miércoles, 16 de julio de 2014

Capitulo 43:Ser la causa que haga que sonrías

Narra Pablo:
Sus ojos ahora se perdían en algún rincón de nuestra habitación dándole vueltas a su anillo con los dedos donde sentía su corazón latir más rápido de lo normal  y me senté cruzando las piernas mientras la sentaba quedando su espalda pegada a mi pecho rodeando con mis brazos su cintura
-¿Qué te pasa?-pregunto cerca de su oreja
Nada-pronuncia secamente jugando con sus manos
-Cielo...
No es la primera vez que le pides a alguien matrimonio y eso me duele-logra decir entre sollozos y yo le doy media vuelta quedando nuestros labios a centímetros del otro a la misma vez que ella agachaba la cabeza para ocultar sus ojos vidriosos
-Tienes razón no es la primera vez que pido matrimonio,también se lo pedí a Marta pero con una gran diferencia,ella lo hice por miedo y a ti por amor-sonrío y ella sonríe en mi boca
Aún no sé como te has podido enamorar de alguien como yo
-¿Alguien como tú?-Pregunto frunciendo el ceño
¿Sabes que hay chicas que darían su vida por pasar un solo segundo entre tus manos?
-Algo sé-carcajeo levantándola conmigo
¿De verdad quieres casarte conmigo?
-No voy regalando anillos a cualquiera -murmuro cogiéndola de sus manos atrayendo su cuerpo hacia mi mientras besaba sus labios y su lengua jugueteaba con la mía de forma traviesa,acelerando su respiración junto a aquellos pequeños gemidos que soltaba sobre mi boca
-Amaia...-susurro mientras sus manos recorrían mi torso desnudo mordiendo mi cuello entre sus dientes,quería provocarme y esta era la mejor manera,me tiró sobre la cama sentándose a horcajadas sobre mí,no la reconocía,estaba descontrolada y eso me gustaba demasiado,siguió devorando cada centímetro de mi piel hasta introducirse en mi cuerpo,gritando a la misma vez que yo me retorcía del placer debajo de sus caderas que ahora se movían con agilidad llegando al éxtasis total,despacio,sin prisa con cada movimiento lentamente me besaba cerrando los ojos con fuerza mientras tiraba de mi pelo,el calor se apoderó de la habitación empañando los cristales y los espejos que ahora vibraban a la vez que mi cuerpo,iba a estallar cuando se acercó con destreza a mi oído mordiendo el lóbulo de mi oreja
"¿Te gustaría ser padre?"-susurra acabando ambos por completo apoyando su cuerpo desnudo sobre el mío empapado por el sudor.Sus palabras en mi mente era lo único que resonaba en este lugar,miraba al techo y por más que lo intentaba no podía olvidar aquella ¿Petición?,pasé mis manos por debajo de mi cabeza,sin dar crédito a todo esto mientras ella dormía a mi lado,sentía un cúmulo de emociones,me había hecho enormemente feliz el pensar que ella quería ir más allá de esto pero conociéndola podía despertar y no acordarse.
Besé su frente con cuidado despertandola de aquel sueño,ella se estirazaba mientras frotaba sus ojos y yo le sonreía acariciándole la barbilla
-Buenos días-digo besándola rodeando su cadera para traerla a mí
Buenos días-responde acurrucándose sobre mi pecho,ambos permanecíamos en silencio pensando en aquella palabras que aún recordaba a la perfección y la miré hablándole con la mirada
-Pablo...yo...lo que he dicho...-tartamudea nerviosa
¿De verdad quieres que sea el padre de tus hijos?-pregunto seriamente
-Si,quiero un Pablete recorriendo la casa,con tu pelo,tus ojos y esa sonrisa-solloza acariciando con la yema de sus dedos cada parte de mi cuerpo que antes mencionaba
Pero...-Casi no me salían las palabras,estaba emocionado,feliz y con las cosas un poco más claras,quería ser madre,darme un hijo,a mí...-pensaba sin dejar de mirarla
-Eso sí con una condición-Afirma mientras me señalaba con su dedo índice
Dime-sonreía entre sus brazos
-Que no salga tan ñoño y soso como el padre-carcajea
¿A sí que ñoño y soso no?-Digo acercándome a ella tendiéndola por completo mientras le hacía cosquillas
-Para,Pablo para...-Suplicaba mientras golpeaba mi pecho para que parara.
Retíralo
-Vale,vale lo retiro-sonreía mientras yo me detenía-Eso si señor Moreno no deja de ser un soso,un ñoño y dejarme decirle que demasiado cursi-aclara guiñándome un ojo mientras se dirigía a la ducha mordiéndose el labio inferior
Deja de hacer eso-Susurro acercándome a su cuerpo aún desnudo a la vez que cerraba la puerta volviendo a  repetir el gesto,me di media vuelta cuando la abrió por completo y yo la miré extrañado
-¿Sabes que es lo peor?Que aún odiando a la gente cursi y aburrida e de decir que te amo,más que a mi propia vida-suelta de golpe cerrando ahora si por completo y abriendo el grifo.
Yo empecé a vestirme con la cabeza en otro sitio,en la proposición de tener un hijo con ella,en esta boda y en aquel "Te amo" que me había llegado a lo más profundo del alma,junto a ese hueco que siempre guardaba para ella,y es que cada vez que la veía,que pensaba en ella sentía eso a lo que llaman "mariposas" revolotear mi estómago,el temblar de mis manos y mis piernas al despertar y verla a mi lado o esas terribles ganas de querer hacerla mía cada segundo de mi vida eran señales que me abrían los ojos aún más de lo que ya estaban para decirme que era ella "la mujer de mi vida" esa "chica con problemas" que yo convertí en Princesita.
Me acerqué al tocador justo al lado de la puerta del baño y oí su voz cantando "Solamente tu" era la primera vez que la había escuchado cantar y mi canción esa que odiaba y detestaba por encima de todo,ahora sé que también le gusta mi música y que lo oculta por ese orgullo que gasta y que a mí también me vuelve loco.
Pegué mi oído junto a la ranura de la puerta y ella abrió de bruces topándose conmigo
-¿Ahora también me espías mientras me baño?-Pregunta con los brazos en jarra
"Bonito concierto"-susurro en su boca deshaciéndome de su toalla y ella abre sus ojos de par en par provocándome aún más gracia
Vístete-le ordeno mientras termino de peinarme
-¿A dónde vamos?-Pregunta aún sonrojada
A mi casa
-¿Qué?Ni lo sueñes-Niega sentándose sobre el sillón
Amaia...Venga.
-No voy a permitir que vuelvan a humillarme y sobre todo que me comparen con...-No terminó de hablar cuando la callé con un beso y ella volvió a negar en mis labios
No voy a consentir que te hagan daño-Afirmo agarrándole su sus mejillas-Nadie ¿Te queda claro?
Afirmó con un ligero movimiento de cabeza y yo terminé de acicalarme.
Llegamos a mi casa,un gran apartamento situado en la costa,la cogí adentrándonos en ella,le sudaban las manos y yo la tranquilizaba apretándolas aún más fuerte.
Atravesamos el largo jardín donde Trampi nos recibía con aquel jugueteo entre nosotros saltando alegremente y me agaché para acariciarlo,tras hacerlo se acercó a Amaia dándole pequeños golpecitos con la pata para que lo acariciara,ella me imitaba y el empezó a lamer sus manos
-Le has caído bien-sonrío mirándola
Es el único de esta casa que le caigo bien entonces-susurra mirando sus manos
-Todos te adoran
Menos tu madre-dice con el semblante triste
-Te adorará,confía en mí
Y con un "Sí" nos encaminamos hacia la puerta donde Carmen volvía a abrirnos y a recibirnos como días antes.Caminando por el largo pasillo llegamos al salón
-Buenos días Famili...Mis palabras se atragantaron al verla...¿Se puede saber que haces tú aquí?

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