sábado, 19 de julio de 2014

Capitulo 44: Final 1 temporada

Narra Amaia:
Sentía su protección sobre mis manos al entrar sobre aquel salón donde la silueta de una mujer hacían a ambos sobresaltarnos,era Carlota,vestida con sus mejores galas,un vestido de encaje por debajo de las caderas acompañado de unos zapatos de tacón a juego resaltaba su esbelto cuerpo y su melena suelta por debajo de los hombros la hacía aún más encantadora para todos excepto para mí.
Lo miré varias veces y su rostro reflejaba aquel sentimiento que un día afloró entre sus brazos,casi ni pestañeaba y dibujaba una "o" con sus labios,ella le sonreía jugando con los mechones de pelo que tapaban sus ojos marrones separando sus manos de las mías encaminándose hacia ella y cogiéndola del brazo para sacarla de aquel lugar,y yo sola ante el peligro me enfrenté a las miradas de su madre que desde el otro lado hacía comentarios en voz baja riéndose en mi propia cara.Miraba a ambos lados buscándolo pero había desaparecido y el hecho de pensar que estaban solos en algún lugar me hacía estremecer.Dí media vuelta para escapar de allí de nuevo pero la voz de la misma mujer que lo trajo al mundo me sobresaltó
-¿Qué haces aquí querida?-preguntaba con una falsa sonrisa
He venido con él-susurro cabizbaja
-¿Con quién?
Con Pablo-afirmo tragando saliva
-¿Por qué no lo dejas ser feliz con esa chica?-me susurra dirigiendo su mirada al otro lado del pasillo donde ambos discutían acaloradamente y no le dí importancia a aquellos comentarios girando mi rostro para ocultar mis lágrimas
-Ha venido a recuperarlo,a recuperar esa relación rota por tu culpa-volvió a gritarme esta vez más cerca de mi cara agarrando mi barbilla para mirarme de frente y mis ojos se empapaban ante su presencia volviendo a repetir lo que había dicho
-Siempre has sido un problema para él,desde que apareciste ha pasado mas tiempo herido que siendo feliz,¿no crees que es hora de dejarlo ir?Si de verdad lo quieres apártate de él
Señora,el decidió estar conmigo,yo tampoco lo entiendo pero es lo que quiere y no voy a apartarme de el porque usted lo diga-afirmo retirando sus manos de mi cara con violencia y los pasos de Pablo resonaban en mi mente como una salvación para poner fin a esta conversación que empezaba a coger calor.
Su cara pálida me miraba con miedo,con ese terror que pocas veces había visto en él,sus ojos no coincidían con los míos y su sonrisa había desaparecido,ahora se postraba ante mí al lado de aquella chica que vi por ultima vez en nuestra habitación aquella fatídica noche.
Ambos me contemplaban con la misma pena que miraban a un perro abandonado,esa lástima que transmitian sus ojos me atravesó el alma por completo rompiéndola es dos pedazos,tragué saliva y preparé mi cuerpo para lo que ya era evidente.
-¿Podemos hablar?-Me susurra cogiéndome de las manos
¿Qué pasa Pablo?-Sollozo nerviosa y el me hacía un gesto con la cabeza para que me retirara con él y fuí tras sus pasos hacia su habitación,la que pisé por primera vez,olía a él,a ese perfume con el que impregna mi cuerpo,sus trofeos,posters de sus ídolos empapelaban la pared y la foto de él tumbado sobre la cama y Marta sobre su pecho semidesnuda hizo darme cuenta de que este no era mi lugar,había aspirado a demasiado en la vida,al fin y al cabo siempre he sido una chica con problemas.
Me senté sobre su cama y el me acompañó repitiendo el gesto mientras acariciaba con la yema de sus dedos mi pierna,como cuando nos conocimos,en sus gestos podía notar que el cariño y la pasión de quien ahora podría ser mi futuro esposo se habían convertidos en las mismas muestras de cariño de aquellos tiempo en el que solo era "mi salvador".
-¿Me vas a decir que pasa?-Pregunto mirando sus ojos y el seguía con la mirada perdida sobre el suelo
Amaia...verás...lo siento.
-¿El qué sientes?
Cuando te fuiste del hospital y desperté esa sensación de no tenerte a mi lado hizo que cayera en lo más bajo,te mentí,no solo fue una envenenamiento,transpasó la piel hasta llegar a mi sangre que resultó también dañada,por eso entré incosciente,necesitaba una transfusión y Carlota me la hizo
-¿Y qué quieres?-digo enfadada,no entendía nada
Le debía y le debo la vida y me acosté con ella varias veces-afirma cogiendo mis manos que yo aparté con desprecio-Amaia por favor...-suplicaba volviendo a repetir el gesto
-¿Cuántas veces Pablo?-sollozo a la vez que el encogía los hombros sin dar mas explicación que esa
¿Por qué me cuentas esto?¿Eh?¿A que viene?-grito derramando mis lágrimas furiosa
Prométeme algo,prométeme que pase lo que pase estarás a mi lado,que seguirás queriendo casarte conmigo,dímelo por favor
-No puedo prometerte eso-afirmo poniéndome de pie para salir de allí y el se interpuso entre mi cuerpo y la puerta-Apártate por favor-digo empujando su cuerpo
Tengo algo que decirte-dice decidido
-No quiero oírlo,déjame que me vaya-lloro con más fuerza y el limpia mis lágrimas apartando mi cara
Voy a ser padre-Afirma y yo me quedo parada entre la puerta y el comienzo de las escaleras,volví mi cara hacia sus ojos y oculté mis lágrimas entre mis manos acelerando el paso para salir corriendo de aquel lugar de una vez,bajé los escalones rápidamente y el intento pararme varias veces escurriéndome de sus brazos abriendo la puerta para así dejar paso a mi libertad y la sonrisa de su madre al otro lado del salón puso fin a este cuento del que un día creí protagonista.Empezé a correr como si no hubiera un mañana,como empezó todo huyendo de la realidad,ya no sentía nada,no oía,no veía incluso por momentos pensé que ni mi corazón latía,la gente desapareció a mi alrededor,solo quería irme a algún lugar donde no existiera el dolor,crucé la calle sin mirar,solo veía su sonrisa esa que ya nunca podré volver a ver y un coche topó con mi cuerpo desplazándome al otro lado de la cera,bienvenida felicidad.

Narra Pablo:
Sus lágrimas era el último recuerdo que me llevaría de ella,no quería acabar con nuestra historia,esa que un día juré que no tendría fin ,iba a luchar por lo nuestro contra viento y marea,quería hacerla feliz y no iba a descansar hasta conseguirlo,me haría cargo de ese hijo como el mejor padre pero no significaba tener que quererla a ella como quiero a Amaia,quizás poner distancia un tiempo era la solución para despues volver a hacerla mia,aunque me moría por dentro el pensar que no la tengo a mi lado.
Cogí mi cazadora saliendo a toda prisa de mi casa,quien todos me llamaban y yo hacía oídos sordos,atravesé la gran avenida y una ambulancia me sorprendía a lo lejos donde un corro de personas contemplaban la situación,decidí asomarme y al verla clavé mis rodillas en el suelo,al lado de su cuerpo inmóvil llorando sobre su pecho
-Amaia...mi niña despierta-sollozaba mientras los auxiliares tiraban de mi cuerpo obligándome a retirarme de ella

Narra Carlota:
Toqué con mis manos mi barriga respirando hondo,mientras me sonreía a mi misma
"Christian,vas a ser tio"-me repetía una y otra vez


"Para ser una princesita debes tratarme como un príncipe"

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