Mis ojos viajaban sin descanso haciendo una ruta desde el anillo a su rostro. Habia escuchado bien?, ese: "Quieres casarte conmigo?" Habia sido real o un simple producto de mi enamorada inaginacion que no hacia mas que inventar momentos perfectos a su lado?. Me dejé caer de rodillas para estar a su altura acariciandole el rostro. No me lo creia, ya no era "la chica con problemas" que salvo por caridad, ahora la chica con la que compartir su vida, sus inquietudes, su buenos y malos ratos, el café de por las mañanas, la copa de vino al llegar a casa despues de un agotador dia de trabajo... La madre de sus hijos. Hijos con Pablo Alboran? Suena a disparate verdad? Pero mas dispareta era que el chico al que odie con toda mi alma meses atrás ahora estaba arrodillado frente a mi con un precioso anillo de diamantes que en nada se comparaban con su sonrisa... Y puede que fera eso precisamente, su sonrisa, la que me dio las fuerzas suficientes para lanzarme a sus brazos quedando los dos casi recostados en el suelo y susurrarle ese "Si quiero" que tanto queria escuchar. Y así lo hice. Permanecimos durante unos largos minutos besandonos en aquel frio suelo de Marmol mientras el ponia esa deslumbrante joya que ahora lucia en mi mano como simbolo de nuestro amor.
-Tienes idea de lo feliz que me acabas de hacer?. Pregunto a milimetros de mi boca acariciando suavemente mi mejilla.
-y tu tienes idea de lo mucho que te amo?. Volvi a atacar como el segundos antes.
-uy, donde quedó aquella Amaia despota, desconfida y arisca que casi me mordia cada vez aue queria acercarme?.
-En el mismo lugar que ese odio absurdo... Enredado entre tus sabanas Señor Moreno. Dicho esto me beso con pasion, frenesí pero al mismo tiempo con mucho, muchiiisimo amor! Todo el que teniamos, nos sobraba.
-Prometeme algo. Dije con la respiracion algo cortado por los besos que habia inicado en mi cuello.
-lo que quieras. Afirmó.
-Que por mucho que pasen los años vas a seguir haciendome el amor como hasta ahora, despertandome con esa dulzura y diciendome las misma chorradas y cursilerias que tiempo atrás detestaba. Remimos uno en la boca del otro. Y creo que mi voz se proyectaba directamente en su boca haciendo que solo la escucharamos nosotros por el insignificante espacio que habia entre nosotros. Sin mas preambulos me cogio en volandas como una princesa y yo rei ante su gesto.
-Pareces todo un caballero Medieval. Rei despreocupadamente en sus brazos.
-Y tu la princesa en apuros, perdon, la princesita que aun eres casi una niña. Se llevó un puñetazo cariñoso de mi parte y mirandole fijamente a los ojos le dije.
-TU princesita. Le corregí.
No hicieron falta mas palabras, llegamos a su cama... Perdón, nuestra cama y comenzó a desvestirme prenda por prenda, besando cada herida, cada recoveco que a simple vista no se apreciaba pero que el conocia al milimetro de tantas veces que habia estudiado el mapa de mi piel. Fuimos desaciendonos de la ropa, enredandonos en las sabanas al igual que hacian nuestras lenguas desesperadas de sentirse. Lo amaba, nunca amé a nadie como a el y se lo demostraba con cada caricia, cada beso, cada muestra de cariño... Se ademtró en mi callando el primer gemido con sus besos, sin duda eso era amor... Pablo habia sido el primero en muchas cosas: en hacerme el amor, en enamorarme y en hacerme sentir verdaderamente mujer, no un simple objeto sexual. Caí rendida en su pecho mientras acariciaba todo mi cuerpo como si quisiera marcarlo para siempre.
-Princesita, despierta?. Escuché mientras sentia su boca juguetear con mi piel recorriendola por cada rinconcito que aquella tupida sabana dejaba libre.
-Buenos dias futuro esposo. Dije atrayendolo a mi para besarlo mientras notaba que una amplia sonrisa se le dibujaba en el rostro.
-Suena demasiado bien no crees?. Me atrajo a su pecho abrazandome con fuerza y besando mi frente.
-Suena perfecto. Lo besé de nuevo y me quedé pensativa mirando ese magnifico anillo que ahora descansaba en mi dedo corazón.
-Mi amor, estas bien?. Dijo besando delicadamente mi cuello. Es cierto que nunca soporte esas ñoñerias tipo: "mi amor", "mi niña", "princesa"... Pero no se porqué con el era todo diferente, de su boca esos piropos no me resultaban empalagosos, al reves, me resultaban demasiado bonitos.
-Que va a pasar ahora pablo?. Pregunté con la mirada perdida en algun lado de la habitacion.
¿Que quieres que pase?
-Tengo miedo-resoplo acomodandome en su pecho mientras el levantaba mi barbilla quedando mi mirada frente a la suya
No vuelvas a decir eso-dice ahora seriamente
-Esto no va a ser fácil
Nadie dijo que lo fuera solo que valdría la pena vivirlo.
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