¿Qué?-solloza arrugando su frente
-Lo sien...No terminé de lamentarme cuando abofeteó mi cara y yo cerré los ojos mientras ella derramaba sus lágrimas mirándome a los ojos y a mí me desgarraba el alma,me hacía mas daño su sufrimiento que aquel guantazo.Empujándome mientras liberaba su rabia contra mi pecho y en un segundo intento de darme otro de sus guantazos agarré su brazo con fuerza besando sus labios apasionadamente,saboreandola de nuevo despues de tres meses llorando su ausencia y ella se perdió en mi acariciando la mejilla donde minutos antes me había golpeado y ella saltó enrroscando sus brazos en mi cadera entrelazando sus brazos rodeando mi nuca y yo no dejé de perderme en su boca,recorriendo con mis dedos el interior de sus muslos achinando los ojos por el dolor y aparté mis manos posándola sobre la cama tendiéndome a su lado para evitar el roze de nuestra ropa me deshice de su camiseta y ella de mi camisa mientras sus lágrimas empapaban las sábanas
-No llores por favor-susurro limpiando sus ojos con mis dedos
¿Por qué lo hiciste?-pregunta semidesnuda tendida sobre mi almohada
-Ella necesitaba olvidarse de mí y yo de tí-afirmo echándome a su lado mientras recorría con mis manos su cuerpo
¿Conseguiste olvidarme?-murmuraba derramando sus últimas lágrimas y yo la callé con mis labios cogiéndola y posándola sobre mí quitándole el sujetador torpemente a la misma vez que ella desabrochaba la hebilla de mi correa eliminando mis pantalones con sus manos y yo los suyos a la vez que jugaba con mi lengua con la suya la coloqué debajo de mi pecho apoyando mis brazos a los lados de su cara mientras bajaba con suavidad llenándola de besos curando con mis labios sus heridas mientras acariciaba con la yema de mis dedos sus curvas pasando por su sexo y sus piernas a la vez que cerraba los ojos soltando un ligero gemido resoplando cuando me introduje en su cuerpo el que ahora temblaba acariciando su rostro pálido que cogía el color rojizo ese que tanto me gustaba,con cada movimiento la hacía mia,con cada gemido olvidar aquellas noches en las que su cuerpo era el desahogo y acabar dentro de ella para así hacerle ver que ahora me pertenecía como hace tiempo lo hacía.
Con un resoplo caí en redondo sobre la cama a la vez que ella se quedó dormida plácidamente,la tapé con cuidado besando su frente observandola como dormía y nunca creí que podría echar tanto de menos la manera en la que alguien ronca,o pestañea en sus sueños incluso la manera en la que arrascaba su nariz cuando le rozaba su pelo y ahora sé que necesito volver a ver esto todos los días de mi vida.
El sonido de mi móvil interumpió mis pensamientos y "Mariola" relucía en la pantalla
-¿Has hecho lo que te dije?-pregunto sin dejarla hablar
Tengo buenas noticias
-Dime que lo han detenido
Está entre rejas,a la espera del juicio
-¿De verdad?-grito de alegría y callo al recordar que ella dormía
Te lo prometo,no tenéis que preocuparos
-¿Están los guardas alrededor de casa?
Tal como me pedistes
-Gracias cariño
De nada-cuelga
Suelto mi teléfono sobre la mesita incorporándome a su lado pasando mi brazo por debajo de su cabeza,atrayéndola a mi pecho desnudo acurrucándola sobre mí acompañando su sueño ese del que nunca quería despertar.Sus ojos se abrieron con los primeros rayos de sol,los mios hacian rato que ya estaban abiertos y ella se asustó sentándose sobre la cama
-Buenos días Princesa
Buenos días-sonríe
-¿Ya no te importa que te llame princesa?
No sabes lo que he echado de menos esa palabra
No sabes lo que he echado de menos esa palabra
-Y yo esa sonrisa por las mañanas
Gracias
-¿Gracias?-murmuro arrugando mi frente
Por hacerme el amor
-Lo necesitaba Amaia,necesitaba volver a sentirte-sollozo mientras ella agarra mi cara-Para siempre
A mi los para siempre se me han hecho un poco grandes
-Osea que tu y yo no vamos a estar para toda la vida
¿De que estamos hablando?
-¿No lo sabes?-digo mientras alzo las cejas
-Mira de todos los hombres de este planeta estoy enamorada de ti y no quiero que acabe nunca,pero no me gusta ni los anillos,ni los para siempre,es absurdo
No es absurdo,es bonito y si a mi me gusta decirte que te quiero para toda la vida...
-Y a mí-sonríe-Hasta el fin del mundo si hicera falta pero resulta que soy una chica abandonada,maltratada por el hombre que un día amé y los para siempre solo me han durado dos segundos
Tampoco creias que ibas a terminar enamorándote de nuevo
-Y resulta que te quiero mas que a mi propia vida-susurra mientras besaba mis labios
Y yo,muchisimo-murmuro levantándome mientras me arrodillo ante ella sacado un caja de mi mesita de noche abriéndola mientras ella abría los ojos de par en par
-¿Quieres casarte conmigo?
Recuerdo haberte dicho que no me gustan los anillos
-Y yo recuerdo haberte dicho que te quiero para toda la vida
-¿Quieres casarte conmigo?
Recuerdo haberte dicho que no me gustan los anillos
-Y yo recuerdo haberte dicho que te quiero para toda la vida
jueves, 10 de julio de 2014
Capitulo 40: No quiero hacerte daño
Narra Amaia:
Me pierdo en su boca saboreando aquellos labios que tanto había deseado durante estos meses,por un instante me olvide de todo,nos olvidamos del mundo para centrarnos en nosotros,ya no importaba Christian,ni aquellas heridas incluso dejamos de pensar en todo aquel que nos observaba atónitos y recogía nuestra imagen con sus cámaras pero lo que si recordé fueron sus amenazas las de quitarle la vida a quien ahora me la devuelve y eso no iba a consentirlo por mucho que me doliera separarme de sus brazos y quitar la mirada de sus ojos.Aparte mis labios de los suyos mientras el me observaba confuso y yo acariciaba con la yema de mis dedos su rostro pálido
Pablo...no...no puedo-pronuncie con la voz quebrada
-¿Que pasa?-me preguntaba arrugando la frente
Tengo que irme
-¿Irte?
No puedo arriesgar tu vida por mi
-No existe otra vida ahí fuera si no es contigo ,me dejaste solo cuando mas lo necesitaba,te busque en todas partes llegando a creer que era otro de mis sueños
Lo hice por ti-sollozo mientras se acerca a mi
Él me coge de mis manos con la más delicadeza posible para evitar hacerme daño arrastrándome con el a la consulta donde ahora estaba vacía,me poso sobre la camilla mientras atrancaba la puerta con una silla y corría las cortinillas para evitar que nos vieran
-Desnudate-Exige con el semblante serio
¿Que?-pregunto fuertemente abriendo los ojos de par en par
-Hazlo-me ordena
No
-¿Quieres que lo haga yo?propone seriamente y yo niego con la cabeza pero el ingnora mi gesto y se encamina hacia mi cuerpo que ahora temblaba con su presencia,posó sus dedos en mi piel provocándome un escalofrío que recorría mi cuerpo,no me desnudaba con el fin que yo pensaba,eso mostraban sus manos que empezaron a descalzarme mientras bajaba mis pantalones y me deshacía de mi camiseta,quedando cubierta por mi sujetador y mis bragas el me observaba atónito echándose las manos a la cabeza mientras limpiaba sus lágrimas
Me pierdo en su boca saboreando aquellos labios que tanto había deseado durante estos meses,por un instante me olvide de todo,nos olvidamos del mundo para centrarnos en nosotros,ya no importaba Christian,ni aquellas heridas incluso dejamos de pensar en todo aquel que nos observaba atónitos y recogía nuestra imagen con sus cámaras pero lo que si recordé fueron sus amenazas las de quitarle la vida a quien ahora me la devuelve y eso no iba a consentirlo por mucho que me doliera separarme de sus brazos y quitar la mirada de sus ojos.Aparte mis labios de los suyos mientras el me observaba confuso y yo acariciaba con la yema de mis dedos su rostro pálido
Pablo...no...no puedo-pronuncie con la voz quebrada
-¿Que pasa?-me preguntaba arrugando la frente
Tengo que irme
-¿Irte?
No puedo arriesgar tu vida por mi
-No existe otra vida ahí fuera si no es contigo ,me dejaste solo cuando mas lo necesitaba,te busque en todas partes llegando a creer que era otro de mis sueños
Lo hice por ti-sollozo mientras se acerca a mi
Él me coge de mis manos con la más delicadeza posible para evitar hacerme daño arrastrándome con el a la consulta donde ahora estaba vacía,me poso sobre la camilla mientras atrancaba la puerta con una silla y corría las cortinillas para evitar que nos vieran
-Desnudate-Exige con el semblante serio
¿Que?-pregunto fuertemente abriendo los ojos de par en par
-Hazlo-me ordena
No
-¿Quieres que lo haga yo?propone seriamente y yo niego con la cabeza pero el ingnora mi gesto y se encamina hacia mi cuerpo que ahora temblaba con su presencia,posó sus dedos en mi piel provocándome un escalofrío que recorría mi cuerpo,no me desnudaba con el fin que yo pensaba,eso mostraban sus manos que empezaron a descalzarme mientras bajaba mis pantalones y me deshacía de mi camiseta,quedando cubierta por mi sujetador y mis bragas el me observaba atónito echándose las manos a la cabeza mientras limpiaba sus lágrimas
"Hijo de puta" decía entre susurros mientras se acercaba mas a mi cuerpo que temblaba cuando notaba su calor.Acaricio mi vientre con dos de sus dedos pasándolo por mis heridas sin quitar sus ojos de los mios,había cambiado su mirada ahora mostraba miedo,pena y rabia y la mía aquellas ganas de que volviera hacerme el amor de sentirlo y hacerlo mio aunque el guardaba las distancias, no se que pasaba pero sus sentimientos habían cambiado.Se retiró de mi cuerpo debil y yo agarré sus manos mientras mis lágrimas recorrían mis mejillas y el limpiaba las suyas a mi espalda,yo las posé sobre mis brazos marcados y sus manos temblaban
-Va a pagar por todo esto-dice con la voz quebrada
Vuelve a hacerme tuya-murmuro casi sin aliento,aún no sabía porque decía esto,pero necesitaba volverlo a sentir,a hacerlo mio de nuevo,echaba de menos su forma de hacerme al amor acostumbrada a estos meses en aquel infierno
Él niega con la cabeza y se retira de nuevo vistiendo mi cuerpo mientras colocaba los mechones de pelo detrás de mis orejas,el silencio esta vez no era cómodo,ni acogedor como en aquellos tiempos,el ambiente estaba frío,cargado de rabia,de dolor y no sé de si de amor por su parte aunque por la mía hubiera llenado el espacio de cada rincón de esta ciudad,él desatranca la puerta y me ordena sentarme sobre aquellos sillones de la consulta esperando al doctor que entró segundos después,yo lo observaba casi sin pestarñear y Pablo se sentó a mi lado atento al diagnóstico,yo casi ni escuché lo que decía,tenía la mente en otro lugar alejado de todo esto,pensaba en como ha cambiado en tan poco tiempo,ya no sonríe,ni tiene ese brillo en sus ojos,solo se limita a hacer lo debe hacer,después de tanto tiempo sin mí me esperaba otra reacción pero es lo normal,lo dejé solo cuando peor estaba como aquel día haciéndole creer que fui un sueño,hice que se enamorara de mi para luego acabar de un plumazo esta historia,para mi tampoco habia sido fácil aguantar sus golpes,sus insultos y que utilizara mi cuerpo a su antojo pero me resguardaba en pensar en el y en que era feliz lejos de esta pesadilla que un dia le tocó vivir y ese rayo de luz me salvaba de la oscuridad.
Toca mis brazos repetidamente indicando que era la hora de irnos y yo me levanto rápidamente despidiéndome del doctor,me paré en seco en la sala de espera al lado de mi madre quien ahora hablaba tranquilamente con Pablo quien me hizo un gesto para que lo acompañara y yo sin entender de que trataba fui tras sus pasos adentrandome en el asiento del copiloto de su Ford Fiesta.
Agaché la cabeza mirando mis manos y el conducía serio hacia "nuestro hogar" donde aparcó rápidamente y cogiéndome de las manos me introdujo de nuevo en aquel apartamento donde tan feliz me había hecho.
Él se servía una copa de vino y me invitaba a sentarme en frente suya sin quitarme la mirada,algo que me ponía especialmente nerviosa
-Amaia...-susurraba mientras yo lo miraba inquieta
¿Si?
-¿Por qué me has pedido eso en la consulta?
¿El qué?
-Sabes de lo que te hablo-pronuncia serio mientras movía la copa y jugaba con los hielos
No sé porque,de verdad-sollozaba escondiendo mi cara entre mis manos y el se levantó y se sentó aún mas cerca pudiendo notar su olor y ese calor del que tanto disfrutaba
-¿Ya no sientes nada por mí?-suelto de golpe sin dejarlo hablar
¿Por qué dices eso?
-Estás distinto
-Estás distinto
Me has hecho daño,mucho daño Amaia
-Odio cuando me llamas por mi nombre
No puedo llamarte de otra forma,no ahora..
-Quería protegerte
Sé protegerme,solo me lo tendrías que haber dicho y nada de esto hubiera pasado
-Lo siento,perdóname
Suelta un suspiro acabandose aquella bebida y dejando la copa sobre la mesa mientras cruza sus piernas y girándose hacia mi
¿Crees que de verdad ya no te quiero?
-Yo...
¿Que no he querido hacerte mía en aquel lugar?
-¿Y por qué no lo has hecho?
Estás herida y no quería hacerte más daño
-Vuelve a curarme-suplico agarrando sus manos mientras él me sonríe acariciando mis labios
Me coge en volandas sentándome sobre él,besa mis labios apasionadamente enredando su lengua con la mía y posando sus manos en mis heridas
-te curaré-pronuncia seguro y yo dejo mis lágrimas sobre su camisa
Cuando me hagas el amor deja tus huellas -suelto en su boca
-te curaré-pronuncia seguro y yo dejo mis lágrimas sobre su camisa
Cuando me hagas el amor deja tus huellas -suelto en su boca
lunes, 7 de julio de 2014
Capitulo 39:Me has hecho daño y no lo quieres ver
Narra Amaia:
Han pasado dos meses,sesenta días desde que me marché de la habitación de aquel frío hotel dejándolo tendido sobre la camilla aún debil y yo con el corazón hecho pedazos al saber que este sería el fin de nuestra historia esa que un día juré que no acabaría y ahora echo de menos su forma de masticar,de como bebía a sorbos,el bailar creyendo que nadie lo veía incluso su olor a cada momento del día,su pasión por el chocolate o como se emocionaba con aquellas películas,esa arruga en la frente cuando se enfadaba después de un día duro y aquella manía de decir lo mal que salía en todas las fotos.
Soledad,avismo,vacio...Simples sensaciones que se apoderan de tu estado de animo cuando no encuentras razón alguna por lo que seguir adelante.Os preguntareis ¿que fue de aquella joven,risueña y viva que arriesgo sin miedo por volver a enamorarse?Esa felicidad se quedo junto a él en aquella cama de hospital en aquel último beso que sello por completo la ultima esperanza,esa la que nunca se pierde.
Hasta ahora he tenido que rezar todas las noches para que cada vez que se abriera la puerta sus manos no me tocaran y he maldecido de aquel dios cuando me forzaba para hacerme suya,con cada embestida recordaba aquellos momentos donde era feliz,cerraba los ojos entre lágrimas pensando que esto era una pesadilla y soñaba en un tiempo lejano cuando me hacía el amor al compás de la marea,sobre aquel piano o en el garaje al que el llamaba estudio.
Hoy diez de Septiembre acompañada de aquella mujer que me trajo al mundo entro de nuevo en el hospital y al pasar por delante de aquella habitación el corazón me latía como nunca antes lo había hecho mientras tapo las heridas que ahora recorren mi cuerpo.
Flashback.
Hoy era el día de decir no,no a sus abusos,no a sus insultos y un no a sus palizas,me había armado de valor,cogiendo fuerzas de donde no las había,plantándome ante él en un intento de ganar esta batalla y hace mas llevadero esta "relación".
-Christian...
¿Qué?¿Has hecho la cena?-grita tirando su chaqueta sobre el parqué que yo recojo con cuidado
-No...yo...
¿Tan inútil eres?-me amenaza acercándose a mí
-No me insultes
No te insulto,es lo que eres,metetelo en la cabeza
-Lo siento ahora mismo te la hago
Así me gusta putita el postre ya me lo cobro yo-sonríe
-Hoy no me apetece-intento decir con la voz quebrada
¿Desde cuando me importa que te apetezca?-me desafía y yo le sirvo la cena que el tira al suelo con las manos mientras me coge por la espalda sentándome sobre sus rodillas y levantándome el vestido con fuerza
metiendo sus manos por debajo de mi ropa interior y yo me opongo entre llantos
Estate quieta,me apetece follar-me grita apretando mis muslos
-No quiero,por favor-sollozo
Y el consigue arrancarme mi ropa,rajándola por completo mientras toca mis pechos con violencia
-Que pares-grito dándole un empujón y tirándolo contra la mesa,se levantó rápidamente mientras se acercaba a mí y yo me encogía sobre el sofá,escondiendo mis lágrimas entre mis manos para no presenciar lo que iba a hacer,levantó sus manos abofeteándome mientras yo le suplicaba que parara y el se quitó su correa llenado mi cuerpo de latigazos,agarrando mi pelo con su otra mano,el dolor era secundario,ya no sentía nada,caí sobre el suelo desmayándome y lo último que escuché fue a mi madre entrar y a él salir corriendo mientras ella me zarandeaba.
Fin del Flashback
Ahora ya nada importaba,ni si quiera aquel escozor que recorría cada centímetro de mi piel,ni sus manos señaladas sobre mis muslos,solo quería desaparecer,todo el mundo te pregunta sobre el miedo y nadie entiende que aquella sensación era lo más parecido al amor que había sentido entre los brazos de aquel hombre,que la verdadera felicidad solo me duró aquellos meses de la mano de quien me hizo soñar y creer en algo distinto,algo que no fuera esto-me decía a mi misma mientras observaba mis brazos cubiertos de moratones.
"Y es que decir que no te vas a enamorar nunca es como decir que nunca vas a sonreír
por mucho que lo intentes siempre llega alguien que lo consigue"-@Mistersonrisa_
Atravieso el pasillo principal agarrada de su brazo mientras todo el mundo observaba mis golpes y se compadecía de mi,estaba irreconocible,ni yo misma sabía quien era cuando me miraba en el espejo y comparaba mi imagen a la de aquella chica con la sonrisa más grande del mundo,deseando sacar a la luz mis mejores vestidos y exaltar mi belleza,algo escaso pero con lo que yo disfrutaba y ahora solo soy alguien a la que el sol abandonó,llevo unos pantalones cortos dejando ver mis delgadas piernas marcadas y sin fuerzas y una camiseta de tirantas algo grande,sujeto mi pelo oscuro en una coleta y mi piel pálida ya no sabe donde esconderse.
Ojalá hubiera podido llorar sin que se me cayese una lágrima,gritar en el profundo silencio o sonreir a todo aquel que disfrutaba viéndome sufrir.-@Mistersonrisa_
Me senté sobre las incómodas sillas del salón de espera,ocultando mis ojos sin brillo y mis mejillas doloridas detrás de una de las revistas,pasaron unos minutos hasta que la solté aburrida,mi cabeza ahora no estaba para pensar,ni para nada-me dije a mi misma.
Cruzé los brazos mientras mi madre me daba calor con sus manos y apoyé mi cabeza sobre su hombro levantándola rápidamente al ver algo de lo que nunca antes creí que iba a poder ver,era él,Pablo, Pablo Moreno de Alboran Fernandiz, el gran idolo de Masas, el que hacia que grupos inmesos de niñas chillaran y corrieran detras de el desesperadamente o le rogaran por un beso, el mismo que me robo el corazon y se lo quedo para el, sin intencion de devolvermelo.
Han pasado dos meses,sesenta días desde que me marché de la habitación de aquel frío hotel dejándolo tendido sobre la camilla aún debil y yo con el corazón hecho pedazos al saber que este sería el fin de nuestra historia esa que un día juré que no acabaría y ahora echo de menos su forma de masticar,de como bebía a sorbos,el bailar creyendo que nadie lo veía incluso su olor a cada momento del día,su pasión por el chocolate o como se emocionaba con aquellas películas,esa arruga en la frente cuando se enfadaba después de un día duro y aquella manía de decir lo mal que salía en todas las fotos.
Soledad,avismo,vacio...Simples sensaciones que se apoderan de tu estado de animo cuando no encuentras razón alguna por lo que seguir adelante.Os preguntareis ¿que fue de aquella joven,risueña y viva que arriesgo sin miedo por volver a enamorarse?Esa felicidad se quedo junto a él en aquella cama de hospital en aquel último beso que sello por completo la ultima esperanza,esa la que nunca se pierde.
Hasta ahora he tenido que rezar todas las noches para que cada vez que se abriera la puerta sus manos no me tocaran y he maldecido de aquel dios cuando me forzaba para hacerme suya,con cada embestida recordaba aquellos momentos donde era feliz,cerraba los ojos entre lágrimas pensando que esto era una pesadilla y soñaba en un tiempo lejano cuando me hacía el amor al compás de la marea,sobre aquel piano o en el garaje al que el llamaba estudio.
Hoy diez de Septiembre acompañada de aquella mujer que me trajo al mundo entro de nuevo en el hospital y al pasar por delante de aquella habitación el corazón me latía como nunca antes lo había hecho mientras tapo las heridas que ahora recorren mi cuerpo.
Flashback.
Hoy era el día de decir no,no a sus abusos,no a sus insultos y un no a sus palizas,me había armado de valor,cogiendo fuerzas de donde no las había,plantándome ante él en un intento de ganar esta batalla y hace mas llevadero esta "relación".
-Christian...
¿Qué?¿Has hecho la cena?-grita tirando su chaqueta sobre el parqué que yo recojo con cuidado
-No...yo...
¿Tan inútil eres?-me amenaza acercándose a mí
-No me insultes
No te insulto,es lo que eres,metetelo en la cabeza
-Lo siento ahora mismo te la hago
Así me gusta putita el postre ya me lo cobro yo-sonríe
-Hoy no me apetece-intento decir con la voz quebrada
¿Desde cuando me importa que te apetezca?-me desafía y yo le sirvo la cena que el tira al suelo con las manos mientras me coge por la espalda sentándome sobre sus rodillas y levantándome el vestido con fuerza
metiendo sus manos por debajo de mi ropa interior y yo me opongo entre llantos
Estate quieta,me apetece follar-me grita apretando mis muslos
-No quiero,por favor-sollozo
Y el consigue arrancarme mi ropa,rajándola por completo mientras toca mis pechos con violencia
-Que pares-grito dándole un empujón y tirándolo contra la mesa,se levantó rápidamente mientras se acercaba a mí y yo me encogía sobre el sofá,escondiendo mis lágrimas entre mis manos para no presenciar lo que iba a hacer,levantó sus manos abofeteándome mientras yo le suplicaba que parara y el se quitó su correa llenado mi cuerpo de latigazos,agarrando mi pelo con su otra mano,el dolor era secundario,ya no sentía nada,caí sobre el suelo desmayándome y lo último que escuché fue a mi madre entrar y a él salir corriendo mientras ella me zarandeaba.
Fin del Flashback
Ahora ya nada importaba,ni si quiera aquel escozor que recorría cada centímetro de mi piel,ni sus manos señaladas sobre mis muslos,solo quería desaparecer,todo el mundo te pregunta sobre el miedo y nadie entiende que aquella sensación era lo más parecido al amor que había sentido entre los brazos de aquel hombre,que la verdadera felicidad solo me duró aquellos meses de la mano de quien me hizo soñar y creer en algo distinto,algo que no fuera esto-me decía a mi misma mientras observaba mis brazos cubiertos de moratones.
"Y es que decir que no te vas a enamorar nunca es como decir que nunca vas a sonreír
por mucho que lo intentes siempre llega alguien que lo consigue"-@Mistersonrisa_
Atravieso el pasillo principal agarrada de su brazo mientras todo el mundo observaba mis golpes y se compadecía de mi,estaba irreconocible,ni yo misma sabía quien era cuando me miraba en el espejo y comparaba mi imagen a la de aquella chica con la sonrisa más grande del mundo,deseando sacar a la luz mis mejores vestidos y exaltar mi belleza,algo escaso pero con lo que yo disfrutaba y ahora solo soy alguien a la que el sol abandonó,llevo unos pantalones cortos dejando ver mis delgadas piernas marcadas y sin fuerzas y una camiseta de tirantas algo grande,sujeto mi pelo oscuro en una coleta y mi piel pálida ya no sabe donde esconderse.
Ojalá hubiera podido llorar sin que se me cayese una lágrima,gritar en el profundo silencio o sonreir a todo aquel que disfrutaba viéndome sufrir.-@Mistersonrisa_
Me senté sobre las incómodas sillas del salón de espera,ocultando mis ojos sin brillo y mis mejillas doloridas detrás de una de las revistas,pasaron unos minutos hasta que la solté aburrida,mi cabeza ahora no estaba para pensar,ni para nada-me dije a mi misma.
Cruzé los brazos mientras mi madre me daba calor con sus manos y apoyé mi cabeza sobre su hombro levantándola rápidamente al ver algo de lo que nunca antes creí que iba a poder ver,era él,Pablo, Pablo Moreno de Alboran Fernandiz, el gran idolo de Masas, el que hacia que grupos inmesos de niñas chillaran y corrieran detras de el desesperadamente o le rogaran por un beso, el mismo que me robo el corazon y se lo quedo para el, sin intencion de devolvermelo.
-Perdone señorita está opupado?. Pronunció el acercandose a nosotras. Es normal que no me reconociera, iba compeltamente tapada, Cristian no me dejaba usar ropa normal y ocultaba mi cara entre los razos de mi madre para evitar un encuentro insoportable... Pero e destino una vez mas dejó ver su faceta caprichosa y quiso jugar un rato mas con nosotros dos.
-Si, si esta. Dije con la menos voz posible, lo justo para que me escuchara pero no para que me reconociera. Se levantó con una amable sonrisa y se sento en frete.
-Amaia Velasco Romero?. Salió la enfermera avisandome de que mi turno habia llegado. Tierra tragame (pensé para mis ademtros), la cara de Pablo se descompuso por completo al ver quien era esa chica toda cubierta con ropa poco moderna que se ocultata tras su madre como una niña pequeña asustada. El seguia completamnete en shock, hice lo posible por no mirarle mientras me levantaba pero se me hizo imposible, voví a perderme en esos ojos marrones que tan feliz me habian hecho.
Entré a la consulta con miedo, el medico obviamente me aconsejo denunciarle y mi madre me apoyo en todo hasta llegar a convencerme, per NO, si el se enteraba me mataria e iria a por Pablo. Puede sonar raro pero preferia mil veces que me matara a mi a que le tocara un solo pelo a el, lo amaba demasido para que sufriera por mi culpa, total, yo ya estaba muerta en vida.
Salimos de ahi cogidas del beazo, aun me sentia muy debil yapoyada sobre mi madre rezaba mentalmente porque Pablo ya se hubiera ido pero no fue asi, ahi estaba apoyado en la puerta de entrada, con el rostro palido y con algunas lagrimas resbalando sobre esa delicada barbita que tanto me gustaba.
-Amaia ¡espera por favor!. Agarró delicadamente mi brazo, me hacia daño debido a las heridas pero nada comparado con lo que me dolía el roce de su piel con la mía, esa que tantas veces llené de besos y caricias y que ahora ya no me pertenece. Me giro y.. Mierda, otra vez esa mirada clavada en mi, no podía no lo soportaba, lo necesitaba, esas ganas inmensas de besarle, abrazarle y quedarme para siempre pegada a el incrementaron de una manera brutal... Pero no Amaia, precisamente por eso, porque lo amas tienes que aguantar.
-Tengo que irme Pablo. Me zafé de sus manos pero volvio a agarrarme, esta vez mas fuerte y no pude aguantar la mueca de dolor.
-Enseñame el brazo.
-No pablo, para...
-Amaia, enseñame el brazo por favor. Respiré hondo y desburí mis brazos y mi barriga. Pablo se mordió el puño de la rabia y le pego un puñetazo a la pared.
-Por el me dejaste? Por ese salvaje?. Gritaba y yo no podia ni mirarlo a los ojos.
-Le quiero Pablo, cuado hay amor todo se soporta, el me necesita y yo a el. Dije todo aquello de carrerilla porque sabia que si me paraba un segundo a pensar lo que decia me callaria a mi misma en sus labios.
-Mirame a los ojos y dime que nunca me quisiste que siempre pensabas en el mientras te hacia el amor, amaia DIMELO!. Me cogio la cara y me miro a los ojos, las lagrimas empezaron a beotar desesperadas. -Nunca te importo lo nuesto, nunca me quisiste, fui un simple juego... Un mero entretenimiento. Seguia subiendo el tono de voz. En su mirada podia verse desprecio, decepcion y si indagabas mucho en sus ojos amor y miedo, me supongo que a perderme para siempre... Pero, como perder a alguien que es completamnete tuya?.
-CALLATE!!. Chillé sin mas!, no lo soportaba mas, eso no era cuerto, lo amaba, mas que a m propia vida. -No tienes ni puta idea de nada Pablo, no tienes idea de nada de lo que he viido estos meses. Alzaba los brazos con rabia, con desesperacion mientras el me miraba atonito. Me daba miedo a m misma, estaba completamente fuera de mi, era otra amaia la que se habia apoderado de mi voz.
-Amaia...!. Me acaricio la mano pero la aparte al segundo.
-Te crees que durante estos meses he estado bien? Crees que disfrutaba teniendo a un baboso encima abusando se mi cuando a quien queria enredado en mi sabanas era a ti?. Volvia a alzar el tono sin importarme nada.
-Y porque coño te fuiste con el? Porque me dejaste?. Dijo indignado.
-Por ti,! Cristian me amenazo con matarte y me muero si te pasa algo!. Lo dije con un intento fallido de no seguir llorando pero era imposible. Las lagrimas hacia rato que me ahogaban.
-Por mi?. Pregunto desconcertado acercandose mas.
-Si pablo por ti! Y sabes por?. Nego con la caneza y me acerque mas mientras me acariciaba la mejilla. -Porque te amo pedazo de idota, TE A M O! Te queda claro?. Sin previo aviso aharro mi nuca con ternura a la vez que con pasion y me beso con todo el amor y el cariño que tanta falta me habia hecho durante estos meses. Porque eso era lo que el y yo teniamos, amor de verdad... Pasara lo que pasara siempre ibamos a volver al ptro! Lo necesito mas que a mi vida y he aprendido que si no esta en ella, aunque respire, no estoy viva.
domingo, 6 de julio de 2014
Capitulo 38:No me di ni cuenta de que ya nunca estabas
Narra Amaia:
Sentada sobre el asiento en la pequeña ambulancia que lo transportaba hacia el hospital lo miraba,dejando mis lágrimas con cada recuerdo,mientras los auxiliares le controlaban la respiración y me tranquilizaban con un "Va a ponerse bien" y yo no sabía si era para que dejara aquel dolor o si de verdad se estaba mejorando.
Nos bajamos de aquel vehículo dirigiéndonos hacia el hospital donde el lo metieron en un quirófano y yo lo esperé en la sala de espera y uno de los celadores me preguntó si quería acompañarlo,yo me quedé en silencio,muda,sin palabras,no sabía si estaba preparada para verlo así,para ver como sufría por mi culpa,otra vez.Afirmé con un ligero movimiento de cabeza y lo seguí hasta aquel lugar donde él tumbado sobre una de las camillas de operaciones,cubierto de tubos,goteros y un pequeño monitor nos esperaban.
Me fui hacia él creyendo que seguía dormido pero sus manos me sobresaltaron agarrando las mías
-No llores-susurraba adormilado
Pablo...-sollozaba tapando mis labios con la mano sobrante y llorando más fuerte
Él volvía a cerrar los ojos en un amago de dolor y mi corazón se rompió en mil pedazos con aquella imagen,estaba abatido,derrotado,lo peor es que era yo la culpable de tantas desgracias y el pensar que podía cambiarlo todo,que podía evitar todo este daño me hacia sentirme aún peor.
"Vamos a proceder"-ordenaba el cirujano desenfundando un tubo de un metro de largo y sus ayudantes cogían de su cabeza,yo estaba asustada,no sabía nada de medicina ni de que hacer en estos momentos y me levanté aterrorizada,pero volví a sentarme cuando sus dedos me apretaban con fuerza y entre abría los ojos observándome.
El cirujano volvió a su posición inicial introduciendo aquel instrumento en su boca y yo aparté la vista evitando verlo,mientras sus manos de apartaron de las mías formando dos puños que apretaba con demasiada fuerza
-¿Estás bien?-grité asustada y él me respondió volviendo a coger mis manos y acercándomelas a su cuerpo.
"No tragues" Le ordenó aquel señor y el asintió volviendo a cerrar sus ojos con fuerza
-Aguanta,aguanta mi vida-sollozaba a su lado y él emitió un gemido retorciéndose en señal de dolor
-Te quiero-le susurré al oído mientras se tranquilizaba y le retiraban aquel aparato tosiendo fuertemente a horcajadas en la camilla
"Listo"-murmuró una de las ayudantes mientras limpiaba su saliva y le tendían un vaso de agua que él bebió de un solo trago.
-¿Cómo estás?
Bien-sonreía y yo suspiré aliviada
"Señor Moreno hemos encontrado restos de DMSO "
-¿Qué quiere decir?
Es un veneno insípido
Es un veneno insípido
-¿Veneno?-gritó asustado
Ha tenido suerte de sobrevivir
-Pero...
¿Quieres poner una denuncia?
-No,no sé quien ha sido
-No,no sé quien ha sido
Me disponía a hablar,a decir de quien se trataba pero mi voz no salía,tenía miedo de que si decía algo tomara represalias contra él,así que callé,como una auténtica cobarde pero el hecho de pensar que puede llegar a acabar con su vida me cerraba todas las puertas de la verdad.
Salí al pasillo mientras acomodaban su habitación donde los ingresarían,aún estaba débil y debían de seguir haciéndole pruebas y controlando que el veneno no se hubiera extendido o infectado alguna parte de su cuerpo.
Abrí la puerta cuando me topé de bruces con su madre que me miraba con desprecio
-Señora
¿Dónde está?-gritaba histérica apartándome de un empujón,yo miré hacia otro lado y subí las escaleras esperándolo en lo que sería su habitación durante su ingreso.Me senté en uno de los sillones con la mirada perdida,recordando las palabras de Christian "Vuelve conmigo o acabaré con su vida". Que ilusa fuí cuando creí que solo eran amenazas que no se atrevería a hacer nada y que solo quería asustarme,eso creia hasta aquella nota y su cuerpo envenenado ¿Cómo ha sido capaz?¿Con quién he estado saliendo todo este tiempo? Ya me contesto yo: con un tremendo hijo de puta capaz de llevarse por delante todo lo que quiero para así hacerme daño,mi destino está escrito,mi vida siempre ha sido así,lo conocí con tan solo trece años ,el tenía diecisiete y sabía más de la vida que yo,fui su aprendiz y el mi maestro,me enseñó a comportarme en los sitios más elegantes,a obedecerlo y a ser su sumisa,no todo fueron golpes pero tampoco sentí el amor en sus brazos,me enganché a él dejando de lado lo que tanto me importa,a mis amigos,a salir,y a mi familia de la que me distancié por completo y ahora estoy aquí en la habitación donde pasaré mis últimas horas a su lado para alejarme de él y volver a sus gritos,sus insultos y sus palizas pero solo así tendré ese granito de felicidad de saber que él vive,tranquilo,feliz y con alguien que su pasado no sea tan negro con una "chica sin problemas" que le dé lo que yo no puedo.
Me sequé las lágrimas cuando la puerta se abrió y su cama entró empujada por los celadores.
Pegué un salto poniéndome de pie y comprobar que estaba completamente dormido,anestesiado e indefenso aprovecho cogiendo un bolígrafo y papel y escribiendo aquel Adiós definitivo.
Dejé la carta sobre su pecho mientras acariciaba su pelo alborotado y enredaba mis dedos en su barba,mis lágrimas caían empapando su camisón y posé mis labios sobre los tuyos soltando el aire con un "Solamente tu" aquella canción que me tarareaba tan solo hace unos días en su garaje donde me hacía el amor sobre aquel piano y entre sollozos volví a repetir "Te voy a echar de menos" abandonando aquel lugar.
Narra Pablo:
Abro los ojos poco a poco mientras la luz me cegaba,miré a ambos lados y ella ya no estaba,así que posé mis pies en el frío suelo para buscarla cuando un sobre cayó de mi cuerpo y yo lo abrí intrigado
"Pablo aún no sé como empezar,podría decirte una de las mil razones que tendría para quedarme a tu lado y seguir esta historia que un día comenzó en una de tus furgonetas y acaba en un hospital después de un lavado de estómago,no ha sido lo más romántico pero si lo más bonito,gracias por hacerme creer en el amor,por enseñarme a que hay más contacto humano que un bofetón,que se puede hacer el amor en cualquier parte y que puedo subir a lo más alto de la Torre Eiffel si tú me acompañas,me hubiera gustado volver a verte sonreír,a que me despertaras con un "Buenos días Princesita" que odiaba pero que sé que ahora los echaré de menos,incluso extrañaré esa cara que ponía tu madre cuando me besabas delante de sus ojos o ver amanecer con tus besos,y si te doy sincera no podré olvidar nunca lo que se siente al estar a tu lado ni me olvidaré de tí cuando pase por aquella playa donde me hiciste el amor al compás de la marea,no puedo explicarte el porque me voy solo quiero que sepas que no es porque he dejado de quererte porque el amor Pablo,el amor no deja de sentirse"
Cerré rápidamente el sobre,levantándome con aquel dolor que ocupaba mi cuerpo y me asomé a la ventana
-Amaia-grité y ella desde lo lejos me miraba apartándome la vista y desapareciendo
¿Será este otro sueño?
viernes, 4 de julio de 2014
Capitulo 37:El pasado siempre vuelve
Narra Pablo:
Aterrizamos sobre España,ella dormía tendida sobre mi hombro y no me hubiera importado quedarme aqui otro vuelo más si tengo el privilegio de observarla mientras cae en este profundo sueño pero el megáfono sonaba y las puertas empezaban a abrirse.
Toqué repetidas veces su brazo con mis dedos y ella se desperezaba
-Hemos llegado-sonreía besándola
¿Qué haces?-dice sobresaltada mirando alrededor
-¿Que pasa?
Nos pueden ver
-Me da igual-susurro volviendo a saborear sus labios mientras ella cierra los ojos y tiro de sus manos saliendo de aquel avión.El aire era cálido,el olor a sal y la humedad pegada en nuestra piel nos abría los ojos "Málaga" me decía a mi mismo y es que no había nada mejor en el mundo que volver a casa,a nuestra casa-pensaba sonriente
-¿Y esa sonrisa?-Pregunta
¿Qué has hecho conmigo Amaia?-le digo acariciando sus brazos y acercándola a mí
-Te necesito-sollozaba-No te vayas de mi lado-susurraba besando mi cuello mientras la abrazaba con más fuerza.
Un taxi nos llevaba hacia Benalmádena,el silencio se apoderó de nosotros,una vez más,escuchando su respiración mientras desenfundaban unos pequeños auriculares y "Deshazte de mi-Malú" Sonaba de fondo mientras ella apoyaba su cabeza sobre los asientos y yo le sonreía
-¿Qué?-preguntaba mientras se quitaba los cascos con las manos
¿Te gusta Malú?
-¿Miras lo que escucho?
Si tenía la esperanza de que mi nombre estuviera en esa pantalla
-Cariño,yo te quiero,pero como Pablo Moreno
¿No te gusta mi música?
-Mmm-murmura posando su dedo sobre la barbilla pensativa-No,no me gusta-Afirma
Genial-digo enfadado mientras miro hacia delante
-¿Para que voy a escucharte con unos auriculares teniendo conciertos nocturnos?-me susurra al oído dándome con el codo y yo me reí ante sus ocurrencias posando otro beso
Deja de hacer eso
-¿El qué?
De mostrarme tu amor en público
-En París no decías lo mismo
Lo que pasó en París,en París se queda-dice con orgullo y yo resoplo
-¿Sabes que? Que voy a seguir besándote las veces que me de la gana y donde me apetezca ¿Te queda claro?-digo apoyando mi dedo indice sobre sus labios mientras jugaba con mi lengua sobre los suyos.
El taxista nos deja sobre la avenida donde vivíamos,nos disponemos a entrar cuando ella se queda parada detrás de mi espalda
-¿Qué haces?
¿Puedo ir a mi casa?
-No,no sola
Pablo...
-No voy a volver a discutir contigo,si quieres ir a casa me das dos segundos y te acompaño
Mi madre me mata si me ve contigo
-Me quedo en la puerta
No...Por favor-me suplica cruzando sus manos
-¿Y si está...?
Ya no siento miedo-me sonríe
Pongo mis brazos en forma de jarra,mientras miro pensativo el suelo,no sabía que hacer,ahora era yo el que sentía esa sensación de que algo pudiera pasarle pero no quería agobiarla,era libre y no puedo hacer nada al respecto y le hago un movimiento de aprobación con la cabeza.
-Gracias-grita abrazándome mientras emprende el camino hacia su hogar y yo termino de organizar nuestras maletas.
Narra Amaia:
Mis pasos se pierden mientras bajo las pequeñas escaleras que me llevan a una calle más baja,quedaban unos metros para llegar incluso podía ver a mi padre a lo lejos barriendo la puerta y las voces de mi madre repitiéndole todo lo que hace mal-pienso mientras sonrío.Sonreir,casi se me hace extraño pensar en ello pero desde que aquel hombre se cruzó en mi camino todo ha cambiado,quiero saltar correr y disfrutar del momento.
Acelero el ritmo de mis pies al sentir el ruido de los pequeños arboles moverse y el sentir la misma sensación que aquella tarde al bajar a comprar los ingredientes para aquel pastel.Empiezo a correr,sin sentir las piernas pero unas manos me rozan y consiguen atraparme
¡Christian!-grito mientras el tapa mis labios con sus manos
-Callate
¿Qué quieres?Déjame en paz
-Shh menos cojones bonita
Vete o...
-¿O qué?¿Vas a llamar a tu novio?
No tengo novio
-Es verdad no lo tienes-dice mientras me sonríe y yo escupo en su cara sientiendo sus manos apretar mis brazos
Me haces daño
-Y más que voy a hacerte si no dejas a ese hijo de puta y vuelves conmigo
No voy a volver contigo,me dan igual tus palizas
-¿Palizas?No cariño,sufrirás de otra forma
¿Qué quieres decir?
-Tu elijes,si vuelves a su lado haré que pague por todo esto
Ni se te ocurra..
-Sabes que soy capaz
Lo quiero
-Yo también,bajo tierra y si no me haces caso-dice cogiendome la cara mientras me aparto-si me desafias putita mia ese Pablo Alboran acabará muy mal y tu a su lado,en la misma tumba.
Me escapé de entre sus manos,encerrándome en el portal,con los ojos llorosos y aquellas marcas de nuevo sobre mi piel.Miré que ya se hubiera ido y decido volver al apartamento en alquiler,no voy a arriesgarme a que mis padres me ven así ¿Y hacerles daño? No,esto quedará entre él y yo.
Pablo me esperaba,besándome la frente y yo tapo mis muñecas con mi chaqueta mientras lo beso intentando olvidar aquella conversación,sus ojos con aquel odio que ya antes había visto y mis lágrimas inundan su cuerpo retirándome para que no me viera llorar.
Limpio mi cara con el agua de la ducha y el me grita a lo lejos
-¿Estás bien?
Si...Pablo-digo entre sollozos
-Te espero en la cama
Claro cielo-respondo saliendo del baño.
El se toma una copa de vino que acostumbraba a beber antes de dormir y besándome la frente cae en la cama mientras yo cierro los ojos intentando dormir.
El movimiento de su cuerpo me despierta encendiendo la luz,el empezó a vomitar mientras ponía sus ojos en blanco
-¡PABLO!¡PABLO! ¿Qué te pasa?-grito levantándome asustada mientras su cuerpo empezaba a convulsionar y yo llamo rápidamente a la ambulancia
-Respira,mi vida,respira,no te vayas...no te vayas por favor-lloro mientras acaricio su cara.
La ambulancia aparcó llevándoselo en aquella camilla mientras llenaban su cuerpo de pequeños tubos y aquella máscara de oxígeno y yo corrí tras ellos chocando con aquella botella de vino,poniéndola en su sitio mientras cae una nota de ella
"Esto es solo un adelanto"-se leía en ella
¿Christian?
Aterrizamos sobre España,ella dormía tendida sobre mi hombro y no me hubiera importado quedarme aqui otro vuelo más si tengo el privilegio de observarla mientras cae en este profundo sueño pero el megáfono sonaba y las puertas empezaban a abrirse.
Toqué repetidas veces su brazo con mis dedos y ella se desperezaba
-Hemos llegado-sonreía besándola
¿Qué haces?-dice sobresaltada mirando alrededor
-¿Que pasa?
Nos pueden ver
-Me da igual-susurro volviendo a saborear sus labios mientras ella cierra los ojos y tiro de sus manos saliendo de aquel avión.El aire era cálido,el olor a sal y la humedad pegada en nuestra piel nos abría los ojos "Málaga" me decía a mi mismo y es que no había nada mejor en el mundo que volver a casa,a nuestra casa-pensaba sonriente
-¿Y esa sonrisa?-Pregunta
¿Qué has hecho conmigo Amaia?-le digo acariciando sus brazos y acercándola a mí
-Te necesito-sollozaba-No te vayas de mi lado-susurraba besando mi cuello mientras la abrazaba con más fuerza.
Un taxi nos llevaba hacia Benalmádena,el silencio se apoderó de nosotros,una vez más,escuchando su respiración mientras desenfundaban unos pequeños auriculares y "Deshazte de mi-Malú" Sonaba de fondo mientras ella apoyaba su cabeza sobre los asientos y yo le sonreía
-¿Qué?-preguntaba mientras se quitaba los cascos con las manos
¿Te gusta Malú?
-¿Miras lo que escucho?
Si tenía la esperanza de que mi nombre estuviera en esa pantalla
-Cariño,yo te quiero,pero como Pablo Moreno
¿No te gusta mi música?
-Mmm-murmura posando su dedo sobre la barbilla pensativa-No,no me gusta-Afirma
Genial-digo enfadado mientras miro hacia delante
-¿Para que voy a escucharte con unos auriculares teniendo conciertos nocturnos?-me susurra al oído dándome con el codo y yo me reí ante sus ocurrencias posando otro beso
Deja de hacer eso
-¿El qué?
De mostrarme tu amor en público
-En París no decías lo mismo
Lo que pasó en París,en París se queda-dice con orgullo y yo resoplo
-¿Sabes que? Que voy a seguir besándote las veces que me de la gana y donde me apetezca ¿Te queda claro?-digo apoyando mi dedo indice sobre sus labios mientras jugaba con mi lengua sobre los suyos.
El taxista nos deja sobre la avenida donde vivíamos,nos disponemos a entrar cuando ella se queda parada detrás de mi espalda
-¿Qué haces?
¿Puedo ir a mi casa?
-No,no sola
Pablo...
-No voy a volver a discutir contigo,si quieres ir a casa me das dos segundos y te acompaño
Mi madre me mata si me ve contigo
-Me quedo en la puerta
No...Por favor-me suplica cruzando sus manos
-¿Y si está...?
Ya no siento miedo-me sonríe
Pongo mis brazos en forma de jarra,mientras miro pensativo el suelo,no sabía que hacer,ahora era yo el que sentía esa sensación de que algo pudiera pasarle pero no quería agobiarla,era libre y no puedo hacer nada al respecto y le hago un movimiento de aprobación con la cabeza.
-Gracias-grita abrazándome mientras emprende el camino hacia su hogar y yo termino de organizar nuestras maletas.
Narra Amaia:
Mis pasos se pierden mientras bajo las pequeñas escaleras que me llevan a una calle más baja,quedaban unos metros para llegar incluso podía ver a mi padre a lo lejos barriendo la puerta y las voces de mi madre repitiéndole todo lo que hace mal-pienso mientras sonrío.Sonreir,casi se me hace extraño pensar en ello pero desde que aquel hombre se cruzó en mi camino todo ha cambiado,quiero saltar correr y disfrutar del momento.
Acelero el ritmo de mis pies al sentir el ruido de los pequeños arboles moverse y el sentir la misma sensación que aquella tarde al bajar a comprar los ingredientes para aquel pastel.Empiezo a correr,sin sentir las piernas pero unas manos me rozan y consiguen atraparme
¡Christian!-grito mientras el tapa mis labios con sus manos
-Callate
¿Qué quieres?Déjame en paz
-Shh menos cojones bonita
Vete o...
-¿O qué?¿Vas a llamar a tu novio?
No tengo novio
-Es verdad no lo tienes-dice mientras me sonríe y yo escupo en su cara sientiendo sus manos apretar mis brazos
Me haces daño
-Y más que voy a hacerte si no dejas a ese hijo de puta y vuelves conmigo
No voy a volver contigo,me dan igual tus palizas
-¿Palizas?No cariño,sufrirás de otra forma
¿Qué quieres decir?
-Tu elijes,si vuelves a su lado haré que pague por todo esto
Ni se te ocurra..
-Sabes que soy capaz
Lo quiero
-Yo también,bajo tierra y si no me haces caso-dice cogiendome la cara mientras me aparto-si me desafias putita mia ese Pablo Alboran acabará muy mal y tu a su lado,en la misma tumba.
Me escapé de entre sus manos,encerrándome en el portal,con los ojos llorosos y aquellas marcas de nuevo sobre mi piel.Miré que ya se hubiera ido y decido volver al apartamento en alquiler,no voy a arriesgarme a que mis padres me ven así ¿Y hacerles daño? No,esto quedará entre él y yo.
Pablo me esperaba,besándome la frente y yo tapo mis muñecas con mi chaqueta mientras lo beso intentando olvidar aquella conversación,sus ojos con aquel odio que ya antes había visto y mis lágrimas inundan su cuerpo retirándome para que no me viera llorar.
Limpio mi cara con el agua de la ducha y el me grita a lo lejos
-¿Estás bien?
Si...Pablo-digo entre sollozos
-Te espero en la cama
Claro cielo-respondo saliendo del baño.
El se toma una copa de vino que acostumbraba a beber antes de dormir y besándome la frente cae en la cama mientras yo cierro los ojos intentando dormir.
El movimiento de su cuerpo me despierta encendiendo la luz,el empezó a vomitar mientras ponía sus ojos en blanco
-¡PABLO!¡PABLO! ¿Qué te pasa?-grito levantándome asustada mientras su cuerpo empezaba a convulsionar y yo llamo rápidamente a la ambulancia
-Respira,mi vida,respira,no te vayas...no te vayas por favor-lloro mientras acaricio su cara.
La ambulancia aparcó llevándoselo en aquella camilla mientras llenaban su cuerpo de pequeños tubos y aquella máscara de oxígeno y yo corrí tras ellos chocando con aquella botella de vino,poniéndola en su sitio mientras cae una nota de ella
"Esto es solo un adelanto"-se leía en ella
¿Christian?
jueves, 3 de julio de 2014
Capitulo 36:Desayuno entre diamantes
Nos cobijamos sobre el techado de una de las pastelerías,el olor endulzaban esta situación agria,no sabía como reaccionar,si salir corriendo y coger el próximo avión hacia España o quedarme con el a pasar las últimas horas de aquel agitado viaje.
No podía negar que sentía celos,rabia,odio hacia la que un día fue mi amiga,imaginármelos aquí,sobre ese mismo puente,haciendo el amor sobre aquella misma cama y desayunando donde nosotros íbamos a hacerlo producía en mi esas ganas de dejarlo todo,de romper con esto pero luego lo miraba,observaba sus ojos vidriosos,su ropa empapada junto a la mía y mi corazón me ordenaba que me quedara a su lado,que apostara por él y decidí que en el juego para ganar hay que jugar todas tus fichas.
El sol salía aprovechando para correr hacia la Torre Eiffel antes de que las nubes volvieran a amenazarnos con otra tromba de agua.El agarraba mis manos,echando su brazo por encima de mis hombros y trayéndome hacia él mientras recorríamos los poco metros hasta estar en frente de esa maravilla compuesta por el hombre.
Alzaba la vista y no llegaba a ver con los ojos donde terminaba aquel monumento de acerco,con un color dorado que hacía perderme en ella,¿Cuántas historias habrán empezado aquí?-me preguntaba.
El observaba conmigo callado,desde aquel incidente no ha vuelto a decir nada y a mi me incomodaba demasiado,no quería verlo así,quería que el Pablo que un día conocí volviera y ahora me siento como una imbécil por haber recordado su historia que sin duda no tuvo un final del todo feliz,tampoco me atreví a preguntar,dicen que las cosas cuanto menos rebusques en ellas menos cosas encuentras y lo que menos me apetecía era encontrar algo relacionado con su historia.
Tira de mis brazos adentrándonos en ella
-¿Vamos a subir?
Claro ¿Crees que vamos a verla desde abajo?
-Son muchos pisos y no estoy muy en forma
Podrás-sonríe guiñándome un ojo
-¿Y si me canso por el camino?
Te ayudaré a subir
-¿Tú no te cansas?-Pregunto
No si la meta es buena-susurra y por un instante sabía que no hablaba de lo mismo que yo
-¿Cuál es tu meta?
La cima
-A veces el final del camino no es siempre lo que esperas-murmuro siguiéndole aquel juego
Hay que arriesgar-dice subiendo los primeros peldaños de aquellos escalones y yo lo sigo tras sus pasos.
Tras varios descansos y sus fuerzas mis piernas alcanzaban el final y París se hacia pequeña a nuestros pies.
Me apoyé en la barandilla observando el transcurrir de la vida y justo en este momento aprecié lo bonita que es,lo grande que podemos llegar a ser al sentirnos vivos,solo hay que subir y alcanzar la meta.
Sus manos acarician mis espalda,rodeándome con sus brazos mientras me besa las mejillas a mi espalda y tararea "La vie en rose" cerca de mis oídos,como un susurro que me hacía seguir soñando y volver a creer en el amor ese de el que todos hablan y solo unos pocos conocen.
-Pablo...-Susurro dando un pequeño gemido
Dime
-Te quiero-digo entre sollozos
Yo no te quiero-afirma
Y vuelvo mi cara quedando ahora entre su pecho y aquellos barrotes,lo miraba confundida mientras él sonreía
Yo te amo-dice dulcemente besando mis labios mientras enroscaba sus manos en mi cintura y me acercaba a él,mi corazón latía a mil por horas y el pulso se aceleraba cada vez que sentía su respiración cerca
-Amaia...Lo siento
¿Lo sientes?
-Ya sabes...
Miré hacia otro lado ocultando mis lágrimas,esto me superaba,no podía con esta presión que me oprimía al respirar
-Ey-susurra mientras gira mi cara-¿Por qué lloras?
No estoy llorando
-¿Vas a decírmelo?
No soporto pensar que ella y tu...
-No la quería-confiesa,esta vez mientras arrugaba la frente y me obervaba
¿Qué?
-Mis padres organizaron una cena con los suyos,una noche en la que la apariencia es lo más valioso,el fin era claro empezar una relación con la hija de uno de los empresarios mas influyentes del país y la estudiante de moda con más prestigio.
¿Qué paso?-Pregunto atónita
-Después de hablar ella me acompañó a dar una vuelta-se atraganta con sus palabras
¿Y?
-Vamos a desayunar,están abriendo las terrazas
Pablo por favor-digo entre lágrimas
-No te voy a negar que físicamente me gustaba,muchísimo,pero solamente era una cara y un cuerpo bonito,es el sentimiento mas grande que tuve hacia ella
¿Os acostásteis?
El asiente con la cabeza mientras trago saliva,no podía seguir escuchándolo,pero necesitaba saberlo
-Pasaron tres años y la atracción se convirtió en cariño,un cariño enorme,incluso llegué a sentir cosas por ella,no estaba enamorado pero me esforzaba por estarlo,vinimos a París,necesitaba estar seguro de lo que ella sentía por mí y de mis propios sentimientos así que le pedí matrimonio sobre el mismo puente donde pusimos el candado en señal de "Si quiero"
¿Os ibais a casar?-Pregunto nerviosa
-Sí,pero a la vuelta del viaje yo empezé con mi carrera musical y ella a estar sola y para llenar el vacío se metió en la cama de Lolo,uno de los componentes de mi banda y ahí acabó todo
Lo siento
-Más siento yo no habértelo dicho antes
Gracias
-¿Gracias?
Necesitaba saberlo,quitarme esa espina de dentro
-Ahora señorita desayunemos-dice sonriendo mientras me acompaña a la terraza de uno de los restaurantes de la gran ciudad,de los más prestigiosos,comimos hasta saciarnos y el recuerdo de Marta se esfumó al igual que mi miedo.
Deboré la penúltima pasta,recubierta de aquella crema de chocolate que impregnaba mis labios,dejandome manchada la comisura que el limpió de un beso y al coger el dulce definitivo y partirlo por la mitad una nota de color rosa relucía entre las migas
-Pero...
Ábrela-insiste
"Si" escrito con calígrafia francesa leían mis ojos
¿Si?
-Quiero salir contigo
No podía negar que sentía celos,rabia,odio hacia la que un día fue mi amiga,imaginármelos aquí,sobre ese mismo puente,haciendo el amor sobre aquella misma cama y desayunando donde nosotros íbamos a hacerlo producía en mi esas ganas de dejarlo todo,de romper con esto pero luego lo miraba,observaba sus ojos vidriosos,su ropa empapada junto a la mía y mi corazón me ordenaba que me quedara a su lado,que apostara por él y decidí que en el juego para ganar hay que jugar todas tus fichas.
El sol salía aprovechando para correr hacia la Torre Eiffel antes de que las nubes volvieran a amenazarnos con otra tromba de agua.El agarraba mis manos,echando su brazo por encima de mis hombros y trayéndome hacia él mientras recorríamos los poco metros hasta estar en frente de esa maravilla compuesta por el hombre.
Alzaba la vista y no llegaba a ver con los ojos donde terminaba aquel monumento de acerco,con un color dorado que hacía perderme en ella,¿Cuántas historias habrán empezado aquí?-me preguntaba.
El observaba conmigo callado,desde aquel incidente no ha vuelto a decir nada y a mi me incomodaba demasiado,no quería verlo así,quería que el Pablo que un día conocí volviera y ahora me siento como una imbécil por haber recordado su historia que sin duda no tuvo un final del todo feliz,tampoco me atreví a preguntar,dicen que las cosas cuanto menos rebusques en ellas menos cosas encuentras y lo que menos me apetecía era encontrar algo relacionado con su historia.
Tira de mis brazos adentrándonos en ella
-¿Vamos a subir?
Claro ¿Crees que vamos a verla desde abajo?
-Son muchos pisos y no estoy muy en forma
Podrás-sonríe guiñándome un ojo
-¿Y si me canso por el camino?
Te ayudaré a subir
-¿Tú no te cansas?-Pregunto
No si la meta es buena-susurra y por un instante sabía que no hablaba de lo mismo que yo
-¿Cuál es tu meta?
La cima
-A veces el final del camino no es siempre lo que esperas-murmuro siguiéndole aquel juego
Hay que arriesgar-dice subiendo los primeros peldaños de aquellos escalones y yo lo sigo tras sus pasos.
Tras varios descansos y sus fuerzas mis piernas alcanzaban el final y París se hacia pequeña a nuestros pies.
Me apoyé en la barandilla observando el transcurrir de la vida y justo en este momento aprecié lo bonita que es,lo grande que podemos llegar a ser al sentirnos vivos,solo hay que subir y alcanzar la meta.
Sus manos acarician mis espalda,rodeándome con sus brazos mientras me besa las mejillas a mi espalda y tararea "La vie en rose" cerca de mis oídos,como un susurro que me hacía seguir soñando y volver a creer en el amor ese de el que todos hablan y solo unos pocos conocen.
-Pablo...-Susurro dando un pequeño gemido
Dime
-Te quiero-digo entre sollozos
Yo no te quiero-afirma
Y vuelvo mi cara quedando ahora entre su pecho y aquellos barrotes,lo miraba confundida mientras él sonreía
Yo te amo-dice dulcemente besando mis labios mientras enroscaba sus manos en mi cintura y me acercaba a él,mi corazón latía a mil por horas y el pulso se aceleraba cada vez que sentía su respiración cerca
-Amaia...Lo siento
¿Lo sientes?
-Ya sabes...
Miré hacia otro lado ocultando mis lágrimas,esto me superaba,no podía con esta presión que me oprimía al respirar
-Ey-susurra mientras gira mi cara-¿Por qué lloras?
No estoy llorando
-¿Vas a decírmelo?
No soporto pensar que ella y tu...
-No la quería-confiesa,esta vez mientras arrugaba la frente y me obervaba
¿Qué?
-Mis padres organizaron una cena con los suyos,una noche en la que la apariencia es lo más valioso,el fin era claro empezar una relación con la hija de uno de los empresarios mas influyentes del país y la estudiante de moda con más prestigio.
¿Qué paso?-Pregunto atónita
-Después de hablar ella me acompañó a dar una vuelta-se atraganta con sus palabras
¿Y?
-Vamos a desayunar,están abriendo las terrazas
Pablo por favor-digo entre lágrimas
-No te voy a negar que físicamente me gustaba,muchísimo,pero solamente era una cara y un cuerpo bonito,es el sentimiento mas grande que tuve hacia ella
¿Os acostásteis?
El asiente con la cabeza mientras trago saliva,no podía seguir escuchándolo,pero necesitaba saberlo
-Pasaron tres años y la atracción se convirtió en cariño,un cariño enorme,incluso llegué a sentir cosas por ella,no estaba enamorado pero me esforzaba por estarlo,vinimos a París,necesitaba estar seguro de lo que ella sentía por mí y de mis propios sentimientos así que le pedí matrimonio sobre el mismo puente donde pusimos el candado en señal de "Si quiero"
¿Os ibais a casar?-Pregunto nerviosa
-Sí,pero a la vuelta del viaje yo empezé con mi carrera musical y ella a estar sola y para llenar el vacío se metió en la cama de Lolo,uno de los componentes de mi banda y ahí acabó todo
Lo siento
-Más siento yo no habértelo dicho antes
Gracias
-¿Gracias?
Necesitaba saberlo,quitarme esa espina de dentro
-Ahora señorita desayunemos-dice sonriendo mientras me acompaña a la terraza de uno de los restaurantes de la gran ciudad,de los más prestigiosos,comimos hasta saciarnos y el recuerdo de Marta se esfumó al igual que mi miedo.
Deboré la penúltima pasta,recubierta de aquella crema de chocolate que impregnaba mis labios,dejandome manchada la comisura que el limpió de un beso y al coger el dulce definitivo y partirlo por la mitad una nota de color rosa relucía entre las migas
-Pero...
Ábrela-insiste
"Si" escrito con calígrafia francesa leían mis ojos
¿Si?
-Quiero salir contigo
miércoles, 2 de julio de 2014
Capitulo 35:Candados
Narra Pablo:
Tumbado a su lado con la ´única iluminación de los rayos de sol entre las nubes la contemplo embobado,cada rincón de su cuerpo era un nuevo descubrimiento.
Alzo su camiseta para acariciar su viente y aquellas heridas habían desaparecido,ni las marcas de un solo rasguño ya cubrían su piel.Levanta su cabeza para mirar lo que yo ahora hacía y sonreía al comprobar que el único recuerdo que tenía de aquel cobarde había desaparecido.
-Es hora de que marques mi cuerpo-Me susurra levantando la vista
Yo sonrío mientras beso dulcemente debajo de su ombligo y ella gime entre dientes mientras apoyo mi cara sobre su tripa y acaricia con la yema de sus dedos mi pelo alborotado.
-Señorita debemos levantarnos o el desayuno se convertirá en almuerzo-digo sonriente mientras ella se levanta para vestirse y yo la observo a lo lejos mientras se metía en el servicio deshaciéndose de mi camisa con aquella mirada que me volvía completamente loco.
Prenda por prenda se desnudaba de camino a la ducha y yo le sonreía al ritmo del contoneo de sus caderas,me hubiera encantado perderme de nuevo en las sábanas frías pero no es todo lo que quiero de ella y se lo demostraría en unas horas sobre aquel monumento-me digo a mi mismo contemplando la Torre Eiffel que brillaba a lo lejos.
-Lista-gritaba entusiasmada dando vueltas para que la mirara,estaba increíble
-¿No me vas a decir nada?-Pregunta enojada
¿No eras tu la que siempre decías "Odio que me digas que estoy preciosa"?
-He cambiado
No has cambiado,sigues siendo la misma solo que ahora crees en el amor
-El amor no existe
Solo tienes que abrir los ojos para verlo
-¿Y si quiero permanecer con ellos cerrados?
Quizás ya los has abierto y no te has dado cuenta
Se quedó callada mientras abría la puerta del apartamento llamando al ascensor a la misma vez que me miraba de reojos,yo decidí abusar del silencio si ella no era quien se diera cuenta yo no iba a mover ficha,no esta vez.
Salimos de aquel porche mientras ella volvía a quedarse frenada frente a la gran fuente de la plaza como cuando la vio por primera vez, "Source d'argent" se llamaba,la fuente del dinero en la que arrojabas una moneda al agua mientras pensabas un deseo y ella te lo cumplía si tu corazón lo quería con fuerzas,así se lo expliqué mientras corría arrojando dos de sus monedas cerrando los ojos fuertemente y pidiendo ese deseo del que por sus ganas lo quería de verdad.
-¿Qué has pedido?-Pregunto mientras emprendemos el camino hacia aquel lugar
Si desvelas tus deseos no se cumplen
-Leyendas urbanas
Como la que me acabas de contar
-Eso funciona
Ya lo veremos-susurra guiñándome un ojo
Le agarro de las manos mientras atravesamos la gran plaza,donde vendían los souvenirs y recuerdos y ella posó sus ojos sobre una torre eiffel de cristal que uno de los tenderos ofrecían.Tiré de sus brazos obligándola a que me acompañara,ella oponía resistencia porque no quería que me gastara mi dinero en ella,como si eso fuera lo que más me preocupara en estos momentos.
-Shh venga
No,no quiero que me la compres
-¿Te vas a estar quieta?-alzo la voz
Te odio
-Bonita forma de odiarme,espero que sea el único al que odies
Ella me contesta sacando la lengua en forma de burla y yo comprando aquella miniatura en señal de venganza
-Toda suya
Te dije que...
Cogí de su cara apretando sus labios mientras la besaba apasionadamente,acercando su cuerpo al mío
-¿Vas a comportarte?
Asiente con la cabeza y volvemos a la gran avenida,quedaban unos metros para adentrarnos en aquella parte de la ciudad cerca de aquel monumento,solo nos quedaba por atravesar aquel puente de candados donde tantos momentos había vivido y aquel recuerdo encadenado con la llave bajo el mar.
Aceleré mis pasos al cruzarlos rogándole a algún dios que por la mente de aquella mujer no se le pasara la idea de pararnos,era muy romántico de eso no tengo duda pero no quiero sacar a relucir el tema de la que fué mi prometida.
Tiró de mis manos en seco y yo cerraba los ojos como si así fuera a solucionar mis problemas,escondiéndome en mí mismo.
-¿Qué pasa Amaia?
¿Te persigue alguien?
-¿A mí? No ¿Por qué?
Porque me llevas corriendo-entre dice sin aliento
-Per-perdona
Esto es precioso-murmura contemplando los candados grabados con los nombres de miles de parejas que como yo un día creyeron que encadenando aquí sus nombres iban a durar toda un vida.
Miraba uno a uno cada grabado mientras las nubes oscurecían el cielo de París y la lluvia nos cogió por sorpresa
-Cielo vamos o nos mojaremos
Espera-Murmura mientras llegaba a aquel candado reconocible,de color dorado y pedrerías dibujando un corazón,ella siempre decía que nuestro amor tendría que relucir frente al de los demás y encargó en exclusiva este a la joyería,destacaba,claro que lo hacía para mi desgracia ella le dió la vuelta y "Pablo Moreno y Marta Duarte" brillaba ante sus ojos mientras la lluvia nos empapaba y sus lágrimas casi se reconocían,bajando por su rostro mojado.
Solos en aquel gran puente con nuestra ropa pegada a la piel por el peso del agua y su mirada clavada sobre la mía.Agarró aquella figura que antes le había regalado estrellándola contra el suelo mojado
-Amaia...-sollozaba mientras cogía sus brazos
No me toques
-Lo siento
¿Lo sientes?Creía que era la primera
-Para mí sí
No,para tí tampoco-decía mientras se alejaba de mí
-Espera-gritaba
¿Esperar a que?¿A que me vuelvas a hacer daño?
-No quiero hacerte daño
Yo solo he podido afianzar nuestro amor tirando una triste moneda al agua y vosotros tenéis un candado de oro molido
-¿Qué mas da eso?
Tu madre tenía razón,yo solo soy "La chica con problemas"
-Ya no tienes problemas,esta mañana lo comprobábamos,marqué tu cuerpo y ahora nada queda de tu pasado
¿A ella también le hiciste el amor en aquella cama?¿También le dijiste que la querías?
-No he querido a nadie como te quiero a tí ¿Qué cojones tengo que hacer para que te quede claro de una maldita vez?
Ocultaba sus ojos bajo sus manos limpiando sus lágrimas y yo la miraba con la impotencia de no poder hacer nada al respecto
Es mejor que acabemos con esta falsa
-No,no
Te mereces a una chica que sepa darte lo que yo no puedo
¡Joder!-grité pataleando aquel candado con fuerza,repitiendo la acción mientras ella intentaba pararme rompí aquella cerradura cogiéndolo y lanzándolo al mar,lejos de nosotros viendo como nuestros nombres se hundían bajo el agua.
Ella corrió hacía mí mientras me abrazaba bajo la lluvia y yo la cogía bajo mis brazos
-Dime tu deseo
Quiero salir contigo.
Tumbado a su lado con la ´única iluminación de los rayos de sol entre las nubes la contemplo embobado,cada rincón de su cuerpo era un nuevo descubrimiento.
Alzo su camiseta para acariciar su viente y aquellas heridas habían desaparecido,ni las marcas de un solo rasguño ya cubrían su piel.Levanta su cabeza para mirar lo que yo ahora hacía y sonreía al comprobar que el único recuerdo que tenía de aquel cobarde había desaparecido.
-Es hora de que marques mi cuerpo-Me susurra levantando la vista
Yo sonrío mientras beso dulcemente debajo de su ombligo y ella gime entre dientes mientras apoyo mi cara sobre su tripa y acaricia con la yema de sus dedos mi pelo alborotado.
-Señorita debemos levantarnos o el desayuno se convertirá en almuerzo-digo sonriente mientras ella se levanta para vestirse y yo la observo a lo lejos mientras se metía en el servicio deshaciéndose de mi camisa con aquella mirada que me volvía completamente loco.
Prenda por prenda se desnudaba de camino a la ducha y yo le sonreía al ritmo del contoneo de sus caderas,me hubiera encantado perderme de nuevo en las sábanas frías pero no es todo lo que quiero de ella y se lo demostraría en unas horas sobre aquel monumento-me digo a mi mismo contemplando la Torre Eiffel que brillaba a lo lejos.
-Lista-gritaba entusiasmada dando vueltas para que la mirara,estaba increíble
-¿No me vas a decir nada?-Pregunta enojada
¿No eras tu la que siempre decías "Odio que me digas que estoy preciosa"?
-He cambiado
No has cambiado,sigues siendo la misma solo que ahora crees en el amor
-El amor no existe
Solo tienes que abrir los ojos para verlo
-¿Y si quiero permanecer con ellos cerrados?
Quizás ya los has abierto y no te has dado cuenta
Se quedó callada mientras abría la puerta del apartamento llamando al ascensor a la misma vez que me miraba de reojos,yo decidí abusar del silencio si ella no era quien se diera cuenta yo no iba a mover ficha,no esta vez.
Salimos de aquel porche mientras ella volvía a quedarse frenada frente a la gran fuente de la plaza como cuando la vio por primera vez, "Source d'argent" se llamaba,la fuente del dinero en la que arrojabas una moneda al agua mientras pensabas un deseo y ella te lo cumplía si tu corazón lo quería con fuerzas,así se lo expliqué mientras corría arrojando dos de sus monedas cerrando los ojos fuertemente y pidiendo ese deseo del que por sus ganas lo quería de verdad.
-¿Qué has pedido?-Pregunto mientras emprendemos el camino hacia aquel lugar
Si desvelas tus deseos no se cumplen
-Leyendas urbanas
Como la que me acabas de contar
-Eso funciona
Ya lo veremos-susurra guiñándome un ojo
Le agarro de las manos mientras atravesamos la gran plaza,donde vendían los souvenirs y recuerdos y ella posó sus ojos sobre una torre eiffel de cristal que uno de los tenderos ofrecían.Tiré de sus brazos obligándola a que me acompañara,ella oponía resistencia porque no quería que me gastara mi dinero en ella,como si eso fuera lo que más me preocupara en estos momentos.
-Shh venga
No,no quiero que me la compres
-¿Te vas a estar quieta?-alzo la voz
Te odio
-Bonita forma de odiarme,espero que sea el único al que odies
Ella me contesta sacando la lengua en forma de burla y yo comprando aquella miniatura en señal de venganza
-Toda suya
Te dije que...
Cogí de su cara apretando sus labios mientras la besaba apasionadamente,acercando su cuerpo al mío
-¿Vas a comportarte?
Asiente con la cabeza y volvemos a la gran avenida,quedaban unos metros para adentrarnos en aquella parte de la ciudad cerca de aquel monumento,solo nos quedaba por atravesar aquel puente de candados donde tantos momentos había vivido y aquel recuerdo encadenado con la llave bajo el mar.
Aceleré mis pasos al cruzarlos rogándole a algún dios que por la mente de aquella mujer no se le pasara la idea de pararnos,era muy romántico de eso no tengo duda pero no quiero sacar a relucir el tema de la que fué mi prometida.
Tiró de mis manos en seco y yo cerraba los ojos como si así fuera a solucionar mis problemas,escondiéndome en mí mismo.
-¿Qué pasa Amaia?
¿Te persigue alguien?
-¿A mí? No ¿Por qué?
Porque me llevas corriendo-entre dice sin aliento
-Per-perdona
Esto es precioso-murmura contemplando los candados grabados con los nombres de miles de parejas que como yo un día creyeron que encadenando aquí sus nombres iban a durar toda un vida.
Miraba uno a uno cada grabado mientras las nubes oscurecían el cielo de París y la lluvia nos cogió por sorpresa
-Cielo vamos o nos mojaremos
Espera-Murmura mientras llegaba a aquel candado reconocible,de color dorado y pedrerías dibujando un corazón,ella siempre decía que nuestro amor tendría que relucir frente al de los demás y encargó en exclusiva este a la joyería,destacaba,claro que lo hacía para mi desgracia ella le dió la vuelta y "Pablo Moreno y Marta Duarte" brillaba ante sus ojos mientras la lluvia nos empapaba y sus lágrimas casi se reconocían,bajando por su rostro mojado.
Solos en aquel gran puente con nuestra ropa pegada a la piel por el peso del agua y su mirada clavada sobre la mía.Agarró aquella figura que antes le había regalado estrellándola contra el suelo mojado
-Amaia...-sollozaba mientras cogía sus brazos
No me toques
-Lo siento
¿Lo sientes?Creía que era la primera
-Para mí sí
No,para tí tampoco-decía mientras se alejaba de mí
-Espera-gritaba
¿Esperar a que?¿A que me vuelvas a hacer daño?
-No quiero hacerte daño
Yo solo he podido afianzar nuestro amor tirando una triste moneda al agua y vosotros tenéis un candado de oro molido
-¿Qué mas da eso?
Tu madre tenía razón,yo solo soy "La chica con problemas"
-Ya no tienes problemas,esta mañana lo comprobábamos,marqué tu cuerpo y ahora nada queda de tu pasado
¿A ella también le hiciste el amor en aquella cama?¿También le dijiste que la querías?
-No he querido a nadie como te quiero a tí ¿Qué cojones tengo que hacer para que te quede claro de una maldita vez?
Ocultaba sus ojos bajo sus manos limpiando sus lágrimas y yo la miraba con la impotencia de no poder hacer nada al respecto
Es mejor que acabemos con esta falsa
-No,no
Te mereces a una chica que sepa darte lo que yo no puedo
¡Joder!-grité pataleando aquel candado con fuerza,repitiendo la acción mientras ella intentaba pararme rompí aquella cerradura cogiéndolo y lanzándolo al mar,lejos de nosotros viendo como nuestros nombres se hundían bajo el agua.
Ella corrió hacía mí mientras me abrazaba bajo la lluvia y yo la cogía bajo mis brazos
-Dime tu deseo
Quiero salir contigo.
martes, 1 de julio de 2014
Capitulo 34:Una noche en París
Narra Amaia:
Con los pies en París y aquel hombre a mi lado empieza un nuevo ciclo y es que el fin de una relación es el principio de un nuevo comienzo,tal vez no como esperaba,enamorada del mismo chico por el cual meses antes no hubiera apostado pero las grandes decisiones son por culpa del azar,mi vida era una ruleta y el el premio por el cual inviertes tus sentimientos.
Espero en la puerta de embarcación mientras el acarrea nuestras maletas con torpeza y yo sonrío a lo lejos
-¿Te hace gracia?-Pregunta tirando de mi equipaje mientras se le caían los neceseres que aguantaba con la otra mano
Bastante-Afirmo ayudando a organizar aquel desastre que ahora yacía en el suelo
Ambos amontonábamos las prendas con nuestras manos llegando a rozarnos con la punta de nuestros dedos y mi piel volvía a ese estado natural de erizamiento y el volvía a repetir el gesto esta vez pasando sus manos por mis piernas desnudas por el largo del vestido.
-Listo-Murmura pasando sus dedos alborotando su pelo,no podía estar más sexy,una camisa vaquera semi abrochada dejando al descubierto aquel pecho donde tantas veces me había perdido y sus pantalones de la misma tela ajustados por debajo de la rodilla eran la ultima pincelada a aquella obra de arte.
Caminamos hacia la salida del aeropuerto,deseando de tener aquel lugar del que tanto había oído hablar frente a mis ojos pero un grupo de chicas de unos diecisiete años nos paran bruscamente sujetando una pancarta en la que "Pablo Alboran bienvenue à Paris nous vous aimons" se leía a lo lejos y yo despegaba mis dedos de sus manos,repitiendo la acción que anteriormente el había hecho en España,pero el aprieta con más fuerza y me atrae hacia él besándome apasionadamente delante de las miradas de aquel grupo de unas quince adolescentes.Sus ojos se tornaban y mis mejillas empezaban a arder mientras acercaba sus labios a mi oído "Ahora vuelvo" Decía mientras se fotografiaba con ellas.
Pasaron unos seis minutos cuando volvió hacia mi
-Bienvenue à Paris-Murmura con aquel acento extranjero que me volvía loca.
Pasaba su brazo por mi cintura mientras paseábamos por la gran avenida de esta preciosa ciudad,el señalaba con sus dedos cada monumento y me explicaba de qué se trataba mientras yo atendía embobada no por aquellas estatuas si no por la manera en la que hablaba,en la que movía sus labios tan cerca de mis ojos.
-Y esta es la Cibeles
Ajam-Asiento mientras perdía mi mirada en sus ojos
-Cariño la cibeles está en Madrid no en París
Ajam-repito
-No me estás escuchando ¿verdad?
Ajam-sonrío y el carcajea mientras me adentra en uno de los portales frente a aquella fuente que adornaba la plaza,el agua caía con fuerza empañando los cristales de los hoteles y no me importaria bañarme en ella,tenía algo especial,algo que me embrujó solo al verla.
-¿Dónde estamos?-Exclamo mientras el me cogía de las manos perdiéndonos en uno de los edificios más antiguos de la ciudad
En nuestro apartamento-murmura abriendo la puerta invitándome a entrar.
Las maletas cayeron de mis manos mientras mis ojos se abrían de par en par y él me observaba sonriente.Podría ponerle un adjetivo a este lugar pero cualquiera se le quedaría pequeño.
Una gran habitación cubierta de ventanales se posaban frente a mis ojos y la Torre Eiffel alumbraba el lugar donde una gran cama nos invitaba a observarla desde allí.Yo caminé hacia el lugar,posando mi mano sobre los cristales mirando aquel paisaje que nunca olvidaría.
Siento como rodea con sus brazos mi cintura mientras apoya su barbilla sobre mi hombro
-Feliz cumpleaños
Esto es...
-¿Te gusta?
Gracias Pablo-susurro girándome hacia el,acariciando sus mejillas con mis manos mientras el me observa con los ojos empañados y hace que mis lágrimas también afloren,no entiendo el porqué pero justo en ese momento,en aquella habitación con vistas a París me dí cuenta que por muy larga que sea la vida quiero que él camine a mi lado y quizás el sentía lo mismo de ahí la explicación a sus lágrimas.
Pasaron segundos de aquel silencio cuando sus labios buscaban los míos,esta vez sin aquella pasión desenfrenada que antes solíamos gastar sino el amor del que por fin disfrutábamos.Me cogió dulcemente posándome sobre aquel colchón con la Torre Eiffel a nuestros pies se deshacía de mi vestido mientras la piel se ponía de gallina y aquel ardor recorría mi cuerpo yo eliminé su camisa besándo su torso ahora desnudo,a ambos solo nos cubría nuestra ropa interior y el seguía besando mis labios,piel con piel,compartiendo el calor de nuestros cuerpos frente al atardecer.
Acercó sus labios a milímetros de mi cara "Te quiero" Susurraba y siguió saboreándome y yo sin pensármelo dos veces sujeté su cara con mis manos y un "Te amo" puso fin a esta tarde de confesiones y teoría y dando lugar a la práctica esa que tanto me hacía disfrutar.
Bajó sus manos por las curvas de mi cuerpo empezando por mis hombros y terminando en mis pies mientras mis dedos dibujaban corazones en su espalda.Agarró fuertemente mis glúteos levantándome hacia él,quedando desnuda sentada frente a su cuerpo mientras me puso encima
-Hazme tuyo-decía sonriente y yo asentía mientras lo introduje en mi cuerpo que temblaba y con suaves movimientos llegamos al éxtasis del placer a aquel hueco entre las nubes dónde ahora descansábamos cayendo en brazos de Morfeo.
El resplandor de los flashes y el sonido de la cámara me despertaban después de aquella noche de ensueño.
Estaba completamente desnuda tapada con las finas sábanas que cubrían mis pecho,el sol entraba por aquellos ventanales donde aquella "Torre del amor" Nos daba sus buenos días,Pablo me observaba mientras fotografiaba cada palmo de mi piel y yo estiraba despertando poco a poco.
-Buenos días-murmura con aquella voz de recién despertado y aquel pelo alborotado
Buenos días-Respondo de la misma manera
-¿Qué te parece desayunar bajo aquella maravilla?-Pregunta señalando la Torre Eiffel
Me parece increíble
El me sonreía besando mis labios
-¿Qué hacía con esa camara?
¿Acaso no dicen que cuando visitas un lugar es costumbre fotografiar monumentos? susurra tendiéndose a mi lado.
Con los pies en París y aquel hombre a mi lado empieza un nuevo ciclo y es que el fin de una relación es el principio de un nuevo comienzo,tal vez no como esperaba,enamorada del mismo chico por el cual meses antes no hubiera apostado pero las grandes decisiones son por culpa del azar,mi vida era una ruleta y el el premio por el cual inviertes tus sentimientos.
Espero en la puerta de embarcación mientras el acarrea nuestras maletas con torpeza y yo sonrío a lo lejos
-¿Te hace gracia?-Pregunta tirando de mi equipaje mientras se le caían los neceseres que aguantaba con la otra mano
Bastante-Afirmo ayudando a organizar aquel desastre que ahora yacía en el suelo
Ambos amontonábamos las prendas con nuestras manos llegando a rozarnos con la punta de nuestros dedos y mi piel volvía a ese estado natural de erizamiento y el volvía a repetir el gesto esta vez pasando sus manos por mis piernas desnudas por el largo del vestido.
-Listo-Murmura pasando sus dedos alborotando su pelo,no podía estar más sexy,una camisa vaquera semi abrochada dejando al descubierto aquel pecho donde tantas veces me había perdido y sus pantalones de la misma tela ajustados por debajo de la rodilla eran la ultima pincelada a aquella obra de arte.
Caminamos hacia la salida del aeropuerto,deseando de tener aquel lugar del que tanto había oído hablar frente a mis ojos pero un grupo de chicas de unos diecisiete años nos paran bruscamente sujetando una pancarta en la que "Pablo Alboran bienvenue à Paris nous vous aimons" se leía a lo lejos y yo despegaba mis dedos de sus manos,repitiendo la acción que anteriormente el había hecho en España,pero el aprieta con más fuerza y me atrae hacia él besándome apasionadamente delante de las miradas de aquel grupo de unas quince adolescentes.Sus ojos se tornaban y mis mejillas empezaban a arder mientras acercaba sus labios a mi oído "Ahora vuelvo" Decía mientras se fotografiaba con ellas.
Pasaron unos seis minutos cuando volvió hacia mi
-Bienvenue à Paris-Murmura con aquel acento extranjero que me volvía loca.
Pasaba su brazo por mi cintura mientras paseábamos por la gran avenida de esta preciosa ciudad,el señalaba con sus dedos cada monumento y me explicaba de qué se trataba mientras yo atendía embobada no por aquellas estatuas si no por la manera en la que hablaba,en la que movía sus labios tan cerca de mis ojos.
-Y esta es la Cibeles
Ajam-Asiento mientras perdía mi mirada en sus ojos
-Cariño la cibeles está en Madrid no en París
Ajam-repito
-No me estás escuchando ¿verdad?
Ajam-sonrío y el carcajea mientras me adentra en uno de los portales frente a aquella fuente que adornaba la plaza,el agua caía con fuerza empañando los cristales de los hoteles y no me importaria bañarme en ella,tenía algo especial,algo que me embrujó solo al verla.
-¿Dónde estamos?-Exclamo mientras el me cogía de las manos perdiéndonos en uno de los edificios más antiguos de la ciudad
En nuestro apartamento-murmura abriendo la puerta invitándome a entrar.
Las maletas cayeron de mis manos mientras mis ojos se abrían de par en par y él me observaba sonriente.Podría ponerle un adjetivo a este lugar pero cualquiera se le quedaría pequeño.
Una gran habitación cubierta de ventanales se posaban frente a mis ojos y la Torre Eiffel alumbraba el lugar donde una gran cama nos invitaba a observarla desde allí.Yo caminé hacia el lugar,posando mi mano sobre los cristales mirando aquel paisaje que nunca olvidaría.
Siento como rodea con sus brazos mi cintura mientras apoya su barbilla sobre mi hombro
-Feliz cumpleaños
Esto es...
-¿Te gusta?
Gracias Pablo-susurro girándome hacia el,acariciando sus mejillas con mis manos mientras el me observa con los ojos empañados y hace que mis lágrimas también afloren,no entiendo el porqué pero justo en ese momento,en aquella habitación con vistas a París me dí cuenta que por muy larga que sea la vida quiero que él camine a mi lado y quizás el sentía lo mismo de ahí la explicación a sus lágrimas.
Pasaron segundos de aquel silencio cuando sus labios buscaban los míos,esta vez sin aquella pasión desenfrenada que antes solíamos gastar sino el amor del que por fin disfrutábamos.Me cogió dulcemente posándome sobre aquel colchón con la Torre Eiffel a nuestros pies se deshacía de mi vestido mientras la piel se ponía de gallina y aquel ardor recorría mi cuerpo yo eliminé su camisa besándo su torso ahora desnudo,a ambos solo nos cubría nuestra ropa interior y el seguía besando mis labios,piel con piel,compartiendo el calor de nuestros cuerpos frente al atardecer.
Acercó sus labios a milímetros de mi cara "Te quiero" Susurraba y siguió saboreándome y yo sin pensármelo dos veces sujeté su cara con mis manos y un "Te amo" puso fin a esta tarde de confesiones y teoría y dando lugar a la práctica esa que tanto me hacía disfrutar.
Bajó sus manos por las curvas de mi cuerpo empezando por mis hombros y terminando en mis pies mientras mis dedos dibujaban corazones en su espalda.Agarró fuertemente mis glúteos levantándome hacia él,quedando desnuda sentada frente a su cuerpo mientras me puso encima
-Hazme tuyo-decía sonriente y yo asentía mientras lo introduje en mi cuerpo que temblaba y con suaves movimientos llegamos al éxtasis del placer a aquel hueco entre las nubes dónde ahora descansábamos cayendo en brazos de Morfeo.
El resplandor de los flashes y el sonido de la cámara me despertaban después de aquella noche de ensueño.
Estaba completamente desnuda tapada con las finas sábanas que cubrían mis pecho,el sol entraba por aquellos ventanales donde aquella "Torre del amor" Nos daba sus buenos días,Pablo me observaba mientras fotografiaba cada palmo de mi piel y yo estiraba despertando poco a poco.
-Buenos días-murmura con aquella voz de recién despertado y aquel pelo alborotado
Buenos días-Respondo de la misma manera
-¿Qué te parece desayunar bajo aquella maravilla?-Pregunta señalando la Torre Eiffel
Me parece increíble
El me sonreía besando mis labios
-¿Qué hacía con esa camara?
¿Acaso no dicen que cuando visitas un lugar es costumbre fotografiar monumentos? susurra tendiéndose a mi lado.
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