Nos cobijamos sobre el techado de una de las pastelerías,el olor endulzaban esta situación agria,no sabía como reaccionar,si salir corriendo y coger el próximo avión hacia España o quedarme con el a pasar las últimas horas de aquel agitado viaje.
No podía negar que sentía celos,rabia,odio hacia la que un día fue mi amiga,imaginármelos aquí,sobre ese mismo puente,haciendo el amor sobre aquella misma cama y desayunando donde nosotros íbamos a hacerlo producía en mi esas ganas de dejarlo todo,de romper con esto pero luego lo miraba,observaba sus ojos vidriosos,su ropa empapada junto a la mía y mi corazón me ordenaba que me quedara a su lado,que apostara por él y decidí que en el juego para ganar hay que jugar todas tus fichas.
El sol salía aprovechando para correr hacia la Torre Eiffel antes de que las nubes volvieran a amenazarnos con otra tromba de agua.El agarraba mis manos,echando su brazo por encima de mis hombros y trayéndome hacia él mientras recorríamos los poco metros hasta estar en frente de esa maravilla compuesta por el hombre.
Alzaba la vista y no llegaba a ver con los ojos donde terminaba aquel monumento de acerco,con un color dorado que hacía perderme en ella,¿Cuántas historias habrán empezado aquí?-me preguntaba.
El observaba conmigo callado,desde aquel incidente no ha vuelto a decir nada y a mi me incomodaba demasiado,no quería verlo así,quería que el Pablo que un día conocí volviera y ahora me siento como una imbécil por haber recordado su historia que sin duda no tuvo un final del todo feliz,tampoco me atreví a preguntar,dicen que las cosas cuanto menos rebusques en ellas menos cosas encuentras y lo que menos me apetecía era encontrar algo relacionado con su historia.
Tira de mis brazos adentrándonos en ella
-¿Vamos a subir?
Claro ¿Crees que vamos a verla desde abajo?
-Son muchos pisos y no estoy muy en forma
Podrás-sonríe guiñándome un ojo
-¿Y si me canso por el camino?
Te ayudaré a subir
-¿Tú no te cansas?-Pregunto
No si la meta es buena-susurra y por un instante sabía que no hablaba de lo mismo que yo
-¿Cuál es tu meta?
La cima
-A veces el final del camino no es siempre lo que esperas-murmuro siguiéndole aquel juego
Hay que arriesgar-dice subiendo los primeros peldaños de aquellos escalones y yo lo sigo tras sus pasos.
Tras varios descansos y sus fuerzas mis piernas alcanzaban el final y París se hacia pequeña a nuestros pies.
Me apoyé en la barandilla observando el transcurrir de la vida y justo en este momento aprecié lo bonita que es,lo grande que podemos llegar a ser al sentirnos vivos,solo hay que subir y alcanzar la meta.
Sus manos acarician mis espalda,rodeándome con sus brazos mientras me besa las mejillas a mi espalda y tararea "La vie en rose" cerca de mis oídos,como un susurro que me hacía seguir soñando y volver a creer en el amor ese de el que todos hablan y solo unos pocos conocen.
-Pablo...-Susurro dando un pequeño gemido
Dime
-Te quiero-digo entre sollozos
Yo no te quiero-afirma
Y vuelvo mi cara quedando ahora entre su pecho y aquellos barrotes,lo miraba confundida mientras él sonreía
Yo te amo-dice dulcemente besando mis labios mientras enroscaba sus manos en mi cintura y me acercaba a él,mi corazón latía a mil por horas y el pulso se aceleraba cada vez que sentía su respiración cerca
-Amaia...Lo siento
¿Lo sientes?
-Ya sabes...
Miré hacia otro lado ocultando mis lágrimas,esto me superaba,no podía con esta presión que me oprimía al respirar
-Ey-susurra mientras gira mi cara-¿Por qué lloras?
No estoy llorando
-¿Vas a decírmelo?
No soporto pensar que ella y tu...
-No la quería-confiesa,esta vez mientras arrugaba la frente y me obervaba
¿Qué?
-Mis padres organizaron una cena con los suyos,una noche en la que la apariencia es lo más valioso,el fin era claro empezar una relación con la hija de uno de los empresarios mas influyentes del país y la estudiante de moda con más prestigio.
¿Qué paso?-Pregunto atónita
-Después de hablar ella me acompañó a dar una vuelta-se atraganta con sus palabras
¿Y?
-Vamos a desayunar,están abriendo las terrazas
Pablo por favor-digo entre lágrimas
-No te voy a negar que físicamente me gustaba,muchísimo,pero solamente era una cara y un cuerpo bonito,es el sentimiento mas grande que tuve hacia ella
¿Os acostásteis?
El asiente con la cabeza mientras trago saliva,no podía seguir escuchándolo,pero necesitaba saberlo
-Pasaron tres años y la atracción se convirtió en cariño,un cariño enorme,incluso llegué a sentir cosas por ella,no estaba enamorado pero me esforzaba por estarlo,vinimos a París,necesitaba estar seguro de lo que ella sentía por mí y de mis propios sentimientos así que le pedí matrimonio sobre el mismo puente donde pusimos el candado en señal de "Si quiero"
¿Os ibais a casar?-Pregunto nerviosa
-Sí,pero a la vuelta del viaje yo empezé con mi carrera musical y ella a estar sola y para llenar el vacío se metió en la cama de Lolo,uno de los componentes de mi banda y ahí acabó todo
Lo siento
-Más siento yo no habértelo dicho antes
Gracias
-¿Gracias?
Necesitaba saberlo,quitarme esa espina de dentro
-Ahora señorita desayunemos-dice sonriendo mientras me acompaña a la terraza de uno de los restaurantes de la gran ciudad,de los más prestigiosos,comimos hasta saciarnos y el recuerdo de Marta se esfumó al igual que mi miedo.
Deboré la penúltima pasta,recubierta de aquella crema de chocolate que impregnaba mis labios,dejandome manchada la comisura que el limpió de un beso y al coger el dulce definitivo y partirlo por la mitad una nota de color rosa relucía entre las migas
-Pero...
Ábrela-insiste
"Si" escrito con calígrafia francesa leían mis ojos
¿Si?
-Quiero salir contigo
No hay comentarios:
Publicar un comentario